Opinión

La familia cubana de fiesta por el inicio del curso escolar

Otra vez, las calles se llenarán de uniformes y la familia en pleno será protagonista.
Otra vez, las calles se llenarán de uniformes y la familia en pleno será protagonista.

La etapa estival casi concluye, el verano pronto dirá adiós e iniciará un período de nuevos compromisos y responsabilidades. A los días de paseos, campismo y playa suceden ahora los de ajetreo por los preparativos para que cada niño y niña tenga todo listo el primer día de clases.

Libretas, lápices, mochilas y un sinnúmero de detalles colman la atención de los padres, mientras los infantes sienten la emoción de la primera experiencia o del reencuentro con los amiguitos y maestros.

En los hogares donde el niño comienza el preescolar, las expresiones de regocijo son mayores; hasta los vecinos dedican frases de elogio y estímulo al infante, que se convierte en protagonista y eso lo hace sentir un poco mayor.

Los que continúan estudios también reciben palabras de reconocimiento por lo logrado y de exhortación a seguir adelante y obtener mejores resultados.

Alegra saber que hasta los más chicos participan en las tareas de embellecimiento con el fin de que las escuelas reluzcan el primero de septiembre; pero, lo mejor es constatar el compromiso de padres, estudiantes y educadores de lograr un calendario superior al anterior.

Todo está asegurado para que no falten los medios de enseñanza necesarios en las aulas: desde los libros, libretas y computadoras donde están previstas, hasta las láminas y juguetes didácticos destinados a los más pequeños.

También se acondicionaron locales en los cuales se repararon pupitres y ventanas, y se garantizó la iluminación adecuada en los locales.

No habrá aula sin maestro ni alumno sin la posibilidad de continuar estudios este primero de septiembre.

Entonces, con las condiciones creadas solo queda comprometernos a cumplir la parte que nos corresponde en el empeño de lograr calidad en la promoción del curso 2015-2016.

Corresponder a los esfuerzos que hace el país para garantizar el inicio del curso, implica el compromiso de inculcar en nuestros hijos el cuidado de la base material de estudio, el respeto a los maestros y profesores, la puntualidad y la disciplina en el cumplimiento de las diferentes actividades del proceso docente educativo, así como mantener una adecuada relación familia-escuela.

En tanto se acerca el primer día de clases recordamos ese clásico aroma a libretas y uniformes recién estrenados… toca ahora a las nuevas generaciones disfrutar ese momento mágico, y a la familia celebrarlo porque en realidad es un día de fiesta para todos los cubanos.

/edc/

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