Las Tunas, Cuba. Jueves 23 de Noviembre de 2017
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Estudiantes, soldados por la paz, la libertad y la justicia social

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estudiantes_feu«Los estudiantes que son el baluarte de la Libertad, y su ejército más firme. Las universidades parecen inútiles, pero de allí salen los mártires y los apóstoles».
José Martí

Las luchas de liberación de los pueblos han sido protagonizadas en todas las épocas y países por los hombres y mujeres de pensamiento más avanzado, aquellos que no temen arriesgar la vida y empeñan sus sueños en aras de alcanzar la independencia, la paz y la justicia social.

En todos los casos, los jóvenes, en particular los estudiantes, han desempeñado un papel protagónico en el reclamo de sus derechos y en la batalla contra la opresión y la ignominia a que los somete una minoría dominante. En el enfrentamiento contra las dictaduras muchos, en la más tierna edad y en pleno florecimiento de sus facultades físicas e intelectuales, han sido vilmente asesinados. Cada uno de ellos ocupa un sitial de honor en la historia patria.

Día Internacional del Estudiante

En 1939 las fuerzas nazis ocupaban Checoslovaquia y dejaban una estela de dolor y muerte en la población. El 28 de octubre de ese año, día en que se conmemoraba el XXI aniversario de la Declaración de la Independencia de ese país, los trabajadores y estudiantes se lanzaron a las calles de Praga en manifestaciones de protesta.

La represión no se hizo esperar y varios participantes fueron heridos, algunos mortalmente; Jan Opletal, estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina, resultó muerto en la refriega. En respuesta a este hecho atroz se movilizó toda la población, la cual acrecentó la resistencia contra las fuerzas de ocupación.

El 15 de noviembre la ciudad se estremeció durante el entierro de las víctimas: los estudiantes y el pueblo organizaron actos de protestas que ocurrieron en las universidades y residencias estudiantiles de Praga, así como en otras ciudades.

En la noche del 16 al 17 de noviembre la policía fascista (GESTAPO) asaltó las residencias universitarias y apresó a todos los estudiantes que encontró a su paso. Durante esa nefasta jornada nueve líderes de la Unión Nacionalista Universitaria fueron asesinados, y más de mil jóvenes fueron enviados a un campo de concentración. Todas las escuelas superiores quedaron clausuradas.

En memoria de aquellos que no vacilaron en ofrendar la vida por defender a su patria de los fascistas alemanes, el Consejo Estudiantil Internacional -que más tarde se convirtió en la Unión Internacional de Estudiantes, (UIE)- declaró esa fecha como Día Internacional del Estudiante, efeméride que se celebra en más de 114 naciones.

El movimiento estudiantil en Cuba

Uno de los países que se une cada año a la conmemoración del Día de los Estudiantes es Cuba, miembro de la UIE, y cuna de hombres de la talla de José Antonio Echeverría, Rafael Trejo, Antonio Guiteras, Alfredo Guevara, Lionel Soto, Juan Pedro Carbó, Álvaro Barba, Fidel y Raúl Castro, Armando Hart, Rubén Batista, Frank País… y tantos otros que se destacaron en las luchas estudiantiles; muchos de ellos no pudieron ver hecho realidad su sueño de una patria libre y soberana; otros, junto a Fidel, continuaron la lucha hasta obtener el triunfo de enero de 1959, que libró a nuestra pequeña isla de los gobiernos entreguistas y del dominio imperialista.

Inspirados en el pensamiento martiano y marxista los estudiantes cubanos desde la década del 20 se vieron enfrascados en las luchas por lograr la soberanía absoluta de Cuba y por eliminar la penetración política y económica de Estados Unidos en la isla.

Por esos años, los estudiantes de la Universidad de La Habana demandaban una serie de condiciones que originaron el movimiento de la Reforma Universitaria que organizó Julio Antonio Mella.

Bajo el gobierno liberal de Alfredo Zayas los estudiantes lograron algunas concesiones. Luego siguieron años de rudos enfrentamientos contra el gobierno de Gerardo Machado, quien suprimió las conquistas reformistas, clausuró la universidad y persiguió al movimiento popular. Fueron los sicarios de Machado quienes asesinaron a Mella en México.

La conciencia de los jóvenes maduraba nutriéndose de las experiencias vividas, de las lecturas y enseñanzas de los dirigentes con mayor apego al marxismo. Crecía el movimiento estudiantil y se agudizaban los enfrentamientos contra los desmanes del régimen de turno.

La Universidad de La Habana se convirtió en bastión de lucha, aunque también participaron los estudiantes de otras enseñanzas a lo largo y ancho de todo el país. En Santiago de Cuba los alumnos de secundaria fueron los más decididos en las protestas contra el golpe del 10 de marzo.

Por su parte los universitarios protagonizaron duras jornadas de desafío a la dictadura de Fulgencio Batista. La Federación Estudiantil Universitaria dio a conocer un Manifiesto que expresaba su clara oposición a la dictadura y hacía un llamado a todo el pueblo a continuar la lucha contra el régimen:

“Somos otra vez los abanderados de la conciencia nacional. Las dramáticas circunstancias que atraviesa la Patria nos impone duros y riesgosos deberes. No nos hemos puesto a medir la magnitud de las consecuencias. Estamos prestos a cumplirla serena, responsable y firmemente. La colina universitaria sigue siendo bastión y esperanza de la dignidad cubana.
Combatimos el golpe militar del 10 de marzo por haber derribado lo que constituye la esencia y razón de ser de la República en esta etapa de su desarrollo. La estructura democrática establecida en la Constitución que el pueblo se diera en 1940.
En estas horas de prueba (…) anunciamos nuestra inquebrantable línea de oposición al régimen cuartelario de Fulgencio Batista (…) es preferible morir de pie a vivir de rodillas.”

El año 1953 inicia con una desmedida agitación por parte de los estudiantes revolucionarios, quienes deciden conmemorar el aniversario de la muerte de Mella a cualquier precio. Este hecho, sumado a la reacción que provocó la profanación del busto del líder, suscitó encuentros con la policía, disparos y heridos, entre los cuales se encontraba el joven Rubén Batista Rubio, primer mártir estudiantil contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Fueron días de enconada resistencia. El nombre del Maestro presidió por entonces muchas de las acciones juveniles y en su homenaje se realizó la manifestación de las antorchas en la cual participaron los estudiantes y el pueblo.

La imagen de la masa de jóvenes entusiastas y enfebrecidos, la enorme bandera cubana que presidió el desfile y la luz de las antorchas impresionaban a los testigos de la manifestación; sin embargo, resaltaban en el conjunto “unos 500 jóvenes, perfectamente formados, que iban detrás de Fidel Castro coreando a gritos: ¡Revolución! ¡Revolución!”

Tras el asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de ese año, el movimiento estudiantil gana en organización y madurez. Muchos de los participantes en la gloriosa gesta se habían preparado en las luchas estudiantiles y en ese momento pasaban a un escalón superior en su formación como revolucionarios.

Decisivo fue el papel de la organización estudiantil bajo la dirección de José Antonio Echeverría en los años siguientes. Echeverría se convirtió en el verdadero guía de los estudiantes, capaz de mover multitudes de jóvenes ansiosos de repudiar a la tiranía y organizar acciones que estremecían las entrañas del gobierno. La represión era cada vez más violenta, pero bajo su certera dirección nada detenía a la joven generación de revolucionarios.

Hasta su muerte -ocurrida el 13 de marzo de 1957 tras el asalto a Radio Reloj- Echeverría guió a los estudiantes y apoyó las manifestaciones obreras sumando a los universitarios y estudiantes de la enseñanza media a las huelgas por el reclamo de mejores condiciones de trabajo y salario.

Los estudiantes estuvieron presentes también en el levantamiento del 30 de noviembre organizado por Frank País. Luego ocurrieron actos de mayor envergadura, fueron ajusticiados algunos sicarios de Batista y se recrudeció la represión. Pero, el Movimiento 26 de Julio asumió entonces el protagonismo y tras el desembarco del Granma inició la lucha armada en el campo y, sobre todo, en la zona montañosa del oriente del país.

Apoyar a Fidel y a los barbudos fue la tarea que asumieron los estudiantes a partir de ese momento, muchos de aquellos jóvenes cambiaron libretas y lápices por el fusil y marcharon a la Sierra Maestra para unirse a los rebeldes.

El recinto universitario fue cerrado por la dictadura en 1957 y no es hasta el primero de enero de 1959 que reabre sus puertas a las nuevas generaciones de cubanos que construyen el futuro.

Los estudiantes cubanos celebran su día

Firmes en sus convicciones y en su afán de independencia o muerte, los jóvenes cubanos son fieles herederos de las tradiciones de las luchas estudiantiles de nuestro país; pero, hoy libran batallas diferentes a partir de que la Revolución puso en sus manos todas las condiciones para estudiar, asegurar su futuro y revertir sus conocimientos en beneficios para la sociedad.

Con el triunfo de enero de 1959, una etapa de logros en la educación inició en Cuba. La enseñanza gratuita, la Campaña de Alfabetización, la formación de maestros mejor preparados, se levantaron nuevas escuelas y otras se repararon, se produjo la reforma integral de la enseñanza y el perfeccionamiento y ampliación de los programas, se desarrolló la enseñanza politécnica y especial, incrementó el número de universidades en todo el país, estos son solo algunos ejemplos de lo alcanzado en el sector.

En estos años de batallas por defender las conquistas de la Revolución los estudiantes han estado presentes en los trabajos voluntarios, las tribunas, las campañas y programas priorizados en cada etapa; han dado el paso al frente en la defensa y en el apoyo solidario a países hermanos; han representado a Cuba en eventos internacionales con excelentes resultados y han sabido ganar prestigio como dirigentes de las organizaciones estudiantiles e incluso en los órganos de gobierno a diferentes niveles.

Su entrega al estudio, la dedicación en las tareas cotidianas y en la defensa de nuestra sociedad socialista constituyen el mejor homenaje a los jóvenes que en Praga perecieron asesinados por las hordas nazis.

Hoy los estudiantes cubanos tienen ante sí nuevos retos y un compromiso: continuar la lucha por preservar la paz, el bienestar y el futuro del mundo.

No hay que olvidar que el Día Internacional del Estudiante es también una celebración en solidaridad con la lucha contra el fascismo y el imperialismo, así como por el derecho legítimo de los estudiantes a la libertad, la democracia, la justicia y el progreso social.

/ymp/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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