Opinión

Estados Unidos: menos conservador o más liberal

Luis Beatón
Prensa Latina

La Habana.- El hecho de que Estados Unidos se convierta en un país socialmente más liberal aumenta las preocupaciones y deriva en un reto para el Partido Republicano camino a las elecciones presidenciales de 2016.

Según el articulista del diario The New York Times Charles M. Blow ahora hay “un fenómeno fascinante tomando forma en América: A medida que el país se convierte en menos religioso, también es cada vez más liberal en temas sociales.”

Con relación a este asunto, un reciente informe de Pew Research Center encontró una disminución de la población que se reconoce como cristiana, mientras el número de estadounidenses que no se identifica con alguna religión tiende a aumentar.

También una encuesta de Gallup ilustra el problema al afirmar que datos de tendencias de los últimos 16 años acercan una polarización cuando muchos se identifican como liberales en temas sociales, de la misma forma que otros dicen que son conservadores.

Hay una corriente alcista entre los que apoyan el matrimonio

entre personas de un mismo sexo, lesbianas y gays, el sexo antes del matrimonio, el divorcio, entre otros temas que antes eran tabú en el país.

Esta situación es un verdadero reto para los aspirantes a los boleta republicana para los comicios presidenciales, pues como dice el dicho es difícil estar bien con dios y con el diablo, en especial en aquellos estados donde los votantes son religiosos y conservadores socialmente, como por ejemplo en Iowa.

Eso pone a algunos contendientes en situación difícil, pues según la práctica, no es posible competir en las elecciones generales sin ganar primero las primarias, que son las que dan el pase en el proceso electivo.

En Iowa, los votantes son más conservadores en tema sociales que sus similares a nivel nacional y los resultados de los caucus allí en febrero próximo serán medidores de esa tendencia y tienen impacto a nivel nacional.

En ese estado del nordeste los votantes del partido rojo son más propensos a oponerse a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo (64 por ciento contra 58 por ciento, respectivamente), y son más inclinados  a decir que el aborto debería ser ilegal en todos o la mayoría de los casos (68 por ciento frente a 58 por ciento, respectivamente).

El conservadurismo social evidente entre los republicanos de Iowa se basa en parte en la gran presencia de los protestantes evangélicos blancos. Más de cuatro de cada 10 (42 por ciento) de los republicanos de Iowa son blancos de credo evangélico protestante.

Ese estado sirve de caldo de cultivo para las tendencias más

moderadas y en él centran esfuerzos candidatos como el senador Ted Cruz, de Texas, cuyo mensaje conservador y puritano acapara la atención de los votantes.

Otros políticos gastan menos parque en Iowa y centran esfuerzos en New Hampshire, considerado el estado más conservador en un noreste muy liberal (Nueva Inglaterra).

Según la investigación de Gallup a nivel nacional, sólo el 27 por ciento de los republicanos están a favor del aborto, mientras que el 67 por ciento son pro-vida, y sólo el 37 por ciento apoya el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En estos escenarios primarios se mueve ahora un pelotón de

republicanos liderados en las encuestas por el magnate inmobiliario Donald Trump, por encima de favoritos precompetencia como el exgobernador de Florida Jeb Bush y el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, cuyas campañas están en franca caída.

De Trump pudiera decirse que el otrora aspirante Rick Perry,

exgobernador de Texas, quien renunció a seguir en campaña el 11 de septiembre, lo calificó como un “cáncer en el conservadurismo” del país, mientras otros ponen en tela de juicio sus credenciales.

A Bush muchos le critican que no es lo suficientemente

conservador aunque es visto como un preferido dentro del seno del Partido Republicano y de la vieja guardia de esa agrupación política.

Mientras Walker, antes de que Trump irrumpiera en la liza, era visto como uno de los principales rivales conservadores de Bush, estatus que mantiene tras ganar tres elecciones importantes en los últimos años en su estado, en especial su triunfo sobre los sindicatos.

Pero pese a que muchos aspirantes a retar a los demócratas en noviembre de 2016 tratan de hacer méritos para convencer a los conservadores sociales, Trump también trabaja en esa dirección.

Esto lo mostró en un reciente acto en el sur del país, donde invocó a Billy Graham, un evangelista radical que llenaba estadios en todo el país.

En Alabama fue recibido por varios políticos, entre ellos el senador republicano Jeff Sessions, un ferviente conservador, quien lo elogió por la atención que atrajo hacia temas relacionados con la inmigración.

En la agenda conservadora del puntero republicano destacan temas como levantar un muro en la frontera entre Estados Unidos y México, poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento para los hijos de los inmigrantes que viven sin permiso en el país y eliminar la ley de Salud, entre otros.

El sur será estratégicamente importante porque un grupo de estados en la región, como Alabama, celebrarán primarias el 1 de marzo de 2016, justo después del inicio del proceso para elegir al candidato presidencial.

En la línea del conservadurismo, destacó en los últimos días Kim Davis, una funcionaria de Moreland, Kentucky, quien fue encarcelada por negarse a emitir licencias de matrimonio a parejas homosexuales en desacato a una decisión de la Corte Suprema del país.

El caso Davis estará entre los temas de los aspirantes republicanos en su segundo debate el miércoles 16 de septiembre a las 7 de la noche (hora del este) que enfrentará al favorito, Donald Trump con Ben Carson, Jeb Bush, Carly Fiorina, Chris Christie y otros seis candidatos.

En la biblioteca Ronald Reagan, en California, se espera que las posiciones conservadoras dejen sentir su fuerza, en especial aquellas que dibujan un futuro sombrío para el país.

Según David Gergen, ex asesor de los presidentes Gerald Ford, Ronald Reagan y William Clinton, los conservadores sociales han estado a la vanguardia en los últimos tiempos pero ahora a estos se unen los que mantienen una posición extremista en política exterior y en asuntos económicos.

Se espera que el debate en California sirva a los contendientes para mostrar sus credenciales y esto los puede llevar a posiciones extremas donde se acentúe la división entre conservadurismo y liberalismo, algo que esperan los votantes en el país.

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1 comentario

aborto 19 marzo, 2016 at 20:33

En estados unidos se están tomando estas medidas, deberíamos tomarlo de ejemplo

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