Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Noviembre de 2017
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De comadronas a insólitos femeninos

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De comadronas a insólitos femeninosLas Tunas.- Pepa, como le decían sus seres queridos, era una campesina sencilla y muy carismática. A las cuatro de la mañana ya en su casa se respiraba el exclusivo olor del café cubano hecho en colador y cuando el Sol despuntaba se podía percibir el brillo de un hogar bien cuidado.

Pero no pocas veces la vieron salir veloz, junto a otras comadres para asistir a una parturienta. Eran años donde muy pocos servicios médicos estaban disponibles para los cubanos y el bebé avistaba el mundo sorprendiendo a todos con su sexo, fisonomía, peso y tamaño.

En el intrincado batey llamado Cordero, cercano al poblado de Vázquez, Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas, entonces Oriente, ocurrían aquellos nacimientos gracias a la experiencia heredada de la naturaleza humana de comadronas o parteras como Pepa.

Hace casi 30 años cuando Made quedó embarazada de su primera hija no tuvo la posibilidad de saber qué venía con problemas y ni siquiera le podía ayudar la suerte de estar en la ciudad. Al pasar el tiempo percibió que algo no estaba bien. Entonces pensó que le había afectado su complejo trabajo de parto.

Aunque reconoce que hubiese sido muy valioso poder haber sabido a tiempo -como ocurre ahora- las malformaciones congénitas y discapacidades de sus hijas, para tener al menos la posibilidad de la elección.

El alumbramiento…

De comadronas a insólitos femeninosLa cubana que hoy se embaraza dispone de un sistema de salud que desde su comunidad la tiene muy en cuenta y le garantiza toda la atención que necesita, con servicios especializados y desarrollados como la ultrasonografía moderna, análisis como el alfafeto, con los cuales se detectan problemas en el bebé, y alertan cuando existen situaciones incompatibles con la vida del pequeño o pequeña.

El doctor Rabiel Cárdenas Peña, presidente del capítulo de la Sociedad de Ginecobstetricia de Cuba en Las Tunas, dijo a Tiempo21 que la provincia tiene alrededor de 72 especialistas de primer grado en ginecobstetricia y cerca de 12 ya tienen el segundo grado.

¿Cómo se organiza el servicio de ginecobstetricia en Las Tunas?

doctor_cardenas«Se ofrece un servicio en la atención primaria, es decir, en la comunidad de residencia de las pacientes, y en la secundaria, que ya es en instituciones hospitalarias.

«Tenemos una atención pre y post natal a las embarazadas, así como a toda mujer y su pareja, la planificación familiar, anticoncepción, el riesgo preconcepcional, la pesquisa del cáncer cérvicouterino y las videocolposcopias, que es un nuevo método en la detección de enfermedades malignas.

«La atención secundaria se divide en seis servicios: el de obstetricia, dedicado a las gestantes, parto, puerperio, cesárea; además de la asistencia ginecológica, y el nuevo Centro de Reproducción Asistida con varias consultas para tratar la infertilidad, una de las prestaciones más contemporáneas y que ha posibilitado el desarrollo de la especialidad».

¿Tenemos las condiciones reales para ofrecer un servicio con calidad?

«Realmente la provincia cuenta con un gran servicio de ginecobstetricia, con una notable preparación científica. Puede ser que debido al bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba no tengamos algún medicamento avanzado, pero en tecnología nos vamos superando. Tenemos el desarrollo de la ultrasonografía, perinatología o medicina fetal, y acceso a nuevos métodos anticonceptivos como implantes subdérmicos, con cobertura para cinco años, por solo mencionar algunos ejemplos».

¿Qué es lo más novedoso que realizan en Las Tunas en cuanto a la ginecobstetricia?

«Lo más lindo que hacemos es salvar vidas. Pero hemos tenido casos difíciles que los evaluamos con mucho tiempo para que tengan futuro. Puedo mencionarte casos recientes como un embarazo ectópico abdominal con bebé logrado, un embarazo y bebé concebido, aún con un quiste gigante que pesó alrededor de cuatro libras; así como el diagnóstico y tratamiento oportuno a un embarazo del cuerno, que es difícil de detectar».

¿Cuáles son las situaciones que afectan el desarrollo de la ginecobstetricia en Las Tunas en estos momentos?

«Nosotros trabajamos con un problema muy importante que es el recurso humano, para nadie es secreto el éxodo de profesionales en Cuba, pero tenemos una formación priorizada y con residentes muy competentes. Hemos asumido otras estrategias como la formación vertical, es decir, desde que el estudiante está en sexto año, y opta por la especialidad.

«El curso pasado, por ejemplo, formamos cuatro internos verticales que ya este período los recibimos en el primer año de su especialidad, y ahora tenemos 32 residentes en formación y se incorporan 14 más en la provincia».

El privilegio…

embarazadaEs su segunda bebé y aunque una preclamsia leve la llevó a estar hospitalizada más de un mes antes de dar a luz, se siente bien atendida.

Marlen Rodríguez Marrero asegura que los médicos y enfermeros son muy profesionales. Ya no es la primera vez que conoce el sabor del riesgo, pues con su anterior niña también sufrió una preclamsia, pero enfatiza que ahora la atención ha sido superior.

«Le hacen perfil al bebé y CTG para conocer cómo está su salud. Desde el área de salud yo me sentí bien atendida. Me subió la presión justo en mi comunidad de residencia y enseguida llamaron al servicio de emergencia médica, y todo fluyó rápido y sin problemas. Creo que lo más importante es dejarse cuidar, y es lo que recomiendo».

Las Tunas es una provincia con más de 264 mil 200 féminas, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, y es notable la necesidad de mantenerla con tecnología y recursos desarrollados para evolucionar una especialidad que ha logrado nacimientos asombrosos y procederes donde ni siquiera los más jóvenes se quedan a un lado.

La mayoría de aquellas comadronas que sin sospecharlo dieron los primeros pasos de la ginecobstetricia en Las Tunas ahora viven en el recuerdo de quienes las supieron valiosas y exclusivas en épocas sin pocas opciones, y su impronta aún late junto a muchos corazones que hacen suya la cotidianidad.

Sin embargo, parabién, la mujer cubana tiene un sistema de salud que sobrevive a limitaciones y carencias, pero le ofrece la garantía de ser adecuadamente atendida y segura.

/YMP/

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

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