Opinión

Caminar contrarreloj

tercera edadLunes por la mañana y Charito, como de costumbre, cruza la céntrica calle de 23 y G, en El Vedado, en dirección a su trabajo. Desde hace más de nueve años que la ruta de esta mujer no cambia; sin embargo, ese día, se dio cuenta de algo.
«Los años no pasan por gusto», «mis huesos no son los mismos», «puedes acompañarme», fueron sus frases cuando se percató que por mucho que se apurara, los segundos del «muñequito» del semáforo no le daban tiempo.
Parecía una película dramática o mejor, una tragicomedia, ambas con un final reflexivo, pues a Charito, habanera de nacimiento, le era imposible atravesar la calle; y cuando decidió pedir ayuda, ya llevaba más de 10 minutos en la disyuntiva: ¿cruzo o no cruzo, me dará tiempo?
Tiene 62 años y se siente joven, dispuesta a poner sus neuronas a disposición de cualquier trabajo «mientras sea digno», aclara; no obstante, dice que los semáforos de El Vedado no la acompañan, eso, «sin hablar de los taxistas correcaminos».
Esa mañana fue Charito, hace dos días Maritza, y dentro de una semana, quién sabe; lo cierto es que todas tienen un denominador común: integran el 19 por ciento del total de la población cubana con 60 años o más.
Para Cuba, la noticia de ser el país más envejecido de América Latina y el Caribe ya no resulta alarmante, aunque, es un tema que a diario, de una forma o de otra, llama a cualquier puerta y dice «aquí estoy», ya sea porque cumplas años, encuentres la primera cana, o simplemente tengas que ayudar a un anciano a cruzar la calle.
Ejemplos hay miles, y todos apuntan que más temprano que tarde la Isla «será una nación de viejos», y ello, contrario a las erróneas imágenes asociadas a esa edad, es otra etapa de la vida, un ciclo al que la mayoría quisiera alcanzar, una fase cargada de experiencias para brindar.
Aunque, lo importante no constituye vivir más sino mejor, y he ahí el quid del asunto: el bienestar y la calidad.
Cuba, como toda nación con alta esperanza de vida debe prepararse para tales situaciones, que como dicen: «está al doblar de la esquina».
Datos recientes del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información pronostican que para el 2050 el país contará con tres millones 598 mil 782 adultos mayores, el 33,2 por ciento de la población total.
Tales cifras dentro de 35 años ubicarán a la nación caribeña en el noveno puesto a nivel mundial con la mayor población per cápita de personas de tercera edad, y este futuro titular, sí será alarmante.
Sin embargo, ante estas previsiones del CEPDE mucho podemos hacer, no solo aumentar los segundos del semáforo para que los adultos mayores como Charito no tengan que caminar contrarreloj, sino lo esencial: fomentar políticas públicas con tales fines y concientizar que envejecer no es un problema, todo lo contrario, una oportunidad de ser útil, incluso, en dos siglos.    (Gloriadelys Wright Hernández, Agencia Cubana de Noticias)
/edc/

Artículos relacionados

Que la formalidad no destruya las buenas ideas

Adialim López Morales

Fin del bloqueo a Cuba, un reclamo de la comunidad internacional

Redacción Tiempo21

Pensar en Camilo todos los días

Redacción Tiempo21

Enviar Comentario


× 2 = catorce