Las Tunas, Cuba. Domingo 25 de Febrero de 2018
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La guerra de 1898, la más injusta contra Cuba y Puerto Rico

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La Habana.-En una guerra relámpago, en el verano de 1898, Washington consumó su expansión al Caribe y Filipinas, cuyas secuelas dañaron muchos años a Cuba y mantienen a Puerto Rico sin independencia ni soberanía.

Al firmar el protocolo preliminar de paz en agosto de 1898, Estados Unidos logró de la vencida España la entrega de Cuba, Puerto Rico y el archipiélago filipino, lo cual confirmó el Tratado de París, suscrito el 10 de diciembre del propio año, sin la participación de los cubanos y ni conocimiento de puertorriqueños y filipinos.

En esa época se anexó a Hawai, archipiélago de la Polinesia, que sería un estratégico enclave militar al otro lado del mundo y el cual constituye desde 1959 el Estado número 50 de la Unión.

La intervención militar en la tercera guerra de independencia de los patriotas cubanos dio la razón a la notable borinqueña Lola Rodríguez de Tío (1843-1924), quien escribió en 1893: Cuba y Puerto Rico son/ De un pájaro las dos alas, Reciben flores y balas, Sobre el mismo corazón…

Esto sucedió después de tres años de lucha y el fin de la contienda era cuestión de más o menos tiempo, pues España ya había invertido hasta el último hombre y la última peseta y no podía extraer más de su arruinada economía.

Estados Unidos, sin otra explicación que como botín de guerra, se apoderó de Puerto Rico y lo mantiene bajo la ficción del denominado Estado Libre Asociado (ELA), que no ha podido disimular la realidad colonial.

Desde 1972 el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas reconoció el derecho del pueblo puertorriqueño a la autodeterminación y la independencia nacionales, en sucesivas resoluciones de la Asamblea General.

ANTECEDENTES DE ESTA GUERRA DE RAPIÑA

Ya el 24 de diciembre de 1897, el Gobierno norteamericano instruyó al General en Jefe Nelson A. Miles sobre los objetivos y característica de la Campaña de las Antillas, cuya ‘base de operaciones más conveniente será Santiago de Cuba y el Departamento Oriental y la época probable, el próximo octubre.

Posteriormente, la Secretaría de Marina ordenó a cuatro buques recién construidos navegar cerca del Archipiélago cubano.

También el 25 de enero de 1898 envió a la bahía de La Habana al acorazado Maine, el cual estalló misteriosamente en la noche del 15 de febrero, pereciendo más de 200 marinos que se encontraban a bordo mientras la mayoría de los oficiales hacían una visita a la ciudad.

España negó toda relación con el hecho que fue utilizado como pretexto para la intervención militar estadounidense. El 25 de abril de 1898 Estados Unidos declaró la guerra a España, cuyos escenarios serían, además de Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

La decisión de operar contra Santiago de Cuba fue adoptada el 24 de mayo tras conocerse el encierro de la escuadra española en esa bahía y disponerse los pertrechos para avituallar tropas cubanas en caso de que quisieran cooperar.

El 12 de mayo, a instancias del Delegado cubano en Estados unidos., Tomás Estrada Palma -un pro anexionista-, el Gobierno de la República en Armas autorizó al Lugarteniente General del Ejército Libertador Calixto García a cooperar con las fuerzas norteamericanas.

Unos 30 mil mambises estaban en el Departamento Oriental (alrededor de la mitad de sus fuerzas), con la posibilidad de duplicarlos si eran armados ya que en el territorio de Cuba Libre vivían más de 150 mil personas, pero esto no estaba en los planes estadounidenses.

Las fuerzas cubanas apoyaron el desembarco de los norteamericanos, bloquearon a los españoles en Santiago y en las ciudades orientales aun en poder del ejército colonial; contribuyeron también decisivamente al rendimiento de la capital oriental.

El 16 de julio capitularon las tropas hispanas y el 17 el mayor General William R. Shafter, jefe del 5to. Cuerpo del Ejército norteamericano, ocupó la ciudad e impide a las tropas cubanas entrar en Santiago de Cuba, ultraje al que respondió Calixto García en una histórica carta. De qué para lanzar el golpe principal tuvieron que apoyarse en las fuerzas mambisas cubanas, fue confirmado por el General en Jefe Miles.

En su obra la Guerra Hispano americana señaló que desde el desembarco hasta el final de la campaña, los cubanos estuvieron siempre en la vanguardia, lo mismo en Firmeza y Siboney, que en las Guásimas y el Caney, importantes escenarios de la guerra.

Con el bombardeo a San Juan y el desembarco de sus tropas el 25 de julio de 1898, en Puerto Rico, Estados Unidos logró prácticamente su sueño de convertir las aguas del Caribe en un mar norteamericano.

LA EXPANSIÓN TERRITORIAL DE ESTADOS UNIDOS

Las trece colonias inglesas, independientes por la Paz de París, en 1783, se constituyeron en los Estados Unidos de América que en menos de una centuria triplicó su territorio.

En pasos sucesivos de ocupación y poblamiento, desde la costa este del hemisferio norte de América, batieron y exterminaron a las tribus indias; incorporaron la Luisiana y la Florida, a cuenta de Francia y España, y la anexión de Texas, despojada a México en 1837, fue consagrada por el Congreso estadounidense en 1845.

Tras una abierta guerra de conquista y presiones contra la joven República mexicana, Washington sumó a los suyos los vastos territorios de California, Arizona y Nuevo México, extendiéndose así desde la costa atlántica a la del Pacífico.

En 1846 había incorporado a Oregón, en un arreglo con Inglaterra; en 1853 adquirió de México el territorio de Gadsden, debajo de California, y en 1867 compró Alaska a Rusia.

Llegado tarde al reparto territorial del mundo, Washington comenzó en 1898 a estructurar sus esferas de dependencia e influencia económica y política, a partir de su intervención en la guerra hispano-cubana.

Ese año con el pretexto de proteger vidas e intereses extranjeros, Estados Unidos envió también buques y marinos a Nicaragua durante una insurrección interna.

En 1900 impuso los Tratados Hay-Correa y Hay-Calvo destinados al dominio en el istmo centroamericano de una ruta interoceánica.

Como fue imposible la ocupación permanente de Cuba, el Congreso estadounidense aprobó en 1901 la denominada Enmienda Platt, un apéndice impuesto a la Constitución Cubana que convirtió la patria de José Martí, en una neocolonia.

La base naval existente todavía en la bahía de Guantánamo, contra la voluntad del pueblo cubano, constituye una grave secuela de aquellos sucesos.

En las primeras décadas del siglo XX ocurren varias intervenciones militares e injerencia política en República Dominicana, Nicaragua, Haití, México, Panamá y Guatemala, al tiempo que la United Fruit Company obtiene en ese país la cesión de tierras, muelles y ferrocarriles.

Solo después del triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, Cuba pudo disfrutar plenamente de la independencia y soberanía, y recuperar sus recursos económicos. (Prensa Latina)

/DCG/

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