Opinión

Cuba, un país de derechos

Las Tunas.- La de los cubanos es una vida de derechos, la mayoría de ellos conquistados con el filo del machete mambí que empuñaron Antonio Maceo, Ignacio Agramonte y otros combatientes o con el fusil guerrillero de Camilo Cienfuegos, Ernesto Guevara y miles de hombres y mujeres que hicieron suyas las demandas de todos.

Conquistaron esas libertades, la fuerza y la verdad de las palabras de Fidel Castro y Raúl Castro y la energía de las acciones cotidianas que desarrolla la gente de pueblo, lo mismo en una fábrica que bajo el fuerte sol, mientras se saca provecho a la tierra.

Antes no los había porque desde el arribo de los colonizadores españoles, en 1492, las botas extranjeras pisotearon los extensos bosques y lastimaron la dignidad de los indios que poblaban el archipiélago.

Luego llegaron los norteamericanos imponiendo su inglés y sus chicles, los casinos y la prostitución, el interés por el dinero y el hambre insaciable de los negros, los campesinos y los más humildes.

Pero, en Cuba, una chispa nació con el Asalto al Cuartel Moncada y luego surgió la llamarada del Yate Granma que prendió en la Sierra Maestra y llenó de luz a todo el territorio desde aquel glorioso enero de 1959.

Desde entonces, los cubanos tienen una vida de derechos.  Derecho a la salud, a la educación, a la recreación sana, a caminar libremente por las calles, a ser, a estar, a decir, a aportar…

A casi 57 años del Triunfo de la Revolución, se multiplican las conquistas, aquellas por las que murieron nuestros héroes y mártires y que llenan de anhelos y esperanzas a los desposeídos de América Latina, a hombres y mujeres que ven apagarse sus relojes biológicos sin saber escribir su nombre o sin alegrar su mirada ante la blanca bata de un doctor.

En Cuba, el camino está trazado desde hace varias décadas. Solo el socialismo colectivo, construido con el aporte de todos, es garantía de derechos humanos; no de un día, sino de los meses y años que están por venir.

/ymp/

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