Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Noviembre de 2017
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Los alimentos agrícolas y los nuevos precios

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Los alimentos agrícolas y los nuevos precios Durante mucho tiempo la población alzó su voz en todos los espacios para protestar contra los abusivos precios de los alimentos agrícolas y el nefasto papel desempeñado en ese sentido por los intermediarios.

También la prensa denunció con cierta sistematicidad el problema, pero hubo pocos oídos receptivos, y si al fin el clamor se abría paso, chocaba, invariablemente, contra un argumento más duro que el granito: «los precios solo pueden bajar si la producción aumenta» ­–se repetía y se repite.

Es una gran verdad; pero también es cierto que durante los últimos años en la provincia de Las Tunas la cosecha de viandas, granos, frutas y hortalizas se duplicó ampliamente, y esos comestibles, lejos de abaratarse, se encarecieron.

Por fin la reclamación llegó a la Asamblea Nacional del Poder Popular y al Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), y, rápidamente, el pasado día 3, entraron en vigor medidas para el reordenamiento de la comercialización de productos agrícolas.

Tales disposiciones tienen como objetivo proteger a la población, asegurar la estabilidad de los precios que se pagan a los productores agropecuarios y contribuir a elevar la capacidad de compra del peso cubano.

Téngase en cuenta que las nuevas tarifas comenzaron a regir de inmediato, lo cual confirma, igualmente, que no solo se trata de una mayor o menor disponibilidad de mercancías, aunque es innegable la necesidad de producir más y aumentar la oferta.

La cotización puesta en vigor incluye a un grupo de alimentos seleccionados, tiene presente que la calidad de los frutos varía según la época del año, y regula el margen de ganancia para evitar el encarecimiento de los demás productos no incluidos en la selección.

Al mismo tiempo se trabaja en la reorganización de todo el sistema estatal de acopio, con el fin de contratar, adquirir y poner a la venta el mayor volumen posible de víveres.

Tales acciones comenzaron a reflejarse de inmediato en la mesa familiar y por eso han tenido muy favorable acogida entre la población, que sobre todo se pregunta hasta cuándo se sostendrá tan añorada respuesta y si, incluso, podría ser más efectiva.

La seriedad con que han enfrentado el problema los productores y las autoridades encargadas de resolverlo trasmite seguridad y optimismo.

Igualmente, es muy alentador que varios directivos de la administración central del Estado sigan insistiendo, a través de la prensa, en la posibilidad de continuar modificando las leyes, a fin de adecuarlas mejor a la realidad y a las necesidades de la ciudadanía.

Sin embargo, hay ciertas cuestiones que preocupan, sobre todo a los agricultores, como la existencia de insumos aún muy caros y los bajos precios a los cuales se les compran, por ejemplo, la yuca, el boniato y el plátano.

Se trata de lógicas inquietudes, pues al establecer centralizadamente los precios para todo el país pueden perderse de vista elementos de juicio completamente objetivos.

Aún en la misma época del año, no es igual producir alimentos en determinados sitios del occidente y centro del archipiélago, con suelos más fértiles, mayor disponibilidad de agua y tecnologías para el riego, que en provincias como Las Tunas, pobre en esos recursos y con temperaturas más elevadas.

Incluso, dentro de un mismo territorio hay marcadas diferencias, como ocurre en el caso del norte y el sur de la provincia, con regímenes de lluvia sustancialmente distintos.

Tampoco es lo mismo preparar la tierra con máquinas que mediante la tracción animal, porque aunque ventajoso para el medio ambiente, el empleo de bueyes es menos productivo y económicamente más caro.

Si, como se ha anunciado, las nuevas normativas siguen perfeccionándose para cumplir mejor su cometido, es de esperar que las autoridades tengan en cuenta estas y otras opiniones, hoy en primer plano a lo largo y ancho de Cuba.

/mdn/

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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