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Mi vida es la tierra

«Nené», como muchos lo conocen, resulta hoy uno de los productores más destacados del municipio de Majibacoa, en Las Tunas. (Foto de la autora)
«Nené», como muchos lo conocen, resulta hoy uno de los productores más destacados del municipio de Majibacoa, en Las Tunas. (Foto de la autora)

El mundo está lleno de hombres que hacen germinar ese precioso material, de afrontar con el paso del tiempo las trabas del camino, pero eso solo lo saben las personas capaces de convertirse en herederos de este precioso legado.

Ilso Domingo Velázquez, hizo realidad su sueño. Inició sus estudios en el magisterio y siempre sintió la necesidad, junto a su hermano, de dedicarse a la tierra y de obtener al final sus frutos para brindárselos al pueblo. Hoy es dueño de la finca Los Velázquez, en el municipio de Majibacoa, de la provincia de Las Tunas y cada año su reto es obtener mejores resultados.

-¿Cómo llegó a estas tierras?

«Inicié mis estudios en el magisterio, en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Pepito Tey, al pasar los años nos dimos cuenta, mi hermano y yo, de que la finca necesitaba atención y decidimos dejar la profesión de maestro y entrarle con todo a las tierras dejadas por nuestros padres para hacerla producir y sacar buen provecho de ellas».

– La finca en la actualidad lleva por nombre Los Velázquez, ¿por qué ponerle así?

«Los Velázquez fue el nombre escogido para bautizarla, pues éramos dos hermanos y para de esta manera darle seguimiento a la herencia familiar, y así quedaría en la historia del pueblo».

-Martí dijo una vez: «En esta tierra, no hay más que una salvación, el sacrificio; no hay más que un bien seguro, que viene de sacrificarse, la paz de las almas» ¿Para usted qué ha significado ser parte de Los Velázquez?

«Ella ha formado parte de mi vida pues llevo 30 año trabajándola y aunque ya no estoy en condiciones físicas ideales para labrar las tierras, como lo hacía antes, sí de vez en cuanto me tiro mis trabajitos para no perder las costumbre, esta finca tiene en sus raíces parte de mi historia y tanto yo como mi hermano somos parte de ella y de los diferentes resultados obtenidos».

-¿Cómo se abastecían al inicio, al no tener todavía producciones?

«Pasamos algo de trabajo, al inicio comprábamos las semillas, luego cuando obtuvimos nuestros primeros frutos las sacábamos para nuestras cosechas, como por ejemplo ajo y cebolla».

-¿La finca produce un solo alimento o es variada?

«Tenemos producciones de casi todo lo común en una finca: plátano, boniato, yuca toda depende del tiempo que le dediquemos y de las condiciones meteorológicas aunque las mayores producciones son de cítricos».

-¿Los cocales abundan sus espacios de siembras?

«Gran parte de mis terrenos están dedicados a la producción de coco, este tiene salida principalmente en el turismo, y es muy reclamado por esa rama de las economía, además tiene grandes resultados en la medicina y su agua es vital para la salud y en la elaboración de jugos y refrescos».

– ¿Qué puede decirme de La Poderosa?

«La Poderosa era una planta de coco, daba grandes producciones pero la perdimos cuando el huracán Ike, solo dejamos unas muestras para ver cuánto daban sus hijas y hoy tenemos grandes resultados de La Poderosa».

-¿Tiene contratos con empresas dirigidas a fortalecer las producción agrícola en el país?

«Tengo contratos con acopio además de contratos con otras empresas dedicadas al turismo para las producciones de coco y otros cítricos».

-¿Cuando la tristeza de los cítricos en 1995 muchas siembras se vieron afectadas, qué paso con las suyas?

«Ciertamente muchos sembrados se vieron afectados pero mis cítricos, es decir, los naranjales de la finca los curé con un producto traído de la Rusia y esto trajo que produjeran aun más de lo que de aspiraba en este tiempo».

– ¿Qué podría decirme de las diferentes donaciones realizadas a instituciones del país?

«Mis sembrados han sido ejemplo para otros, muestras de él se escogen para aumentar su producción, por este motivo he decidido, donar posturas para ejemplar a diferentes instituciones. El Ministerio del Interior (Minint)  y también a provincias del país les he facilitado posturas de mis siembras para que se aumente y de promueva más».

-Por su larga trayectoria como obrero agrícola destacado y sus grandes resultados Los Velázquez ha sido valorada como finca de referencia nacional y ha obtenido varios premios.

«Cuando empecé a trabajar en la finca mi primer objetivo era mantenerla adecuadamente y creo que lo he logrado. A lo largo de estos 30 años he recibido de mano de nuestro presidente Raúl Castro premios como doble y triple corona, también por parte de las provincia obtuve lauros por mejor obrero agrícola y aunque esos también son méritos para mi lo más importante es mi finca y sus resultados».

Ilso Domingo Velázquez, hizo realidad su sueño. Y ahora vive la verdad de su finca, que se ha convertido en una de las razones de la existencia. Y cada mañana se levanta bien temprano, se para en la puerta de su casa y mira al horizonte, hasta allá, donde terminan sus tierras, para comprender, una vez más,  la acertada decisión de él y su hermano cuando decidieron dejar el magisterio para encontrar paz del alma.

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