Las Tunas, Cuba. Jueves 23 de Noviembre de 2017
Home > Especiales > Lecturas > Tania en el recuerdo

Tania en el recuerdo

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

tamara-bunke-tania-guerrilleraLa imagen de la guerrillera joven y hermosa, sensible y tierna que anduvo por las selvas bolivianas tras un sueño, continúa cautivando a quienes se sienten atraídos por la rebeldía, el valor y el heroísmo de las mujeres dispuestas a romper esquemas en cualquier época.

Esa misma muchacha que aprendió de sus padres el odio al fascismo y a las injusticias, aquella que conquistó el amor y lo disfrutó intensamente, a pesar de las circunstancias adversas, de la separación y la muerte… devino mito y venció el tiempo, así convirtió su historia en inspiración de las nuevas generaciones.

Haydée Tamara Bunke Bider, o mejor Laura, o Tania vio la luz por vez primera el 19 de noviembre de 1937. Su Argentina natal no le alcanzó para luchar por los pobres y oprimidos, porque su ideal era construir un mundo nuevo, donde no existiera maldad, discriminación, odio, ni dolor, donde no se hablara en términos de explotación ni desigualdad social.

Tamara

Tamara era hija de padre alemán y madre polaca, ambos comunistas, ambos judíos y ambos maestros. En 1935 llegaron a Argentina: huían del fascismo. En Buenos Aires trabajaron como profesores. Además de alemán, la madre hablaba ruso y el padre, además de dominar varios idiomas, daba cursos de gimnasia.

El ejemplo de sus progenitores contribuyó a forjar el carácter fuerte de la joven, quien los acompañó de regreso a la República Democrática Alemana y allí pudo conocer de cerca el horror del fascismo.

Muy joven se sumó a las tareas de reconstrucción del país. Se integró a la Juventud Libre Alemana. Luego estudió en la Facultad de Letras de la Universidad Humboldt, fue instructora de tiro deportivo y ganó varias medallas. Con sólo 18 años de edad comenzó a militar en las filas del Partido Socialista Unificado de Alemania.

En 1960 conoció al Che y fue inevitable que surgiera una especie de simpatía entre ellos, basada sobre todo en la afinidad de ideales revolucionarios.

Pero, Tamara no había dejado de sentir nostalgia por su patria y todo lo que tuviera aires de Latinoamérica le hacía extrañar su tierra. Apasionada de Cuba, el triunfo de la Revolución la llenó de alegría y anheló visitar la isla.

Sus deseos se cumplieron. El 12 de mayo de 1961 llega a la isla invitada por el Ballet Nacional de Cuba de la mano de su directora, Alicia Alonso.

Las circunstancias le permiten entonces emplear todo su tiempo en las tareas de la juventud. Estudia periodismo en la Universidad de La Habana; trabaja en el Ministerio de Educación, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y en la dirección nacional de la Federación de Mujeres Cubanas. Se hizo miliciana y se incorporó a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

La fecha de 1963 marca un momento trascendental en su vida. Comienza un entrenamiento riguroso para el trabajo de inteligencia. Bajo el seudónimo de «Tania», se dispone a trabajar de agente encubierto.

Tania

Después de viajar a Berlín occidental con una falsa identidad con el fin de prepararse y pasar luego a una etapa más compleja de su misión, Tamara vuela en 1964 a Bolivia. Allí ejerce funciones al servicio de la futura guerrilla, construyendo una red de conexiones con diplomáticos y círculos del gobierno.

A finales de 1966, después de su encuentro en Praga con el Che, comienza la inmediata preparación del frente guerrillero en Bolivia.

A causa de una delación, Tania se incorpora a la lucha armada. Le entregan un uniforme de campaña y un fusil M-1. El Che la destina a la columna de la retaguardia, dirigida por el cubano Juan Vitalio Acuña Núñez, Joaquín.

Tras los primeros enfrentamientos con el ejército boliviano, las tropas pasan por un periodo de carencias extremas. El Che divide la tropa y Tania queda fuera de la primera línea de combate. En la retaguardia desempeña labores de enfermería e intendencia.

Al perder contacto con Guevara, la retaguardia es cazada en varias ocasiones por el ejército y sufre grandes pérdidas, se debilita militarmente, y todos sus miembros, incluida Tamara Bunke, son asesinados en una emboscada en Río Grande, el 31 de agosto de 1967.

El cadáver de Tania fue arrastrado por el río y hallado el 6 de septiembre por soldados bolivianos. Al otro día trasladaron su cuerpo sin vida hacia el Regimiento Pando y el 8 la enterraron en un ataúd de madera.

El amor de Ulises

Dámaso Lescaille, Ulises Estrada para el trabajo clandestino, ocupó diversos cargos en el Ministerio del Interior de Cuba; colaboró con el Che Guevara en su gesta internacionalista en el Congo, y con Amílcar Cabral en la lucha de liberación nacional en Guinea Bissau. Fue vicejefe del Departamento de América del Partido Comunista de Cuba, muy cercano al comandante Manuel Piñeiro y embajador en Jamaica, Yemen, Argelia y Mauritania.

Y este hombre de condiciones morales y físicas excepcionales, preparó a Tamara Bunke para desarrollar misiones de inteligencia. La relación -de trabajo, primero, de amistad, después- devino amor profundo, y ambos jóvenes se entregaron apasionadamente a disfrutar los escasos momentos en que podían estar juntos en lugares discretos donde no pusieran en peligro el éxito de la misión.

Cuando Tania estaba lejos de su área de entrenamiento era capaz de disfrutar del amor como cualquier otra joven de su edad y esa capacidad de desdoblarse le permitía ser la Haydée Tamara que a Ulises cautivaba.

Estrada narraba que ella le cantaba canciones folclóricas argentinas y latinoamericanas, acompañada de guitarra o acordeón; pero, también le pedía que le contara sobre su vida o conversaban sobre temas políticos.

Fue preciso violar algunas normas de seguridad; sin embargo, los enamorados se mantuvieron firmes en el propósito de defender su amor, y contaron para ello con la comprensión de los compañeros, y su seriedad y disciplina, que evitaron mayores problemas.

Años más tarde, Ulises pudo hablar con sinceridad sobre aquel secreto. En su libro Tania, guerrillera inolvidable, relata toda su conmovedora historia y confiesa que había sentido miedo de perderla desde el principio; pero la esperó, aún después de saberla perdida para siempre.

Por su parte, Tania escribió una carta a su madre, fechada el 11 de abril de 1964, en la que le contaba de aquel amor y de sus planes futuros. La misiva evidencia su confianza proverbial en el éxito de la tarea encomendada:

«Bueno, ahora otra cosa: si no me roban a mi negrito antes que yo vuelva, entonces me voy a casar. Si habrá enseguida mulatitos no sé, pero sería muy posible. Qué aspecto tiene: flaco, alto, bastante negro, típicamente cubano, muy cariñoso… Están ustedes de acuerdo??? Ah, he olvidado lo más importante: muy revolucionario, y quiere también una mujer muy revolucionaria».

Lescaille volvió a casarse pasados unos años, pero nunca olvidó a su amada. Al respecto confesó que la recordaba no sólo como Tania la guerrillera, sino también como Haydée Tamara Bunke Bíder: la excepcional mujer, compañera y amiga que un día amó con todas las fuerzas de su corazón.

Más allá del mito

Los restos de Tania, identificados y trasladados a Cuba en 1998, reposan en un mausoleo en Santa Clara, junto a los del Che y demás guerrilleros inolvidables.

En tanto, su vida ha sido objeto de interés para innumerables investigadores, algunos de ellos han distorsionado la realidad contando su versión de los hechos. Otros han sido fieles a lo acontecido, aunque el final no parezca «tan heroico».

Hoy sabemos que nunca fue amante del Che, que no llegó a disparar en Río Grande cuando fueron emboscados, y no padecía de una enfermedad incurable.

Sin embargo, para los cubanos y todos aquellos que en el mundo luchan por construir una sociedad más justa, Tania continúa siendo modelo de revolucionaria, ejemplo de valor y altruismo.

/ymp/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter.

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


+ 7 = doce