Las Tunas, Cuba. Sábado 18 de Noviembre de 2017
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Sacar más provecho a la lluvia

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Sacar más provecho a la lluvia Las Tunas.- La sequía se ha establecido en la provincial de Las Tunas como un fenómeno que es parte de la cotidianidad e interfiere en todos los procesos, y se conoce de la posibilidad de vivir cerca de un mes sin alimentos, pero solo una semana sin agua.

Cuba por su condición insular es vulnerable a los cambios climáticos, como el relacionado con etapas de carencia de lluvia que deprimen las fuentes de aguas subterráneas y las superficiales como se encuentran actualmente en Las Tunas, cuyos embalses se mantienen con bajos niveles de llenado.

El Caribe, y la nación cubana entre ellos, no es rico en recursos acuíferos, y hay experiencias de la intensa sequía sufrida en la década de los noventa del pasado siglo, y el panorama actual no difiere mucho, con las afectaciones habituales a la agricultura, la industria y el suministro del líquido a la población.

Urge ser consecuentes con una realidad persistente, y ello demanda estar preparados para actuar provisoriamente, enfocado hacia tomar más en cuenta la prevención o mitigación de la crisis, y no esperar solo por su manejo, que tiene un elevado costo económico ante las alternativas de abasto a la población, la ganadería y objetivos económicos.

Hay prácticas de los abuelos, e incluso de generaciones anteriores, como la cosecha de agua de lluvia con medios muy simples o mejor acondicionados, dígase por ejemplo los aljibes, similares a las cisternas que han proliferado en los años de agudizada carencia del vital líquido.

Quienes hemos vivido en localidades rurales bien recordamos que, aun en momentos de los llamados temporales en que precipitaba incluso durante todo el día, no dejaba de colocarse algún recipiente para recolectar agua, mediante una canal tanto en cubiertas de tejas o zinc como de guano.

La cosecha de agua de lluvia es una práctica que se fue abandonando al surgir los sistemas de distribución, sin embargo se considera que podría reducir hasta un 50 por ciento del agua potable de uso cotidiano en los hogares, para fines sanitarios, regar las plantas, el lavado de ropa y otras labores domésticas.

Ante la realidad actual de disminución de los recursos hídricos, esta plantea una alternativa que puede contribuir a la gestión sostenible de la elevada demanda de agua, que puede parecer una técnica más empleada en zonas rurales, pero también es una opción viable en áreas urbanas aunque existen servicios de la red de acueductos.

La llamada cosecha de lluvia, además de tratarse de una forma sostenible para aprovechar una fuente natural y que contribuye a reducir el consumo de otras fuentes, puede traducirse también en beneficios económicos, medioambientales y sociales.

El nivel de dureza de esa agua es bajo, al poseer pocos minerales contenidos, y esto hace posible disminuir la cantidad de detergentes, jabón y suavizantes, pero también se traslada a la población un sentimiento de concienciación acerca de un uso racional del recurso, que promueve una cultura de conservación de ríos, lagos y otras reservas de agua potable.

/YMP/

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Sobre Maira Castro Lora

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Oriunda de la provincia de Santiago de Cuba. Fue Jefa de Información y de Redacción. Es reportera de temas de la industria, la ciencia y la tecnología. Ahora se desarrolla como corresponsal de Radio Reloj en la provincia de Las Tunas y se mantiene colaborando para Tiempo21 y Radio Victoria. Es una profesional competente, que demuestra calidad en su labor diaria. @micelele

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