Las Tunas, Cuba. Domingo 19 de Noviembre de 2017
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Contagiosa alegría de un centenario de Las Tunas

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Eduardo Guisao a escasos días de cumplir 102 años. (Foto de la autora)

Eduardo Guisao a escasos días de cumplir 102 años. (Foto de la autora)

Las Tunas.- Sentado cómodamente en su sillón, Eduardo Guisao Álvarez esperaba la visita anunciada de esta reportera y a escasos días de cumplir 102 años aceptó de muy buena gana compartir recuerdos, anécdotas y risas que se repitieron durante todo el diálogo.

Vive en la ciudad de Las Tunas con Victoria Guisao Palomino, la octava de sus 12 hijos, y en el humilde hogar se muestra muy feliz porque también recibe el cariño de familiares, vecinos y amigos que se preocupan por su salud, alimentación y estado de ánimo.

A pesar de su avanzada edad, ve, escucha y camina sin grandes limitaciones.  Baila con frecuencia, bromea todo el tiempo y ríe constantemente, sin prisas, porque si de algo está seguro es de que no quiere ser un viejito aburrido.

«Oiga, yo nací el 13 de octubre de 1913 y sé que tengo 84 años». Esa afirmación despertó las risas de los presentes y cuando se le dijo que era un poco mayor, que ya pasaba de cien años, calló a todos al decir que aceptaba tener hasta 87 años, y luego soltó una de sus sonoras carcajadas.

Vivió casi toda su vida en el territorio que ocupa el actual municipio de Jobabo y en esas tierras sembró y cortó caña, taló árboles y estableció una familia con su esposa de toda la vida, Albertina Palomino Guisao, ya fallecida.

«Yo trabajé mucho de joven y de siempre, al sol; me cansaba pero era fuerte.  Y comía mucho.  Tenía un tirapiedras y había muchas palomas rabiches.  Las vigilaba y ellas me vigilaban a mí; pero, siempre cazaba algunas y se las llevaba a mi mamá para que me las asara.  ¡Cómo me gustaban las palomas asadas! ¡Y las jicoteas asadas!  Las poníamos en las brasas de un fogón de leña y eran muy buenas».

¿Le gusta mucho la comida?

«Sí y mucho.  Cuando yo tengo hambre miro a mi hija y le digo que cocine yuca aunque sea, pero me gustan las carnes de chivo, de gallina, de vaca, cualquier carne me gusta.  Y los huevos fritos.  Todavía me como dos o tres con arroz blanco».

Luego de una larga carcajada observa de reojo a Victoria y dice que ella solo quiere darle arroz blanco, a toda hora.  Ríe nuevamente por la broma y agrega que no le gusta la leche de vaca pero que se la toma porque sabe que es buena para la salud.

¿Cómo anda de salud?

«Muy bien.  Ni pastillas tomo.  Tengo un sobrecito de unas que son muy sabrosas y dicen que son para dormir.  Pero, yo duermo bien».

Cuénteme algún recuerdo de su juventud.

«Que yo era enamorado, muy enamorado.  Siempre andaba por esos caminos y cuando veía a una mujer que era bonita me le acercaba. Si era mayor que yo le decía que eso no importaba o me ponía más años de los que tenía.  Y les decía que se casaran conmigo, que yo las iba a hacer felices».

Pero, usted vivió un largo matrimonio…

«Sí, Albertina, cará, a ella no la hacía sufrir, no.  Pero sí le peleaba porque me servía poca comida y yo le decía que un hombre de trabajo no se llenaba con eso, que me diera más comida».

¿Usted cree que llegó a esta edad por comer bien?

“No, no.  Fue que Dios me miró y dijo que había que darme larga vida porque siempre yo he sido risueño y contento y he hecho reír a los demás, echándoles cuentos, exagerando las cosas, diciendo algunas mentiras… Oiga, hasta me hacían coros”.

Alguien me contó que usted sabe cantar.  ¿Es verdad?

«Sí, antes cantaba mucho. Yo silbo, bailo, digo versos y compagino canciones.  A veces se me olvidan. La que más me gusta dice- tararea- Tú eres linda, eres hermosa, en tu esencia eres buena, eres como la neblina que de momento se va, eres tú la tempestad…»

De las bromas de Eduardo nadie se salva. Tampoco yo cuando alguien le advirtió que estaba sentada con incomodidad.

«¿Qué ella está molesta? Qué va… ella está muy contenta.  Si estuviera incómoda no se riera tanto.  Es más, yo no soy dueño de casa; pero, la voy a invitar a mi cumpleaños porque es bonita y me cae bien. Venga, que vamos a asar un puerco y a comer gallinas y también vamos a tomar mucho ron».

Luego de un buen rato de risas, Victoria quiso contar sus sentimientos.

«Él es lo primero para mí, como si fuera un niño chiquito.  Mi esposo me invita a salir y yo le digo que no, que tengo que cuidar a papá.  Él es mío y lo atiendo con cariño.  Lo baño por las mañanas, le doy su desayuno y siempre lo mejor es para él porque le debo este ser que tengo».

Eduardo es un ejemplo de la alta esperanza de vida al nacer que se reporta en la provincia de Las Tunas, donde viven más de un centenar de personas que llevan un siglo sobre sus espaldas.

«Yo les digo a mis hijos que como nací en 1913 quiero vivir 113 años. Y también les digo que ellos pudieran no llegar a esta edad que tengo.  Pero, pudieran llegar».

El territorio tunero tendrá en el 2025 a un cuarto de su población con 60 años o más, un fenómeno relacionado con la escasa fecundidad y con la alta esperanza de vida al nacer pues  las mujeres viven un promedio de 81,31 años y los hombres de 77,48.

Eduardo y sus coetáneos son muestra de la atención médica que se da en Cuba a ese sector y mucho más la primera jornada de octubre, cuando se celebra el Día Mundial de la Ancianidad.

La fecha se estableció en el año 1990, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió dedicar un día internacional de las personas de edad para apoyar y desarrollar proyectos dirigidos a ese grupo etario.

Este es un día para reflexionar sobre la importancia de proteger y respetar a esas personas, casi siempre pilares de las familias que ahora merecen amor y cuidados.

/ymp/

 

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Sobre Yenima Díaz Velázquez

Periodista. Máster en Ciencias de la Comunicación. Fue jefa de Redacción y subdirectora del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Como reportera se destaca por su sensibilidad para las historias de vida a través de entrevistas. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. Ama por sobre todas las cosas a sus hijos Johana y Oscarito, le facsina el color verde y es amante de la naturaleza, la música. Para ella el amor abre cualquier puerta y la amistad es un puente para sustentar la vida. yenimadv@enet.cu Blog: http://www.soydelastunas.blogspot.com

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