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A 90 años de su natalicio | Di Stéfano: única superestrella del fútbol que nunca jugó una Copa Mundial

Alfredo-Di-StefanoPara aquilatar la monumental calidad futbolística del argentino Alfredo Di Stéfano, basta señalar que pese a no haber jugado nunca en una Copa Mundial, es considerado por la mayoría de los especialistas entre los más grandes jugadores de todos los tiempos, junto a figuras tan encumbradas como el también argentino Diego Armando Maradona, el brasileño Pelé y el holandés Johan Cruyff.

Este cuatro de julio, fecha en que se cumplen 90 años de su natalicio en Barracas, Buenos Aires, es oportuno recordar su deslumbrante trayectoria en el más universal de los deportes.

Recién cumplidos los 19 años Di Stéfano debutó como futbolista profesional el 15 de julio de 1945 con el laureado club River Plate, de la capital argentina. Fue ese el único partido que jugó en el torneo, en el cual su equipo terminó coronándose campeón.

Al año siguiente fue cedido al Huracán, club que ya se había percatado de su inmenso potencial, y en el cual disputó 25 partidos y anotó 10 goles. En 1947, dada la fortuna que se pidió por su pase definitivo y que el Huracán no pudo pagar, volvió al River Plate.

Ese año consiguió el campeonato y se consagró goleador del torneo con 27 tantos en 30 partidos. Fue también en 1947 el año en que integró la selección argentina que ganó el Campeonato Sudamericano en Guayaquil, Ecuador, en el cual jugó seis partidos con igual cantidad de goles.

En total, Di Stéfano jugó con el River Plate cuatro temporadas (1945, 47, 48 y 49) en las cuales participó en 90 partidos y anotó 55 goles, para un buen promedio de 0.61 anotación por juego.

Durante 1949 se inició en Argentina una huelga de jugadores y Di Stéfano emigró hacia el fútbol colombiano, donde fue fichado por el famoso club Millonarios, de Bogotá, donde evidenció aún con más fuerza sus dotes de extraordinario goleador y jugador en sentido general, al computar en cuatro temporadas (1949-52) nada menos que 100 goles en 111 partidos, para un fantástico promedio de 0.90, casi una anotación por juego.

Pero el clímax de su fama sobrevendría a partir de su llegada a España, donde luego de una controvertida y larga discusión por su fichaje entre el Barcelona y el Real Madrid, el club de la capital española logró apoderarse del formidable goleador argentino.

Tanta fue la trascendencia del paso de Alfredo Di Stéfano por el Real Madrid, que la enciclopedia digital española lo califica en estos términos: «La mayoría de los historiadores y aficionados están de acuerdo en afirmar que su fichaje por el club madrileño, al que llegó con 27 años y siendo casi un desconocido en Europa, cambió el rumbo del fútbol español y del viejo continente. Hasta la llegada del futbolista a la capital, el F. C. Barcelona era el dominador del país, mientras que los madrileños, en cambio, no lograban ganar la Liga desde hacía 20 años.

«Con la llegada de Di Stéfano, «los blancos» consiguieron vencer en ocho de las siguientes once ligas (en 1954, 1955, 1957, 1958, 1961, 1962, 1963, y 1964) y en el Campeonato de España-Copa del Generalísimo (en 1962), situándose como el equipo referencia a batir en España».

Internacionalmente, las extraordinarias demostraciones de Di Stéfano fueron decisivas también para que el Real Madrid ganara cinco Copas de Europa consecutivas (entre 1955 y 1959), además de dos subcampeonatos, marca aún no igualada.

En 11 temporadas, el colosal «Saeta Rubia», como apodaban al argentino,  jugó con el «club merengue» un total de 396 partidos oficiales en los que anotó 307 goles que le llevaron a ser considerado como el mejor futbolista de la época.

Pese a haber ganado dos Balones de Oro (1957 y 59), entre otras muchas distinciones que por su calidad como futbolista lo hicieron merecedor de figurar posteriormente como uno de los cuatro mejores jugadores de todos los tiempos, Alfredo Di Stéfano no tuvo nunca la dicha de participar en la Copa Mundial, máxima competición en el más universal de los deportes.

Cuando jugaba con la selección argentina, por discrepancias con la Federación brasileña, su equipo no asistió a la Copa efectuada en Brasil en 1950, en la celebrada en Suiza (1954) no pudo participar defendiendo a España, país en el que jugaba, porque aún no tenía la ciudadanía de esa nación, y en la de Suecia (1958), cuando ya era ciudadano español desde 1956, porque España no clasificó.

Muy mala suerte la del prestigioso delantero argentino-español.

A la edad de 88 años, Di Stéfano falleció en Madrid el 7 de julio de 2014, y desde el 2000 era el Presidente de Honor del Real Madrid.

En ocasión de cumplirse este 4 de julio el aniversario 90 de su natalicio, estas líneas están dedicadas a rendir un modesto homenaje a su memoria.

/ymp/

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