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Virgen de la Caridad, cien años como Patrona de Cuba

Virgen de la Caridad del Cobre. (Foto: Miguelitonoa)
Virgen de la Caridad del Cobre. (Foto: Miguelitonoa)

En este año 2016 los devotos a la Virgen de la Caridad del Cobre y en muchas otras partes del mundo, celebran el centenario de su nombramiento como Patrona de Cuba.

Fue en 1612 cuando en las cercanías de Cayo Francés, en la Bahía de Nipe, tres esclavos que trabajaban en las minas del cobre de la oriental región encontraron su imagen flotando sobre las olas del mar.

Según narra la tradición oral y consta en algunos documentos de la época, primero la confundieron con una paloma, luego pensaron que se trataba de una muñeca y al acercarse vieron con asombro la figura de María con el niño Jesús en brazos, flotando encima de una tablilla donde se podía leer: «Yo Soy La Virgen de La Caridad». Su ropaje, a pesar de la fuerte tempestad que se desató previamente, estaba completamente seco.

La figura era de tez morena, casual similitud con los mestizos habitantes de este archipiélago; pequeña como la talla de los humildes y de nombre Caridad, cuyos sinónimos la identifican con la compasión, indulgencia, piedad… misericordia…

Poco a poco el pueblo empezó a conocerla y a quererla por su ejemplo de integridad, definidos claramente en los textos bíblicos, como Madre de El Salvador e incondicional intercesora ante Dios.

Fue en la fecha gloriosa del 10 de Octubre de 1868 cuando, quizás, comenzó a hacerse más cercana a los intereses patrios. Se acercaba la hora de iniciar la lucha por la independencia y Carlos Manuel de Céspedes en el empeño de confeccionar la bandera, partió un pedazo de tela de su roja muceta de abogado; otro recorte lo tomó del vestido de bodas de su esposa y, faltando el azul, cortó el manto de la Virgen de la Caridad que tenía en una urna. Con todo ello se hizo el estandarte que ondeó durante los siguientes días junto a sus tropas.

En la manigua la Virgen de la Caridad se ganó el apelativo de Mambisa y los miembros del Ejército Libertador para sentir cercana su presencia ataban en los sombreros una cinta, que tenía la misma longitud de Aquella que se guarda celosamente en el poblado de El Cobre, en la oriental provincia de Santiago de Cuba, donde desde entonces tiene la Santa su morada.

Los hombres grandes de las Guerras de Independencia de Cuba iniciadas en 1868, se encomendaban bajo su amparo y protección. Nuestros héroes de antaño, solo pusieron rodilla en tierra ante Ella.

En 1915 los veteranos de tales contiendas libertarias escribieron al papa Benedicto XV pidiendo que proclamara Patrona de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre. En respuesta a la  petición de los propios mambises se hizo el nombramiento en el año 1916.

En un homenaje y reconocimiento, durante su visita a la Isla en 1998, san Juan Pablo II coronó y bendijo la imagen de la Virgen durante la tercera misa que ofició en el país, celebrada en la Plaza Antonio Maceo de la ciudad de Santiago de Cuba, el 24 de enero de 1998.

Luego el Papa Francisco, en su vista a la isla caribeña, en septiembre de 2015, y con motivo la conmemoración del centenario de la consagración de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre o «Cachita»  como la conocen los cubanos; decretó el Año Santo Excepcional de la Misericordia.

Un siglo ha transcurrido desde su reconocimiento como Patrona, lo cual equivale a decir defensora, protectora, favorecedora… del pueblo que la acogió.

Llámenla María, Virgen Mambisa o simplemente Cachita, su figura es venerada cada año, el 8 de septiembre, de diferentes maneras mediante costumbres de gran arraigo en la cultura popular que van desde depositarle flores y velas ante su altar…  Vestir de azul o amarillo en ocasión de su fiesta patronal, presentarle a los recién nacidos, regalarle girasoles, encomendarse a su amparo maternal ante cualquier adversidad, colocar un cuadro con su imagen en la casa, llevar una estampita en el bolsillo o la cartera devienen gestos  que se transmiten de generación en generación.

Quienes visitan la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba, uno de los sitios religiosos más venerados, pueden apreciar medallas de deportistas, charreteras con grados militares, títulos de graduados universitarios… recuerdos agradecidos llevados como expresión de fe y amor.

La Patrona de Cuba, bajo la advocación de Caridad, y tras más de 400 años de su hallazgo y presencia en esta tierra deviene símbolo de identidad nacional y amor a la patria.

/YMP/

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1 comentario

Amparo 8 septiembre, 2016 at 15:22

Bello reportaje sobre la Virgen me gustó mucho Ada, en hora buena.

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