Las Tunas, Cuba. Martes 17 de Julio de 2018
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Las mujeres cubanas, Marianas en todos los tiempos

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Las mujeres cubanas son admiradas en todo el mundo, no solo por su belleza, que es proverbial y reconocida en los más distantes y ajenos puntos del planeta, sino también por sus valores, entre otros su patriotismo y fidelidad a la Patria.

Doctoras, enfermeras, artistas, ingenieras, trabajadoras agrícolas, maestras, militares… no importa la profesión, en cualquier lugar y tarea que se les asigne están dispuestas al sacrificio y a darlo todo por cumplir, y hacerlo bien.

Pero, no podía ser de otra forma, si las cubanas tienen como paradigmas a un sinnúmero de mujeres que en diferentes momentos de la historia de Cuba destacaron junto a los hombres, y aún más. Mariana Grajales (12 de julio de 1815- 27 de noviembre de 1893) es el mejor ejemplo de ello.

Mariana, la misma que inspiró hermosas páginas pletóricas de admiración y respeto de nuestro Apóstol José Martí; aquella que desde los primeros grados en la escuela aprendemos a querer… la Madre de los Maceo, la Madre de todos los cubanos, la Madre de la Patria.

Hasta hoy se narran anécdotas en las cuales su valor y entereza de carácter nos acercan a la dimensión histórica de quien se distinguió como madre y heroína. Una vez le llevaron a su hijo Antonio herido en el pecho, su condición era delicada; sin embargo, Mariana aprovechó para ordenarle a Marcos, el menor de sus descendientes, quien no tenía todavía 14 años: «Y tú, empínate, porque ya es hora de que te vayas al campamento».

Así era Mariana Grajales. Aquel gesto resuelto conmina a seguirla en su batallar, y su voz no llama al combate únicamente a su numerosa prole: todos los cubanos y especialmente las cubanas están convocadas hoy a empinarse y crecer por la Revolución, por Fidel y el socialismo.

Y esa mujer fuerte, recia, de principios inflexibles, que marchó a la manigua junto a su familia, sufrió el dolor de perder a su esposo, Marcos Maceo,y a sus hijos Fermín, Miguel y Julio muertos en combate. Alzada en el monte cerró los ojos a sus pequeños nietos.

Pero, no desmayó su voluntad ante las desgracias: trasladaba armas y pertrechos a los mambises; arreglaba la escasa ropa de los combatientes;fue enfermera de los suyos y también de los soldados españoles que caían prisioneros; dio ánimo a unos, consuelo a otros, llevó esperanza a la mayoría…

Diez años vivió Mariana en cuevas y otros parajes recónditos, donde solo llegaban los cimarrones cuando huían del cepo y la muerte. Diez años esquivó el peligro y se angustió esperando noticias de sus seres queridos, aquellos que peleaban por la independencia de Cuba.

Martí, quien estimó en toda su dimensión la figura de Antonio Maceo, conoció a Mariana en el exilio; entonces tuvo la oportunidad de apreciar sus altos valores morales, su patriotismo, la fuerza de su carácter. De aquella impresión dejó constancia en estas palabras: «De la madre, más que del padre, viene el hijo, y es gran desdicha deber el cuerpo a gente floja o nula, a quien no se puede deber el alma; pero Maceo fue feliz, porque vino de león y de leona […]».

El destacado poeta, crítico, ensayista y novelista Cintio Vitier, en su libro Ese Sol del Mundo Moral, hizo una valoración del papel de la mujer en las guerras de independencia en la que subraya: «El mayor fulgor en esta galería femenina, de la que forman parte inolvidable tantas guajiras anónimas que alimentaron, escondieron, curaron y sirvieron de enlaces y mensajeras a los héroes del 68 y el 95, lo ostenta sin duda la madre de los Maceo, Mariana Grajales, […] protagonista de electrizantes escenas […]».

Vilma Espín Guillois, destacada luchadora de la clandestinidad y la Sierra Maestra, eterna presidenta de la FMC, expresó sobre la excelsa mambisa: «Mariana Grajales representa la rebeldía y el patriotismo de la mujer cubana en todas las épocas… es difícil describir en toda su magnitud el carácter acerado, la firmeza, la bondad, el gigantesco espíritu de Mariana, su papel en nuestra historia, su ejemplo como forjadora de héroes. Mariana es un símbolo y un ejemplo, es imagen, aliento y estímulo […]».

Muchas Marianas han contribuido a escribir la historia de Cuba. En las más recientes batallas por la independencia de esta hermosa isla destacaron los nombres de Vilma y Celia, quienes continuaron su obra hasta que se logró la definitiva libertad de los cubanos con el triunfo de enero de 1959.

Para entonces, las mujeres comenzaron a pensar en sí mismas de manera diferente y a considerarse protagonistas, tanto como los hombres, del proceso de creación de la nueva sociedad.

El 23 de agosto de 1960 se creó la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización que ofreció la oportunidad que esperaban las féminas, sobre todo las jóvenes, para desempeñarse en tareas priorizadas: la defensa de la patria, del Partido y la Revolución; el trabajo por el pleno ejercicio de la igualdad de la mujer; la prevención social en las comunidades; el fortalecimiento de acciones educativas de salud y de orientación a la familia, entre otras.

Con motivo de la creación de la FMC, Fidel expresó: «Nuestro país puede sentirse afortunado de muchas cosas, pero entre ellas, la primera de todas, por el magnífico pueblo que posee. Aquí no solo luchan los hombres; aquí, como los hombres, luchan las mujeres. Y no es nuevo, ya la historia nos hablaba de grandes mujeres en nuestras luchas por la independencia, y una de ellas las simboliza a todas: Mariana Grajales».

Evocar a Mariana en la fecha en que las federadas celebran su día, es rendir homenaje a quien ha inspirado cada acto de valor patriótico e internacionalismo de las cubanas en estos 56 años de duro bregar en defensa de las conquistas de la Revolución… y es agradecimiento infinito por su legado.

/YMP/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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