Las Tunas, Cuba. Viernes 22 de Septiembre de 2017
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Humildad entre inmensas tecas

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Humildad entre inmensas tecas

José Antonio.

Jobabo.- Pequeño en la inmensidad de sus tecas se ve a José Antonio Sánchez Figueredo, un humilde hombre que atesora su grandeza en la labor que hace cada día, desde el amanecer, cuando se dispone a recorrer la finca de 28 hectáreas, a veces solo y en otras oportunidades junto a los integrantes de la brigada de silvicultura El río, del municipio de Jobabo.

Lo encontré en medio de una guerra contra las hormigas, las que no distinguían entre su cuerpo y los abundantes árboles del lugar.

«Es normal, ya uno se acostumbra porque yo camino todos los días la finca, por obligación.  A veces voy por la tarde, o por la mañana; a cualquier hora salgo a los recorridos porque siempre estoy pendiente de todos los detalles.  Imagine entonces cuántas veces me han picado las hormigas».

El tecal adorna la carretera que une a capital provincial de Las Tunas con esta ciudad y sabe del esfuerzo sistemático de José Antonio, quien habla poco pero trabaja mucho para producir semillas que luego se convertirán en plantas.

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«Cuando llegué a este lugar había 10 hectáreas y ya hemos incrementado con 18 más que le robamos al marabú.  Somos 18 trabajadores y entre todos garantizamos las semillas de tecas que luego germinarán en los viveros.  Ah, y esas semillas no se quedan en Jobabo.  También se llevan a otros municipios de Las Tunas y a provincias cercanas».

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Dice que no es difícil, aunque hay que agacharse constantemente y al finalizar la tarde los huesos duelen.

«Hay que esperar a que caigan y después se recogen.  Son 80 kilogramos de semillas cada año.  Pero, vale la pena porque no salimos mal en el salario.  Nos pagan en moneda nacional y en divisas».

Para José Antonio y su esposa no hay cumpleaños, ni días feriados. No importa que llueva o que el día amanezca con frialdad.

«Me paso el día velando para que no me piquen una teca y para que no entre el ganado porque dañan la plantación pequeña que está acabada de sembrar.  Hacemos trochas para evitar los incendios, y trato de mantenerlo lo más limpio posible, que el marabú y las yerbas no ahoguen el tecal».

Jura que los cuatro años en su finca forestal integral han pasado rápidamente porque se pasa el día haciendo algo.

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«O doy mantenimiento o aplico fertilizantes a las plantaciones jóvenes o aprovecho el espacio entre los árboles para sembrar guayaba, almendra, tamarindo… aquí tengo un tesoro».

Los resultados la finca semillera de tecas de Sirvén, en Jobabo, crecen hoy en bosques en formación y eso es suficiente para destacar la grandeza que emana de la humildad de este hombre.

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Sobre Yenima Díaz Velázquez

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación. Fue jefa de Redacción y subdirectora del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Como reportera se destaca por su sensibilidad para las historias de vida a través de entrevistas. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. Ama por sobre todas las cosas a sus hijos Johana y Oscarito, le facsina el color verde y es amante de la naturaleza, la música. Para ella el amor abre cualquier puerta y la amistad es un puente para sustentar la vida. yenimadv@enet.cu Blog: http://www.soydelastunas.blogspot.com

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