Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Agosto de 2018
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El Cucalambé redivivo

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cucalambeEste verano celebraremos, del 29 de junio al tres de julio, la edición 49 de la Jornada Cucalambeana, consagrada a los valores identitarios del campesinado cubano y la permanencia de la décima como nuestra estrofa nacional, según la estimara José Fornaris (Bayamo, l8-3-1827—La Habana, 19-9-1890).  Próximos ya al medio siglo es imprescindible el reconocimiento al sujeto cuyo seudónimo literario le da nombre al evento.

Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé (Las Tunas, 1-7-1829—Santiago de Cuba, 1861) se halla en una parcela entrañable de la cubanía por haber sido exponente distinguido del criollismo y el siboneísmo, que nutrieron las raíces culturales y el imaginario popular.

Apegado a la praxis del guajiro —poseía tierra para labranzas en El Cornito, cuyo paisaje es paradisíaco— también se desempeñó en el periodismo, la edición, la dramaturgia. En sus últimos años trabajó como almacenero y pagador de Obras Públicas en  Santiago, hasta que desapareció «misteriosamente».

Él fue el poeta más popular de Cuba en el siglo XIX y bien entrado el XX; así   permanece hasta nuestros días. Su libro Rumores del Hórmigo (1857) llegó a ser un best seller. La vertiente repentista de Nápoles Fajardo quedó documentada en el diario santiaguero El Redactor, en el cual consta que improvisó versos en una fiesta campestre. Esos basamentos fundamentan la presencia anual de grandes escritores decimistas y poetas improvisadores.

Trovador de un pueblo esclavo, de forma velada le cantó: mostró cómo era la existencia «bucólica» de los guajiros, en su poesía criollista;  con pinceladas costumbristas evidenció circunstancias de la sociedad  colonial, sin excluir la esclavitud, censurada por la Ley de Imprenta. Su obra contiene,  sugeridas y explicitadas, ansias libertarias; él contribuyó a inflamar sentimientos patrióticos; por ello se le ha situado entre los antecedentes de la Guerra de los Diez Años, aun sin haber vivido físicamente hasta 1868.

Los momentos actuales precisan la protección al patrimonio intangible, fortaleza histórica para la resistencia cultural; como lo hicieron los mambises en los campamentos mientras lucharon contra el imperio español: décimas de El Cucalambé eran himnos de amor a Cuba, previos a la marcha hacia el combate.

El repentismo  —manifestación músico-poética más antigua de la poesía oral cubana, cuya realización textual mayoritaria es la décima— fue proclamado patrimonio de la nación, por lo cual  debe estar entre las prioridades a salvaguardar;  en tanto folclor vivo necesita más difusión dentro y fuera de la Isla.

Este año la Jornada Cucalambeana debe ser el ensayo general para la cincuentenaria. Que el «guateque supremo» recobre la jerarquía nacional. Que expanda eficazmente su convocatoria a otros países, hasta alcanzar la dimensión internacional tan anhelada.

 

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Sobre Carlos Tamayo Rodríguez

Periodista, escritor e investigador. Graduado en Letras por la Universidad de Oriente y Máster en Ciencias, Universidad de Las Tunas. Fue jefe de Redacción del diario 26. Intelectual de verbo fino. Tiene varios libros publicados. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba y presidente del Comité provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Biógrafo de la vida de El Cucalambé.

Un comentario

  1. Quisiera saber si tienen informaccion de quien fue la esposa de Manuel Augustin Fajardo, hijo de Manuel Agustin Fajardo Estrada. Se lo agradeciera.

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