Las Tunas, Cuba. Domingo 24 de Septiembre de 2017
Home > Especiales > Lecturas > El amor de José Martí a la libertad de Cuba

El amor de José Martí a la libertad de Cuba

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Marta Denis Valle
Prensa Latina

La Habana.- Desde la niñez José Martí (1853-1895) sintió un inmenso amor hacia Cuba y la batalla en aras de su libertad solo cesó al precio de la vida, ejemplo seguido hasta por sucesivas generaciones de cubanos.

Fue este un amor desgarrador; sufrió cárcel y pasó en el exilio casi todo el tiempo, lejos de La Habana, la ciudad donde nació el 28 de enero de 1853.

Luchó contra el colonialismo español y los apetitos expansionistas de Estados Unidos, el poderoso vecino del norte, como escribió en carta inconclusa a su gran amigo mexicano Manuel Mercado, en víspera de morir en el combate de Dos Ríos, en el oriente cubano, el 19 de mayo de 1895, a los 42 años de edad.

«ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América».

EL AMOR PATRIOTICO MARTIANO

Era hijo de emigrantes pobres, súbditos españoles, el valenciano Mariano Martí y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de Artillería, y Leonor Pérez Cabrera, de Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias.

Tenía solo 15 años al estallar la primera guerra independentista, el 10 de octubre de 1868, suceso que impactó en Pepe Martí, quien hizo una elección entre el régimen colonial que oprimía a su pueblo y la defensa de este, y meses después ingresó en la cárcel, el 21 de octubre de 1869.

A pesar de los ruegos paternos a las autoridades fue condenado a seis años de presidio político en 1870, como parte de la ola represiva del poder colonial, y desterrado después.

Llevó grilletes que dañaron su cuerpo, sometido a duros trabajos en las canteras de San Lázaro, cerca del actual Malecón habanero.

Sus sentimientos patrióticos aparecen en el soneto ¡10 de octubre!, publicado en los primeros meses de 1869 (periódico manuscrito Siboney, de los estudiantes de segunda enseñanza de La Habana).

En el artículo del 19 de enero de 1869, Yara o Madrid (El Diablo Cojuelo, de su amigo y condiscípulo Fermín Valdés Domínguez) expone la opción entre la Revolución o las demandas de los fracasados reformistas criollos.

«Por la patria morir, antes que verla / Del bárbaro opresor cobarde esclava», afirmó en su poema dramático Abdala, el 23 de enero en el único número de su periódico La Patria Libre.

El héroe que le da nombre encarna los sentimientos del joven Martí y Nubia, lugar donde se desarrolla, es Cuba.

En Abdala declara su concepto de amor a la Patria:

«El amor, madre, a la patria / No es el amor ridículo a la tierra, / Ni a la yerba que pisan nuestras plantas; / Es el odio invencible a quien la oprime, / Es el rencor eterno a quien la ataca».

Brillante poeta, orador, periodista, escritor, maestro, traductor y diplomático, José Martí alcanzó un mérito superior: Héroe nacional de la independencia cubana.

Fundador del Partido Revolucionario Cubano (PRC) y Delegado del mismo, organizó con esa fuerza política la última guerra de independencia a la que acudieron cubanos de varias generaciones.

Martí repudió a ciertos elementos anexionistas, deseosos de obtener la libertad sin pagarla a su precio y a cambio caer en las manos de Estados Unidos, y defendió al pueblo cubano de las ofensas de un periódico de Filadelfia, en su célebre Vindicación de Cuba (1889).

«Sólo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad», refutó en carta pública las calumnias sobre el presunto poco valor de sus coterráneos.

La guerra de Cuba -dice en su carta a Mercado-, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas, ha venido a su hora en América, para evitar la anexión de Cuba a Estados Unidos.

Hubo varios hechos ciertos, la intervención militar de Washington, en 1898, frustró la independencia absoluta de Cuba luego de tres sangrientas guerras, pero no lograron su anexión dada la resistencia popular.

El triunfo de la Revolución cubana (1959), inspirada en las ideas martianas, derribó la neocolonia y alcanzó la plena libertad y soberanía. (Prensa Latina)

/ymp/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos   en Twitter y Youtube

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


siete × = 28