Las Tunas, Cuba. Jueves 21 de Septiembre de 2017
Home > El mundo > Guerra informativa en la campaña de EE.UU. contra el Estado Islámico

Guerra informativa en la campaña de EE.UU. contra el Estado Islámico

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Roberto García Hernández
(Prensa Latina)

La Habana.- La campaña de Estados Unidos y sus aliados contra el Estado Islámico (EI) tuvo durante 2015 en las llamadas «uno de sus pilares más importantes, casi al mismo nivel de los ataques aéreos.

Los partes del Pentágono sobre la realización de bombardeos para destruir objetivos de ese grupo terrorista en Siria e Iraq son desde hace más de un año textos escuetos, cuyos datos apenas permiten llegar a conclusiones concretas.

Dichas informaciones relatan a medias el cumplimiento de las misiones de estas aeronaves de la coalición militar liderada por Washington y en ningún caso ofrecen detalles sobre sus resultados o la cantidad de víctimas, civiles o militares, que ocasionan.

Los reportes publicados en las últimas semanas en la página digital del Departamento de Defensa son una pequeña muestra de la falta de información que caracteriza a esta contienda.

En esos reportes recientes, como en muchos otros, el mando estadounidense señala que los aviones militares realizaron una determinada cantidad de golpes aéreos contra objetivos del EI y a continuación menciona algunos de los lugares atacados y objetivos destruidos.

Para dar una visión general de acuerdo con los intereses del Pentágono, este publica a principios o mediados de cada mes, un informe general que apenas aporta cifras globales sobre la cantidad de bombardeos realizados hasta la fecha.

El conteo comienza desde el 8 de agosto de 2014, cuando aeronaves del Pentágono iniciaron los ataques contra blancos del EI en Iraq, acciones que se extendieron a Siria en septiembre del mismo año, sin la anuencia del Gobierno de Damasco, que califica de ilegales estas actividades.

En este reporte mensual acumulativo se incluyen datos sobre el costo aproximado de la campaña desde sus inicios, incluso con desgloses del gasto diario aproximado, pero tampoco ofrece una visión cualitativa de lo que sucede en el terreno.

OTROS METODOS

Otra vía para propagar las informaciones que al Pentágono le interesa es a través de conferencias de prensa, tanto en la sede del Departamento de Defensa como desde Bagdad, la capital iraquí, o la jefatura del Comando Central, ubicada en la base aérea de MacDill, estado de Florida.

A estos encuentros asisten periodistas especializados en el tema que integran pools o equipos de trabajo que dan seguimiento a la campaña y que tienen muy pocas posibilidades de verificar las informaciones directamente en el terreno.

El mando militar se vale además de la difusión de determinadas «filtraciones» de elementos informativos a la llamada gran prensa, con el mensaje intencionado en correspondencia con los objetivos a lograr.

Sin embargo, realmente en contadas ocasiones estos medios se las arreglan para acceder a valoraciones más o menos realistas a través de sus fuentes y en la menor parte de las veces mediante la observación directa -aunque incompleta- en el terreno.

Quizás un ejemplo en este sentido es el artículo publicado el 18 de diciembre por el diario The Washington Post, según el cual a pesar de los bombardeos ininterrumpidos contra el EI, ese grupo mantiene sus posibilidades para realizar operaciones ofensivas en gran escala.

Esta valoración, que incluía detalles sobre las acciones tácticas, contrasta con la visión que a nivel estratégico ofrecen algunos voceros del mando militar estadounidense, que atribuyen al EI poca movilidad y falta de coordinación en sus ataques.

Las acciones ofensivas en el área de la información se intensificarán en los próximos meses, pues según el diario Los Angeles Times, el Departamento de Defensa incrementará la guerra cibernética contra el EI, en particular las misiones dirigidas a bloquear sus actividades proselitistas en Internet.

Expertos del Gobierno crearon un conjunto de instrumentos que pudieran usarse con tales fines, según dijeron a dicho periódico funcionarios que prefirieron mantener el anonimato, de acuerdo con el rotativo angelino.

Por otra parte, los precandidatos republicanos a las presidenciales de 2016 presionan a las principales compañías que dan los servicios Facebook, Twitter y Google a que trabajen de forma más estrecha con el Gobierno para sumar esos sitios digitales a la guerra informativa.

Incluso el Congreso tomó cartas en el asunto, y el 16 de diciembre pasado la Cámara de Representantes aprobó un proyecto que solicita al presidente Barack Obama establecer una estrategia de lucha contra el uso de las redes sociales por el EI y otros grupos terroristas.

Sin embargo, estas llamadas Operaciones de Información, como las que lleva a cabo ahora el Pentágono contra el EI, como tendencia se realizan en el más estricto secreto.

A pesar de sus altos costos, expertos ponen en duda la efectividad de estos programas, destinados de acuerdo con documentos oficiales del Pentágono revelados por el diario USA Today, a «utilizar información y actividades con el fin de influir en las audiencias extranjeras».

El objetivo es, de acuerdo con dichos textos, que las personas y grupos sociales a las que se dirigen estas misiones «adopten comportamientos favorables a los intereses de Estados Unidos».

Otro aspecto oscuro de esta campaña contra los fundamentalistas es la falta de datos sobre los llamados daños colaterales y bajas a los civiles que ocasionan los más de nueve mil golpes aéreos que llevó a cabo la coalición.

LOS DRONES

En particular hay un estricto hermetismo sobre los errores que en esas misiones cometen los ataques con aeronaves teledirigidas (drones), cuyos operadores en la mayoría de los casos se ubican a miles de kilómetros de distancia, a veces incluso en territorio continental de Estados Unidos.

Un comentario de la agencia noticiosa Associated Press (AP) del 23 de diciembre pasado señala que el traspaso de la CIA al Pentágono del mando de los bombardeos con drones en Iraq y Siria, redujo sensiblemente el escrutinio del Congreso sobre estas operaciones tan sensibles.

Este cambio dejó preocupados a algunos activistas y legisladores por el posible incremento de las bajas civiles producto de la decisión, pues los ataques de los militares con esos medios no están bajo supervisión del Capitolio, a diferencia de los que realizan las agencias de espionaje, señala AP.

En la última década, la CIA dirigió los esfuerzos de Washington para encontrar y matar a través de los drones a miembros de Al Qaeda, principalmente en Pakistán y Yemen, pero la frecuencia de los vuelos de estas  controversiales aeronaves disminuyó sensiblemente en esas dos naciones.

El cambio se debe a que el centro de sus actividades está ahora en la lucha contra el EI en Iraq y Siria, donde las Fuerzas de Operaciones Especiales eliminan como promedio, según AP, al menos un alto jefe de ese grupo terrorista cada dos días con el empleo de los aviones teledirigidos.

Estos medios representan un serio peligro para la población y a pesar de los esfuerzos del Congreso para supervisar y controlar dichas actividades dirigidas por el Pentágono, estas se mantienen en el más absoluto secreto.

A pesar de reiteradas promesas de los militares de que serán más transparentes en este aspecto, no existe forma de que el público conozca el verdadero destino de los cohetes Hellfire que lanzan de forma indiscriminada tales aeronaves.

 NADIE SE SALVA DE LA DESINFORMACION

Pero en esta guerra, como en otras similares, casi nadie está exento de los efectos de la desinformación, ni siquiera la Casa Blanca ni el Congreso.

La oficina del Inspector General del Pentágono reconoció recientemente que abrió una investigación sobre alegaciones de que al menos unos 50 oficiales del Comando Central -entidad del Pentágono que supervisa las acciones en el Medio Oriente- distorsionaron la realidad del campo de batalla en informes a sus superiores.

El objetivo era edulcorar la realidad y presentar una imagen menos dura al presidente Barack Obama y a los congresistas sobre la situación en el terreno. La prensa no aclara si estos intentos de despistar a las más altas instancias de Gobierno eran parte también de las Operaciones de Información.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


dos + 4 =