Las Tunas, Cuba. Domingo 27 de Mayo de 2018
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La buena voluntad de renacer

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La buena voluntad de renacerVeinticuatro horas, solo veinticuatro horas se necesitan para estar sobrio. Reconocer la derrota es lo más importante, de ahí, un paso a la vez.

Así poco a poco, se deja a un lado el aliento etílico, la fuga misteriosa de las cosas de la casa, el maltrato a las personas que más quieres y te soportan, la dependencia atroz a la destrucción gradual, al camino directo hacia el abismo.

Va cambiando el tono grisáceo de la piel, se fortalece esa red, ese sostén que no dejará a la persona amiga o al hermano que llega en busca de ayuda, que pisa el borde de la muerte por desesperación y por el consumo del ron, la cerveza o el vino, no importa cuál cuando se es dependiente, o se está enfermo.

Nadie mejor que quien transitó por esos caminos de oscuridad para entender cuánto se pierde o cuanto queda por recuperar, quien busca ayuda determina su futuro.

Más de doscientas personas se reúnen como Alcohólicos Anónimos en la provincia de Las Tunas conscientes de que su enfermedad le acompaña para el resto de la vida, pende de su voluntad y del apoyo del grupo para seguir un rumbo directo, sin fantasmas, ni dependencias de la bebida que una vez casi destruye todo a su paso.

La historia se repite una y otra vez, solo cambia el protagonista ensombrecido incluso por las lagunas de un alcohólico que tocó fondo y que resurge de sus cenizas como el ave fénix. En nueve grupos de toda la provincia intercambian vivencias y comparten su fe en un ser superior que puede ser Dios o la esperanza en su recuperación diaria.

Alcohólicos sí, pero ya fuera de las consecuencias directas que los hicieron dependientes, ahora van por la vida ayudando a otros que demandan del sostén que un día necesitaron ellos, sin censurar a nadie, sin juzgar. Ventura que no reciben para sí porque sufren por el estigma social de lo que hicieron con su vida en otra época.

Anónimos, no tanto, porque abren sus puertas para quienes deseen compartir experiencias, salvar vidas e integrarlas a la sociedad. La meta, veinticuatro horas, veinticuatro horas sin tomar alcohol, mañana serán otras veinticuatro horas en sobriedad por la buena voluntad de renacer.

/ymp/

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Sobre Liliana Gómez Ramos

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Máster en Desarrollo Comunitario. Profesora universitaria. Comenzó su vida laboral en Radio Chaparra, municipio de Jesús Menéndez, al norte de la provincia de Las Tunas. Reportera de Radio Victoria, se destaca en el tratamiento que le da a los temas de corte social. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @lialgomez

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