Opinión

Cuba, la paz y el abrazo histórico de dos primados

Cuba, la paz y el abrazo histórico de dos primadosMartha Andrés Román
Prensa Latina

La Habana.- Cuba fue escenario de un abrazo que durante casi un siglo resultó imposible, cuando el pasado 12 de febrero el papa Francisco y el patriarca Kirill se reunieron en La Habana, conversaron durante dos horas y firmaron una declaración conjunta inédita.

En 1054, fecha del gran cisma del cristianismo que separó a las Iglesias Católica Romana y Ortodoxa, la isla caribeña era un territorio desconocido para los habitantes del otro lado del Atlántico, quienes debieron esperar más de cuatro centurias para entrar en contacto con el llamado Nuevo Mundo.

Por eso el encuentro entre los dos primados tuvo aún mayor trascendencia: fue la primera vez en la historia que un Sumo Pontífice y un Patriarca de Moscú y de toda Rusia se encontraron, y ese acontecimiento no se produjo en Europa, cuna de la expansión del cristianismo, sino en América Latina.

EL ENCUENTRO HISTÓRICO

Cerca de las 16:00 hora local del jueves 11 de febrero el avión que transportaba a Kirill aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí de esta capital, donde el patriarca realizaría una visita oficial de cuatro días invitado por el presidente Raúl Castro, quien lo recibió a su llegada.

Un día después, la aeronave de Alitalia donde Francisco viajaba a México hizo escala en La Habana para que el Obispo de Roma, quien también fue recibido por el mandatario cubano, participara en la cita.

En el Salón de Protocolo de la terminal aérea los líderes religiosos conversaron ante la atención de medios de prensa locales e internacionales y la expectativa de gran parte del mundo.

Con el apelativo de hermano se llamaron una y otra vez Francisco y Kirill, quienes intercambiaron besos y abrazos capturados en imágenes que recorrieron el orbe y que aumentaron la esperanza en la unidad de todos los cristianos.

El resultado de la reunión privada que, según expresó el Papa, se negoció durante dos años, fue la firma de una declaración conjunta frente a sus respectivas delegaciones y a autoridades del Gobierno cubano, encabezadas por Raúl Castro.

Para que la paz sea duradera y fiable se requieren esfuerzos especiales destinados al regreso a los valores comunes, que nos unen, apuntó el texto de 30 puntos que llamó a la comunidad internacional a poner fin a la violencia y el terrorismo.

El mensaje dirigido a «todas las naciones de América Latina y de otros continentes», menciona otros problemas del orbe como la crisis de los refugiados y la desigual distribución de las riquezas.

Desde Cuba, «un símbolo de la esperanza del Nuevo Mundo», los líderes religiosos manifestaron que su atención está destinada a las personas que se encuentran en una situación desesperada y viven en la pobreza extrema en momentos en que la riqueza de la humanidad está creciendo.

«No podemos permanecer indiferentes al destino de millones de migrantes y refugiados que tocan a las puertas de los países ricos. El consumo incontrolado, típico para algunos estados más desarrollados, agota rápidamente los recursos de nuestro planeta», apuntaron.

Tras firmar el documento, el Patriarca de Moscú y toda Rusia declaró a la prensa que la reunión será beneficiosa para el futuro del cristianismo y de la civilización humana, y aseguró que, en lo adelante, las dos instituciones pueden trabajar conjuntamente por el bien de los cristianos de todo el orbe.

Por su parte, el Obispo de Roma indicó que salieron del encuentro con una serie de iniciativas viables, que se podrán realizar, y agradeció a Kirill por su humildad fraterna, su benévola acogida y sus buenos deseos de unidad.

ESPERANZA PARA LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Para el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, la singular importancia del encuentro entre el Papa Francisco y Su Santidad Kirill, en La Habana, es que ha suscitado la esperanza de los pueblos del mundo.

La paz ha sido el sueño dorado de la humanidad y anhelo de los pueblos en cada momento de la historia, escribió el pasado domingo, horas después de que el Patriarca ruso concluyera su estancia en Cuba.

«Impedir la más brutal de las guerras que puede desatarse, ha sido sin duda el objetivo fundamental del esfuerzo de los líderes religiosos de las iglesias dirigidas por hombres como el Papa Francisco, Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y Su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de Toda Rusia», expresó.

De acuerdo con Fidel Castro, luchar por la paz es el deber más sagrado de

todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud.

A esa responsabilidad se refirió Kirill durante la divina liturgia oficiada el 14 de febrero, en la cual manifestó que pese a las diferencias teológicas entre los católicos en Occidente y los ortodoxos en Oriente, «entendemos nuestra responsabilidad conjunta por lo que sucede en el mundo».

Tenemos la responsabilidad de que haya paz en nuestro planeta, de que los seres humanos con todas sus diferencias políticas y económicas aprendan a vivir en armonía, y que ningún conflicto de la política exterior lleve a alguien a usar la fuerza para triunfar sobre los demás, agregó.

En los momentos finales de la ceremonia religiosa realizada en la Catedral de Nuestra Señora de Kazán de La Habana, calificó de acontecimiento muy importante para la historia del cristianismo universal la reunión con el Sumo Pontífice «en un ámbito fraternal y de amor».

Al referirse a los planteamientos salidos de ese encuentro, reconoció que están apelando a una imagen ideal. Pero si no hay ideales, no hay valores, por eso hemos hecho un llamamiento conjunto a los cristianos y a todo el orbe para ir unidos hacia ese objetivo y esperamos que el mundo nos oiga, sostuvo.

En un mensaje dirigido a Raúl Castro durante su viaje hacia México, Francisco expresó, en tanto, que de la reunión deben derivarse muchas cosas buenas.

Ambos primados agradecieron al mandatario y al pueblo de la isla por la celebración de su encuentro en Cuba y desearon el bienestar y la prosperidad de la nación caribeña.

Cuba es un país heroico y lo que sucedió en el Aeropuerto Internacional José Martí supone un detalle extraordinario para la isla de la libertad, manifestó Kirill.

Por su parte, el Papa consideró que, si sigue así, la isla será la capital de la unidad, y agradeció al jefe de Estado por su generosa hospitalidad.

Luego del encuentro histórico, Raúl Castro aseguró a la prensa que Cuba seguirá apoyando la paz. «Ahora solo falta lo de Colombia», expresó el mandatario, en alusión a las conversaciones de paz que adelantan en la isla las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo y el Gobierno del país sudamericano desde noviembre de 2012.

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Cuba fue escenario de un abrazo que durante casi un siglo resultó imposible, cuando el pasado 12 de febrero el papa Francisco y el patriarca Kirill se reunieron en La Habana, conversaron durante dos horas y firmaron una declaración conjunta inédita.

En 1054, fecha del gran cisma del cristianismo que separó a las Iglesias Católica Romana y Ortodoxa, la isla caribeña era un territorio desconocido para los habitantes del otro lado del Atlántico, quienes debieron esperar más de cuatro centurias para entrar en contacto con el llamado Nuevo Mundo.

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