Las Tunas, Cuba. Viernes 24 de Noviembre de 2017
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Martha Delgado es la guardiana de las costas en El Socucho

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Martha Delgado, enamorada del mar.

Martha Delgado, enamorada del mar.

En el corazón de Martha Delgado está eternamente el mar. En su poblado costero «El Socucho»,  en el municipio Puerto Padre, nació y ha pasado toda su vida, del mar le gusta todo, pues éste no solo es el sustento, sino además el espacio magnífico para relajarse y refrescarse,  sobre todo en las tardes, cuando desde el portal de su casa arrima su taburete para contemplar la inmensidad de sus aguas.

Entre ella y el mar existe como una especie de pacto, porque ella decidió desde hace muchos años  integrarse al Destacamento Mirando el Mar de ese litoral para evitar los peligros  que se pueden dar en estos sitios y que quitan las vidas a quienes se aventuran a sus aguas.

«Mire periodista, usted sabe que las drogas son muy peligrosas, por eso hay que
frenar a los que intentan entrarla a nuestro país, por eso me convertí en una guardiana fiel de estas costas” me dice Martha con insistencia, mientras protesta porque ahora,  a sus 84 años de edad, sus hijos le impiden caminar la costa y realizar su recorrido habitual.

Y es que para ella es muy difícil abandonar esas labores que por mucho tiempo cumplió y que la llevaron a convertirse no sólo en fundadora del Destacamento, sino además en la mejor de ese colectivo integrado por muchos hombres, mujeres y pioneros, pero sobre todo,  a los de la familia de Martha.

Maira Gisber Delgado sigue los pasos de su madre.

Maira Gisber Delgado sigue los pasos de su madre.

Maira Gisber Delgado, su hija,  es una digna seguidora de las tradiciones que su mamá ha impregnado en la comunidad, pero sobre todo de los conocimientos necesarios a la hora de enfrentar un recalo de droga, o una salida ilegal, pues ella integra el destacamento desde el año mil 970.

«Siempre estamos pendiente de la tranquilidad de estas aguas, en estos años hemos realizado muchos ejercicios, caminamos la costa de una punta a la otra, y realizamos nuestros informes, y estamos atentos a personajes desconocidos que aparezcan por el barrio«, explica Maira, quién fue además jefa del destacamento.

«Nuestra principal misión es dar información -sigue diciendo- avisar al puesto de guardafronteras ante cualquier situación extraña que se presente. Para eso tenemos establecido un plan de guardia, por si hay que dar una movilización en un momento determinado, o para lo que se necesite. Así trabajamos, lo fundamental es la vigilancia en el barrio, y para ello contamos con el apoyo de todos en la comunidad».

Me dice Maira con orgullo, mientras Martha Delgado, le insiste una vez más: «sí,  pero ya no me dejan hacer bien mi trabajo, pues mire para que usted tenga una idea,yo  me iba todos los días con mi perro  y un palo en la mano para un lugar conocido como Moja casabe, del otro lado del litoral, eso está como a tres kilómetros y desde allí recorría cada centímetro de la costa  y cuando regresaba pues hacía mi informe y lo entregaba».

Y ¿cómo lo hacía Martha?, le pregunto un tanto ansiosa, pues no me imagino a esta señora realizando tamaña hazaña a su edad, y entonces levanta la mano y me comenta: «pues mire,  que eso era a nado, con estos brazos que usted ve, yo velaba que la marea estuviera en llenante para cruzar, y luego regresaba después de algunas horas, cuando la marea vaciaba».

Y   ¿por qué el palo, para que lo utilizaba?- insisto, «pues para marcar por donde ya había buscado», me dice dejando ver su  experiencia en esta labor.

«El litoral es más de lo que a simple vista parece- abunda Martha,  si nos paramos a observar con detenimiento un tiempo,  seremos capaces de advertir muchas cosas que nos pueden ser de utilidad… y si nos acostumbramos a hacerlo,  cada día veremos más».

En estas palabras se puede sentir el amor y la pasión que siente Martha Delgado por su poblado natal, «El Socucho», pero además por su labor en el destacamento Mirando al Mar, y por eso su apego a la responsabilidad de seguir siendo la guardiana de la costa, como la llaman muchos de sus vecinos y amigos, pues actualmente con sus 84 años de edad, permanece con la mirada fija a ese inmenso azul para continuar la lucha contra las drogas.

/edc/

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Sobre Yaimara Cruz García

Periodista. Graduada de la Universidad de Oriente. Fue jefa de Información en Radio Victoria y del canal territorial TunasVisión, en Las Tunas, provincia al oriente de Cuba. Se desempeña como reportera de esta emisora y le da tratamiento a los temas de zafra, con el protagonismo humano y las historias de trabajadores azucareros. Le gusta andar en los campos detrás de las hazañas en la producción de azúcar. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @YaimaraCruz

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