Las Tunas, Cuba. Sábado 25 de Noviembre de 2017
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El brutal golpe «suave» a Venezuela

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El brutal golpe «suave» a VenezuelaVenezuela llega este domingo a elecciones parlamentarias bajo un brutal y sistemático acoso, protagonizado por la oposición interna al legítimo gobierno y, sobre todo, por quienes, desde el exterior, promueven y respaldan con todos sus medios un golpe de Estado «suave».

El método no es nuevo, lo fundamentó hace ya varios años el político estadounidense Gene Sharp y ha sido empleado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Birmania, Serbia, Lituania, Ucrania y otros países, incluida la propia Venezuela, donde fue abortado por el pueblo, en abril de 2002.

¿A qué se denomina golpe de Estado «suave»? Es un conjunto de técnicas y tácticas por vías no armadas para el derrocamiento de un gobierno hostil, y en el cual predomina el avasallador empleo de los medios de comunicación masiva.

De acuerdo con el manual elaborado al respecto por el Instituto Albert Einstein (AEI, por sus siglas en inglés), radicado en Estados Unidos y dirigido por Gene Sharp, el golpe de Estado «suave»  consta de varias etapas: ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de calles, combinación de diversas formas de lucha y fractura institucional, entre las más importantes.

Todo ello, a partir de un demoledor sostén propagandístico, que incluye generación de opiniones, centradas en hechos reales o potenciales; promoción de descontento y de factores causantes de malestar, sobre todo: desabastecimiento, criminalidad, manipulación del dólar, paro patronal y otros, además de denuncias sobre corrupción, creación de intrigas y fractura de la unidad.

En la próxima fase la estrategia se encauza hacia la manipulación de prejuicios políticos, por ejemplo el anticomunismo; el impulso a campañas propagandísticas en defensa de la libertad de prensa, los derechos humanos y las libertades públicas, para tratar de demostrar que se han violado, y la denuncia contra un supuesto totalitarismo y un pensamiento único, entre otros sensibles aspectos.

Seguidamente se pasa a la agudización de los conflictos y al fomento de la movilización en las calles, y se procede a la elaboración de una plataforma de lucha que globalice las demandas políticas y sociales.

A estas alturas del golpe se recomienda generalizar todo tipo de protestas y resaltar las fallas y errores gubernamentales. Es el momento oportuno para la organización de manifestaciones, el cierre de calles, la toma de instituciones públicas, la desobediencia civil, la radicalización de las confrontaciones y el pase de cuentas a los partidarios del gobierno (cualquier semejanza con las llamadas guarimbas no es pura coincidencia).

Conseguidos los objetivos hasta aquí propuestos, los estrategas del Instituto Albert Einstein y la CIA orientan la organización de marchas y la toma de instituciones emblemáticas, con el fin de convertirlas en plataforma publicitaria. También recomiendan desarrollar operaciones de guerra sicológica y acciones armadas, para provocar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad.

Al mismo tiempo, se considera muy oportuno y provechoso impulsar campañas de rumores entre las fuerzas militares, o contra ellas, y desacreditar los órganos del orden público y la seguridad.

Ya es el momento propicio –según los mentores del golpe suave– para exigir la renuncia del gobierno.

¿Hay algo más parecido a lo que ocurre en Venezuela?

Este domingo las elecciones son parlamentarias, y no decidirán un cambio presidencial, como viene reclamando la oposición oligárquica, respaldada desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos, con sumas de dinero millonarias y una descomunal campaña mediática.

Sin embargo, el golpe de Estado «suave» viene en camino desde hace mucho, porque la aspiración es lograr la mayoría de los escaños en la Asamblea Nacional, anular la posibilidad de que se adopten nuevas leyes en beneficio de la población, desmontar todos los programas sociales que han mejorado la calidad de vida de las masas y entregar el país a las transnacionales, como ocurría hasta la llegada de Hugo Chávez al poder y la instauración de la Revolución Bolivariana.

Pero aun si las fuerzas populares siguen siendo representadas mayoritariamente en el Parlamento, Venezuela y el mundo deben estar alertas, porque el golpe «suave» tiene otras alternativas.

Dice el manual del Instituto Albert Einstein que de no conseguirse los objetivos planteados, se mantiene la presión en las calles y se pasa a la resistencia armada, con el fin de preparar las condiciones para una intervención militar extranjera o desarrollar una guerra civil prolongada.

Pero la descarada y brutal injerencia del gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de los demás países sobrepasa con creces esos límites; porque detrás del fracaso del golpe de Estado «suave» puede sobrevenir la guerra no convencional.

Acorde con el Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, se denomina guerra no convencional a las acciones dirigidas a posibilitar los movimientos de resistencia o de insurgencia para forzar, afectar o derrocar gobiernos, o habilitar poderes para operar a través o con fuerzas clandestinas, auxiliares y guerrilleras en un área denegada.

Según afirma el Comando… en sus manuales, la intención de la guerra no convencional es sacar provecho y explotar las vulnerabilidades sicológicas de un poder político, militar o económico hostil a Estados Unidos, mediante el despliegue y el mantenimiento de fuerzas de resistencia para alcanzar los objetivos estratégicos deseados.

Por lo pronto, ya veremos si este domingo el heroico pueblo de Venezuela se dejará arrancar sus conquistas.

/mdn/

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Lea más:

Manual USA para derrocar gobiernos (I) – Gene Sharp, el cerebro de los golpes “blandos”

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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