Las Tunas, Cuba. Miércoles 25 de Abril de 2018
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Sin agua nos hundimos

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Sin agua nos hundimosYoe Suárez
Prensa Latina

La Habana.- En 2012 el agotamiento de las reservas hídricas en la capital colombiana, Bogotá, hundía lentamente la ciudad hasta siete centímetros por año. Ahora esa realidad se repite, pero al norte del continente.

Una investigación reciente revela que los hundimientos de terrenos en determinados lugares de Estados Unidos son consecuencia del consumo excesivo de agua subterránea, publicó recientemente la revista Amazings.

De acuerdo con la publicación, el crecimiento de la población y las sequías prolongadas que se desencadenan en algunas partes del mundo como consecuencia del calentamiento global o por otras causas están llevando a un consumo de agua subterránea mayor que el reabastecimiento de estos acuíferos, con el resultado de un paulatino vaciamiento del manto freático en ciertas zonas.

En el Valle de San Joaquín en California, la extracción masiva del agua bajo tierra en respuesta a la sequía histórica que afecta al estado genera que la tierra se hunda más rápido que nunca antes, a razón de casi cinco centímetros por mes en algunos puntos.

Debido al bombeo creciente, los niveles del líquido están alcanzando cotas mínimas, hasta 30 metros inferiores a récords anteriores, tal como advierte Mark Cowin, director del Departamento de Recursos Hídricos de California, quien también alerta de que a medida que el bombeo prosigue se arriesga más la integridad de las edificaciones cercanas.

«El hundimiento de tierras es algo que se ha producido durante décadas aquí debido a la extracción excesiva en las épocas de sequía, pero los nuevos datos de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) muestran que dicho hundimiento está produciéndose más de prisa, poniendo a las infraestructuras de la superficie en un riesgo creciente de sufrir daños», explicó Cowin.

La NASA obtuvo datos comparando imágenes de satélite de la superficie de la Tierra obtenidas periódicamente a lo largo de los años; en los más recientes se usaron observaciones desde plataformas satelitales y aéreas para producir mapas del hundimiento del terreno, con un nivel de precisión aproximado de un centímetro.

«El terreno cerca de la ciudad de Corcoran, en la cuenca de Tulare, se hundió 33 centímetros en apenas ocho meses, o sea un promedio de cuatro centímetros por mes. Una zona en el Valle de Sacramento registró asimismo un ritmo de hundimiento mensual de aproximadamente 1,3 centímetros, más rápido que mediciones anteriores», refirió el texto.

Por otro lado, ciertas áreas cerca del Acueducto de California se hundieron 20 centímetros en solo cuatro meses de 2014.

Varios medios de prensa norteamericanos destacan que el Departamento de Recursos Hidráulicos lanzó  un programa de 10 millones de dólares para ayudar a condados con cuencas subterráneas amenazadas en el desarrollo de ordenanzas locales y planes de conservación; igualmente dan cuentas de que una baja récord en los niveles de nieve acumulada en las montañas tributa también al incremento de bombeo de aguas subterráneas.

Mientras tanto, las mansiones de San Diego se ven verdecitas desde el cielo, las piscinas hasta el tope, y más allá de sus verjas una imagen reseca y espinosa que parece no acabará por lo pronto.

/mdn/

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