Opinión

Papa Francisco: misionero de la misericordia

Foto: Calixto N. Llanes.
Foto: Calixto N. Llanes.

Las Tunas.- Sin tiempo para el descanso, el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica entrega solidaridad, fe y esperanzas a todos cuantos a su paso están, quienes asisten a su encuentro para recibir de su mano la bendición, sean creyentes o no creyentes.

Durante sus intensos recorridos en Cuba el Papa Francisco recibió respeto, alegrías, compromisos y por sobretodo paz, una realidad que reconoció mediante sus mensajes en las diferentes homilías ofrecidas en las ciudades de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba.

En sus pasajes bíblicos dejó encargos singulares a los jóvenes: «soñar, forjar la amistad social y construir una cultura del encuentro»,  y a la familia cubana, llamó a encontrar la unificación, la armonía y la paz, en signo de grandeza y vocación solidaria.

A la Virgen del Cobre dedicó mensaje singular «a ella le pido que mantenga sobre todos y cada uno de los hijos de esta noble nación su mirada maternal, y que esos, sus ojos misericordiosos, estén siempre atentos a cada uno de ustedes, sus hogares, familias, a las personas que puedan estar sintiendo que para ellos no hay lugar. Que ella nos guarde a todos como cuidó a Jesús en su amor. Y que ella nos enseñe a mirar a los demás como Jesús nos miró a cada uno de nosotros».

A esta Patrona de los cubanos le entregó un ramo de flores de Plata tras su oración personal ante ella y dejar oficialmente abierto el Año Jubilar por el 100 aniversario de la proclamación de la Virgen de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba (1916).

«No nos desencontremos entre nosotros, vayamos acompañados aunque sintamos distinto, esa es la grandeza de su pueblo y de la patria, es la dulce esperanza de la patria», «sean siempre humildes y amables, sean comprensivos, sobrellévense mutuamente con amor, esfuércense por mantener la unidad del espíritu con el vínculo de la paz», así bajo estos mensajes deja el Papa Francisco a la familia de esta Isla, a la cual rezará pero les mantendrá su pedido «les pido que recen por mí», que le desee cosas buenas.

En su apretada agenda el Obispo de Roma dedicó especiales momentos al líder cubano Fidel Castro y al presidente Raúl Castro, encuentros necesarios en su visita pastoral a la mayor de las Antillas, así como la visita a lugares emblemáticos para los cubanos como la Catedral de La Habana, la Loma de la Cruz, en Holguín y el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba.

“Sé con qué sacrificio la iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aún en los sitios más apartados, la palabra y la presencia de Cristo”. Cuba mostró su autenticidad, mostró su realidad y su devoción, por ello sus palabras fueron precisas y muy significativas al destacar en su primera homilía en su visita pastoral cuando afirmó: “Cuba es un pueblo que, a pesar de las heridas que tiene como cualquier pueblo, sabe abrir los brazos, caminar con esperanza, porque se siente llamado para la grandeza”. Con esos aires de esperanzas y misericordia continuará su viaje apostólico y pastoral que lo llevará a otras naciones para entregar su misericordia.

El signo de la paz dejó entre nosotros, para la confraternización y reconciliación con toda la humanidad, así dejó a los habitantes de esta Isla,  «cuando uno se siente en familia, se siente en casa. Gracias por hacerme sentir en casa»,  así agradeció a la familia cubana que le seguirá junto a su derroche de misericordia y la gratitud de su corazón, en cada minuto de su  intercambio cercano con cada hombre, mujer y niño de este mundo.

/mdn/

 

 

Artículos relacionados

EE.UU. en 2018, más pasos contrarios al acercamiento a Cuba

Redacción Tiempo21

El tiempo será el que dicte la sentencia

Leydiana Leyva Romero

Que la formalidad no destruya las buenas ideas

Adialim López Morales

Enviar Comentario


ocho × = 56