Historia

Evocación de un asalto a Las Tunas

Las Tunas.- Coincide la mayoría de los historiadores en que Joaquín de Agüero y Agüero fue uno de esos hombres que dejó huellas indelebles a su paso por la vida.

Nació el 15 de noviembre de 1816 en Puerto Príncipe, actual provincia de Camagüey, y en la entonces región de Victoria de Las Tunas, protagonizó el primer asalto a la ciudad, en un gesto osado y valiente en aras de librar la demarcación del coloniaje español.

Sus padres gozaban de una posición económica desahogada y no tardaron mucho para designar la administración de las propiedades de la familia al joven de 21 años, estudiante de la carrera de derecho en la Real Universidad de La Habana.

Entonces los esfuerzos se concentraron en el establecimiento de una escuela pública en la zona de Güáimaro, donde la población carecía de esa institución educacional, e inmediatamente concedió la libertad a los esclavos.

Tales actitudes le valieron una constante vigilancia  de las autoridades coloniales y los ataques de los esclavistas. Ante la persecución, se vio obligado a emigrar a la ciudad de Filadelfia, en Estados Unidos en 1843.

A su regreso a Cuba, seis años después, participó en la fundación de la Sociedad Libertadora de Puerto Príncipe, que tenía como objetivo  preparar un levantamiento armado contra el poder colonial.

Inmerso en su actividad insurreccional se dispuso a tomar por asalto la demarcación de Las Tunas con un grupo de conspiradores, acción que no tuvo éxito por un error táctico; pero evidenció la privilegiada posición geográfico-estratégica de esta ciudad, una plaza a la que se le otorgó particular atención durante las guerras independentistas del siglo XIX.

Tiempo después Joaquín de Agüero y Agüero y sus hombres fueron atacados por las fuerzas españolas y fracasó el movimiento que él comandaba.  Fue capturado y enseguida se formó un Consejo de Guerra Sumarísimo. Se ofrecía el indulto a los reos a cambio de su arrepentimiento y la firma de una declaración de adhesión a España.

Como citan varias bibliografías, la respuesta de aquel hombre de 40 años de edad fue muy clara: «No haría traición a sí mismo pues siempre había sido fiel a sus principios de honradez y que nada recordaba en su vida que lo avergonzara…».

El 12 de agosto de 1857 fue fusilado en las afueras de la villa de Santa María del Puerto del Príncipe. Actualmente una de las céntricas calles de esta capital provincial  lleva el  nombre del ilustre patriota Joaquín de Agüero y Agüero, quien arriesgó su vida por la independencia de Cuba y deviene ahora orgullo para tuneras y tuneros que eternamente rendirán tributo a su legado.

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