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Eddy Mackenzie, un hombre de boleros

Eddy Mackenzie
Eddy Mackenzie

Desde la capital del país Eddy Mackenzie traía impregnada en la garganta la esencia del bolero, y aunque los modos musicales de moda en su época de juventud le permitieron acariciar el rock and roll y el pop, el sentimiento del género palpitaba muy fuerte.

«Nosotros en aquellos tiempos de adolescentes cantábamos canciones de Elvis Presley, de Nat King Cole. Después vino la década y cantábamos canciones de aquella época, pero siempre el bolero me puso el cuño.

«En el barrio había muchos bares, vitrolas, y lo que se escuchaba en ese momento en esos lugares era el bolero, Fernando Álvarez, Pacho Alonso, Elena Burke, y eso fue penetrando, pero no definía porque yo no me dedicaba a la música en esos momentos, yo cantaba por cantar y le cantaba a mi familia, a mis amistades, no estaba en un grupo musical.»

Ya en Las Tunas aparecieron las oportunidades de presentarse frente a un público. Quedaba atrás la participación en el concurso de aficionados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y se le abrían las puertas en varias agrupaciones emblemáticas de la provincia oriental.

«Llegué a Las Tunas y comencé visitando El Taíno, me hice amigo de otros músicos, de Lázaro Cisneros y de algunos cantantes, El Chino, Dagoberto. Y un día estando en El Taíno me dijeron: ¿Tú eres capaz de cantar esta canción, Una noche en palmas de Mallorca? Subí y la canté.

«Desde esa noche comencé a cantar, no como plantilla. En la Miramar hacía mis cosas, iba a carnavales con ellos, los acompañaba. Se estaba formando cuando aquello Los Surik y faltaba una voz. El director habló conmigo y así comencé a cantar en Los Suri. Eso sería a finales de los 70.»

En el trayecto hasta su desempeño como solista figurarían todavía el Conjunto Espectáculo y un trío, donde Eddy Mackenzie tuvo una oportunidad más real de acercarse al bolero como intérprete.

«Desde que comencé mi carrera como solista he trabajado en el teatro, hice conciertos. Trabajé en el teatro con una gloria. Esa noche yo no la olvido, con Beatriz Márquez.

«Cuando yo terminé de cantar ella estaba entre las cortinas del teatro. Yo fui directo a ella porque tenía que pasar por allí, y me dijo, casi gritado: Así se canta el feeling.

«Me llenó de tanta gloria escuchar esas palabras, de ese monstruo de la canción, de la Musicalísima. Aquello me llenó y dije: Bueno, yo voy a continuar haciendo esto.

«Y he continuado haciendo bolero feeling y me siento bien haciéndolo así, y voy a continuar haciéndolo de esa forma.»

¿Qué cree de la salud del bolero?

«No todo el mundo está haciendo bolero. La divulgación del bolero es poca. Pero el bolero tiene salud. Aquí hay boleristas, buenos boleristas como Sandra Orce, Rubén Fernández, Hilder. Nosotros hemos mantenido el bolero.

«Tenemos la Noche del bolero los primeros viernes de cada mes, y ahí se hace bolero, mucho bolero; lo que hace falta es divulgar.

«Pienso que el bolero existe, está ahí, y va existir toda la vida porque existen personas como Guillermo Mesa, como Salvador, que defienden la historia del género, y nosotros los boleristas los apoyamos y no lo vamos a olvidar.»

¿Qué tiene el bolero que hace que personas de distintas generaciones lo busquen, lo interpreten?

«El bolero tiene amor, mucho amor. Hay boleros que contemplan desamor, pero en su mayoría el bolero habla del amor, de la pareja, del amor a las amistades, del amor a la patria y el bolero dice cosas bonitas.

«Yo recuerdo que una vez, en Huellas, estaba yo cantando un bolero y se asomó una pareja de jóvenes y se retiraron, pero enseguida regresaron, entraron y se sentaron, y yo haciendo mi música, mi trabajo.

«Terminé y ya me iba a retirar cuando pasé por al lado de la mesa donde estaban y me llamó el muchacho. Me dice: Maestro, ¿usted pudiera tomarse un trago conmigo?.

«Me senté y me dijo: En realidad estoy en un lugar que no es mi lugar, yo vine aquí a ver quién estaba y lo escuché cantando y viré, y regresé porque esos güiros que usted estaba poniendo están geniales.

«O sea, que le gusta, lo que pasa es que falta divulgación. Mientras Mackenzie esté aquí yo pienso que el bolero esté presente; pero no es hacer bolero por ganar dinero, es hacer bolero porque tú lo sientes, porque lo llevas en el alma, porque hacerlo te da algo, sientes algo cuando lo haces. Ese es el caso de nosotros los boleristas.»

/edc/

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