Las Tunas, Cuba. Lunes 25 de Septiembre de 2017
Home > Cultura > En Las Tunas se rinde homenaje a San Lázaro

En Las Tunas se rinde homenaje a San Lázaro

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
En Las Tunas se rinde homenaje a San Lázaro

Los devotos rinden homenaje a San Lázaro.

Las Tunas.- Cada 17 de diciembre en la provincia de Las Tunas, como en toda la Isla, miles de personas le dedican este día a San Lázaro, un santo católico y conocido también en el panteón yoruba como Babalú Ayé, el misericordioso y milagroso Viejo.

Según la tradición, en Las Tunas, cada 16 de diciembre los creyentes esperan con ansias la media noche para manifestar su devoción a San Lázaro. Los altares llenos de luces de colores y con ofrendas que van desde platos de la cocina tradicional, dulces y frutas tropicales, son el centro de las ceremonias y los sacrificios.

Lea más sobre San Lázaro

A las 12:00 de la noche de este 16 de diciembre, la muchedumbre hizo silencio en la casa de Teresa, una anciana que desde hace más de 40 años festeja el día de su santo.

A esa hora se comenzó la ceremonia más importante de la jornada con un toque de tambor. Sus ahijados brindaron con aguardiente y bailaron al compás de la música, luego se limpiaron y le dieron de comer a la deidad sangre de un chivo.

«San Lázaro es muy querido y venerado por los cubanos por atribuírsele milagros, curación de enfermedades graves o incurables. Cada año vistan mi casa cientos de tuneros a pagar promesas, que pueden ser, velas, dinero, tabaco o una botella de ron», así lo comentó a Tiempo 21 Teresa Moré.

«En este día de celebración también se le ofrenda al viejo, como se le nombra aquí al santo, maíz tostado, mazorcas de maíz asadas, pan quemado, agua de coco, vino seco, ajo desgranado, pescado y jutía ahumados, cocos, cebolla y corojo.

«Desde bien temprano se le inmolan chivo con barba, gallina de guinea, gallo y paloma. Además, yo le pongo cerca de su busto en el altar sus Ewe o plantas, que son el cundeamor, el sargazo, el sasafrás, el apasote, el piñón botija, el bejuco ubí, y el caisimón, así como otras hiervas silvestres», destacó Walfrido Paredes Velázquez, practicante de la regla de Ocha o palo monte.

«En ocasiones llegan a este templo, que es mi casa, personas vestidas con tela de saco, y devotos que ofrecen enormes sacrificios para cumplir sus promesas al santo. Otros llegan hasta el altar arrastrándose», explicó María Domínguez, sentada en su casa, mientras fumaba un tabaco frente a una escultura de San Lázaro de más de dos metros de alto.

El culto a Babalú Ayé nació con la presencia africana en el Nuevo Mundo, apareciendo en la versión más liberal como un hombre de vida disipada a quien Olofi, Dios supremo en la mitología yoruba, castigó por violar compromisos con esta deidad sobre su comportamiento personal.

Así, según la leyenda, a Babalú Ay se le cubrió el cuerpo de llagas y luego murió, pero fue resucitado por el propio Olofi en conformidad con los insistentes ruegos de otros orishas del Panteón.

Con esas características lo muestra la religiosidad popular que lo describe como un anciano, encorvado, acompañado por dos perros, afincado en dos muletas y con un costal de tejido de yute, colgado en el hombro. Esa bolsa, llena de maíz tostado, ha sido con el tiempo uno de los atributos que lo identifican en la santería y se emplea como elemento de protección contra las enfermedades, sobre todo las de carácter infecto-contagiosa.

«Babalú Ayé significa padre del mundo que se le daba a Chopono o Chakpata, el terrible Orisha de la viruela, cuyo nombre no podía pronunciarse. A este Santo le gusta trabajar con muertos. Su color es el morado obispo y su día es el viernes, aunque para otros es el miércoles. Su número es el 17 y habla en el 4, el 11 y el 13 del Diloggún», acotó Paredes Velázquez.

Conocido entre los cubanos por sus favores, por escuchar sus plegarias y mostrar sus poderes sobrenaturales, este 17 de diciembre miles de tuneros le rinden tributo a San Lázaro con un toque de tambor y con el chilindrón de chivo. Se trata de un culto nacional, que forma parte de la identidad religiosa cubana, nutrida de muy diversos componentes originarios.

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Julián Velázquez

Periodista. Graduado de Defectología. Se reorientó hacia el Periodismo y ha incursionado en la radio nacional y provincial. Laboró en Radio Habana Cuba. En Radio Victoria se desempeña como reportero para el tratamiento a los temas de la cultura. Le gusta de la polémica y los trabajos relacionados con el desarrollo social. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


siete − 5 =