Las Tunas, Cuba. Jueves 21 de Junio de 2018
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Verónica Hinojosa, brazos abiertos al teatro

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Energía es lo que transmite con la mirada, y en esa forma de hablar como para que no se le escape una palabra, siempre cargada del sentir que ha transmitido a cada una de sus empresas.

Verónica Hinojosa es una de esas personas que el azar y el amor al arte convirtió en hija de Las Tunas, donde tiene un pedacito eternamente reservado en la sala Raúl Gómez García, lugar al que regresa llena de proyectos a dos años de jubilada.

«Yo comencé en el teatro en el año 1970 como profesional, ya anteriormente pertenecía a grupos de aficionados. Fue una etapa muy linda, era muy joven.

«Comencé en el teatro en Camagüey, mi ciudad natal. El primer grupo al que pertenecí fue La Edad de Oro. Fui captación del movimiento de artistas aficionados a un curso de un año, y de treinta aprobamos tres. Ahí comenzó mi carrera artística, alternando con el grupo de teatro La Edad de Oro y el Guiñol de Camagüey dirigido por Mario Guerrero.»

La vida también la llevó a la provincia de Ciego de Ávila, donde dirigió artísticamente y fue actriz del grupo Polichinela. En 1984 salió del país a una gira promocional y al regreso, de visita en el Balcón del Oriente, encontró el motivo que le hiciera quedarse.

«Regresé a Cuba, y me encontré con un compañero de los años anteriores, de los inicios del teatro, Juan José Rodríguez Morel, de aquí de Las Tunas. Me dijo que quería formar el conjunto dramático y que me necesitaba como especialista.

«Cuando empecé a trabajar teatro para adultos fue con Juan José. Ya lo había hecho como aficionada, pero como profesional fue en los inicios del dramático de Las Tunas.

«En el año 1984 pedí mi traslado para el guiñol Los Zahoríes; yo era especialista en el Teatro para niños. Así que estoy en Los Zahoríes desde el año 84.»

El camino de los títeres no frenó sus ansias de superación, más bien le dotó de la fuerza para seguir soñando.

«Yo soy graduada del Instituto Superior de Arte, en La Habana, estudié por cursos dirigidos, la cuarta semana de cada mes me tenía que trasladar a La Habana a realizar mis estudios como especialista. Y a pesar de los esfuerzos me quedé en el Guiñol.

«Entre las cosas que he hecho en los últimos años están las presentaciones en México, como parte de una gira internacional por América del Sur. También he compartido el teatro con la narración oral; en Las Tunas yo creo que me identifican más como narradora que como actriz, pero primero actriz y después narradora.

«Empecé a dar los cursos, que gracias a eso hay tantos narradores y cuenteros en Las Tunas, y capacité a unos cuantos artistas que hoy son profesionales para orgullo de la provincia.»

Hace dos años decidió jubilarse, pero se mantuvo vinculada al medio como parte de la unidad de apoyo a la cultura. El éxodo de varios artistas del Guiñol puso en peligro la programación con títeres en la provincia, y Verónica Hinojosa salió otra vez al rescate.

Hoy está de regreso en el Guiñol de Las Tunas, llenando de alegría y color la sala Raúl Gómez García.

«Actualmente existen dos proyectos: Los Zahoríes, y el mío que es Teatro Abierto, y aquí estoy compartiendo mi arte con mucho amor con dos actrices: Esperanza Espinosa y Leonor Pérez.

«Tenemos ambiciones como todos los artistas que somos creadores, queremos hacer guiñol para adultos también porque es muy importante. De inicio el teatro guiñol se hizo para los adultos, pero los niños se apropiaron del títere porque son lindísimos y maravillosos, aquellas cositas que se mueven que parecen mágicas.

«Queremos guardar la línea estética del guiñol en su antigüedad que trabajaba la luz negra, en el sentido de que vamos a utilizar todas las técnicas de los títeres, desde la sombra chinesca hasta la marioneta.

«Esas son nuestras ambiciones, trabajar con amor, porque sin amor no se puede hacer nada; tener un plan de trabajo de dos estrenos anuales para teatro, para sala, y los espacios flexibles que también son muy importantes, porque hay que ir a las escuelas, a los municipios, a las comunidades lejanas donde es difícil llevar el arte.

«Y nada, aquí estamos nosotros, dando todo lo que tenemos para que el teatro para niños y con títeres no muera.»

En sus 45 años de vida artística sobresale el Premio Nacional de Cultura Comunitaria por el proyecto La Familia, en el Club Familiar. Sin embargo, más que los galardones, lo que destaca en su persona es la disposición hacia el futuro, las ganas inmensas de enseñar, y esos brazos bien abiertos al teatro.

/ymp/

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Sobre Yanetsy Palomares Pérez

Periodista. Graduada de la Universidad de Camagüey. Reportera de Radio Victoria. Talentosa comunicadora, amante de los temas culturales. en su corta vida profesional ha demostrado la solidez de su formacíón. conductora del programa de televisión Rostros, del canal Tiempo21 Video-TV, con entrevistas a personalidades de la Cultura, Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @yanetsy12

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