Las Tunas, Cuba. Jueves 26 de Abril de 2018
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Donde renace la sonrisa

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El Hospital Pediátrico de Las Tunas, considerado uno de los más antiguos de esta provincia cubana, cumple su aniversario 55 este 28 de agosto.

La inocencia descansa en las camitas que separa una pared de pocos metros de altura. Sus cuerpos parecen minúsculos ante tanta tecnología que les cuida la vida. A ratos regalan miradas y tras sus ojitos llenos de brillo se esconde una sombra de dolor.

A la mayoría aún sus madres los arrullan; otras tienen un cabello y rostro hermosos, pero la vida les jugó una mala pasada al nacer, y su cerebro ya no reacciona igual; permanecen inmunodeprimidas y a su lado las mejores vigías, esas a las que se les quiebra la voz y comprime el alma cada vez que les miran.

Son niños, y el riesgo de partir los rodea, pero los protege un equipo muy profesional que desde hace 32 años ofrece un servicio de referencia en la Sala de Terapia Intensiva del Pediátrico de Las Tunas, declarada junto a los servicios de Banco de Leche, Oncohematología y Área Quirúrgica del hospital colectivos moral, reconocimiento que avala la calidad de la prestación. Aquí, se defiende el futuro.

Doctor Alfredo Lozada Góngora

Doctor Alfredo Lozada Góngora.

El doctor Alfredo Lozada Góngora, Jefe del servicio de Terapia Intensiva en la institución, precisó que disponen de diez camas en una sala polivalente, para la atención a niños de 28 días a 18 años de edad y logran una supervivencia por encima de un 98 por ciento.

«Ahora se crearon dentro de la sala, dos cubículos nuevos, en un área de aislamiento, para los casos infecciosos, donde fueron restaurados los baños, la pintura, sistema para la instalación de equipos de asistencia médica y otros detalles de confort. En el segundo semestre del año debe continuar la restauración del resto de la sala, ya con un notable paso del tiempo».

Cada día el equipo de profesionales, asistentes y auxiliares se impone a las distintas gravedades y conquista de regreso la sonrisa.

Mislenys González tiene 42 años y llevaba 20 intentando concebir; lo logró hace poco más de dos meses, pero su bebé presenta complicaciones cardiológicas que hasta el momento necesitan una cirugía, y recibe atención especializada en el servicio de intensiva, que valora de maravilloso.

El servicio de intensiva del Hospital Pediátrico de Las Tunas, ya con 55 años de vida, asegura la calidad de las futuras prestaciones. La pediatra Irina Pérez Batista, diplomante de terapia intensiva, considera que el servicio tiene necesidad de nuevos especialistas y manifiesta sentirse motivada por la supervivencia de los pacientes.

Alexey Fernández Arévalo, es uno de los residentes de terapia intensiva y emergencia pediátrica más talentosos, y se siente muy bien en esta especialidad porque le gusta el trabajo con los niños y acota que la sala recibe a niños graves y los ve recuperarse, les devuelve la sonrisa y eso lo motiva mucho.

Algunos niños son un reto mayor para el equipo de terapia intensiva del Pediátrico de Las Tunas, como el bebé de nueve meses de Maimel Acosta Zamora, intolerante a la lactosa, y en espera de un medicamento para poder recuperarlo con mayor celeridad, que es el galactomin y según le informan no está en Cuba.

Yarisel González Núñez permanece en la sala con su niña de doce años quien al nacer sufrió una hipoxia y daño cerebral, lo que trajo aparejado un delicado estado de salud y ahora espera una operación. Esta tunera puntualiza que en el servicio los tratan con mucho cariño y los ayudan en todo.

Este servicio de la salud pública en Las Tunas logró enamorar a mujeres que decidieron quedarse de por vida en el área.

Juana Pérez, la auxiliar de limpieza desde hace 32 años, asegura que se quedó en terapia porque le cogió mucho cariño a la sala y los trabajadores. Además, la inspira cada día la preocupación de que los niños estén en un lugar limpio y seguro.

Licenciada Asirys Zaldívar, jefa del servicio de enfermería.

Licenciada Asirys Zaldívar, jefa del servicio de enfermería.

La licenciada Asirys Zaldívar, ahora jefa del servicio de enfermería, vive su año 19 de trabajo en la sala y señala que en estos calendarios ha visto muchos casos graves y ver su supervivencia es lo que la alienta a mantenerse en el área.

Pequeños como Thalía, que hoy ya está en casa junto a su familia, y Danger, que desde hace cinco años vive en el Pediátrico de Las Tunas, pero ahora estable, han tenido una larga estancia en el Servicio de Terapia Intensiva de la instalación de salud, donde un equipo muy profesional defendió cada segundo de sus vidas.

Solo el amor y el ingenio engendran la maravilla y hacen milagros todos los días en el Hospital Pediátrico Mártires de Las Tunas.

José Carlos Rodríguez Rodríguez

José Carlos Rodríguez Rodríguez.

El brillo de un intensivista

José Carlos Rodríguez Rodríguez es un hombre que pasa desapercibido por tanta sencillez, pero quienes logran conocer la huella de los grandes pediatras de Las Tunas reconocen en él a un médico intensivista brillante.

Desde niño lo motivó la medicina, pues se sentía animado al pensar en poder salvar vidas y curar. Por eso, en 1962 comenzó a estudiar la carrera y en 1975 llega a Las Tunas este oriundo de Baracoa, para dejar su talento en cada niño necesitado.

Hace 32 años se creó en esta provincia cubana un servicio de terapia intensiva y emergencia para la población pediátrica y desde entonces el doctor José Carlos consagra su vida a salvar a niños en estado grave.

Los años posteriores a 1983 fueron duros por el déficit de especialistas y la falta de calificación, y fue entonces cuando el pediatra pensó en hacer en Las Tunas las primeras convocatorias para captar personal y formarlo como intensivistas, algo pionero en Cuba, con la colaboración de profesionales de La Habana avezados en la especialidad.

Hoy el servicio de terapia intensiva de Las Tunas es de referencia nacional y aunque presenta carencia de especialistas y otro personal de asistencia, prepara el futuro con nuevos profesionales.

La sabiduría y experiencia del doctor José Carlos Rodríguez, además profesor consultante, pretende sorprender pronto con nuevos estudios científicos sobre la unidad y en particular la ventilación artificial, una de las especialidades más importantes que diferencia de otras salas.

Con sus 68 años el doctor es reconocido como una eminencia en la atención intensiva y es una suerte para esta oriental provincia cubana contar con un hombre sencillo que da sus mejores fuerzas a la carrera amada de por vida.

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

Un comentario

  1. Manuel Benito Vazquez

    Siempre estemos donde estemos vamos a reconocer el trabajo de nuestros maestros q nos inspiran a continuar batallando contra lá muerte en todas las latitudes del mundo hoy muy orgulloso de ser tunero

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