Lecturas

Una ciencia que a todos interesa, y un carismático meteorólogo

Armando Lima Ojitos.
Armando Lima Ojitos, (Tomada de Internet).

Todas las ciencias y las  investigaciones que realizan los científicos son, en mayor o menor medidas, útiles a la humanidad. Sin embargo, hay algunas de ellas que son tan complejas que interesan de manera directa y fundamentalmente sólo a los investigadores encargados de utilizarlas.

Hay, sin embargo, estudios en otras ramas científicas que por la inmediatez de sus resultados y su alcance interesan de forma continua a todas las personas del lugar donde se realizan. Ese es el caso de la Meteorología, que por definición es «la ciencia que  estudia los fenómenos atmosféricos y los meteoros».

Los orígenes de esta disciplina científica se remontan al título Meteorológica, de un libro escrito por Aristóteles alrededor del año 340 A.C., en el cual el afamado filósofo de la antigüedad hacía observaciones y especulaciones acerca del origen de los elementos atmosféricos y celestes.

Con el devenir de los siglos los instrumentos utilizados para realizar las observaciones del cielo se perfeccionaron progresivamente y cada vez más el estudio y predicción de los fenómenos atmosféricos requerían de mayor cantidad de cálculos y operaciones matemáticas, que fueron facilitados extraordinariamente con la aparición de las técnicas de la computación a mediados del pasado siglo.

Un artículo publicado en la enciclopedia digital cubana (ecured) sobre los orígenes de la meteorología en Cuba, indica que ya en época tan lejana como el siglo XVII había en la Isla personas que, sin tener ningún conocimiento científico sobre esta disciplina, tomaban notas cuando pasaba un huracán por algún lugar del país, y esos apuntes dieron origen al primer «Catálogo del paso de los ciclones por Cuba».

La propia fuente consigna que en 1870 llegó a Cuba, procedente de Francia aunque era de origen español, el sacerdote jesuita Benito Viñes, dotado de gran inteligencia, quien comenzó a estudiar los ciclones y, aunque sólo contaba con un barómetro y un termómetro como instrumentos meteorológicos, analizó con bastante precisión los movimientos de las nubes al aproximarse un ciclón, lo que posibilitó que ya en 1880 se dieran en Cuba algunos avisos sobre la proximidad de un huracán.

El acelerado desarrollo de las tecnologías en el campo de las comunicaciones, ha permitido que en la actualidad sea muy rápida y eficiente la llegada de información meteorológica sobre la amenaza y el paso de los ciclones por nuestro continente.

Cuba, que fue la nación pionera de la meteorología entre los países del Caribe, cuenta actualmente con el servicio meteorológico más desarrollado en esta área geográfica.

Pero la extraordinaria importancia del trabajo de los meteorólogos no radica sólo en que previene a las autoridades y a la población en general sobre la aproximación de un huracán a un determinado país, región o territorio.

Los datos que adelantan los pronósticos meteorológicos (temperaturas, lluvias, intensidad de los vientos…) son esenciales también para el desarrollo de la agricultura en cualquier nación, para la seguridad de la aviación, la navegación y otros medios de transportación, la realización de eventos masivos en el deporte, la cultura o cualquier otra actividad de la sociedad, entre otras muchas aplicaciones.

Por ello, la meteorología es una ciencia cuyos estudios y predicciones a todos interesan.

EL CARISMÁTICO METEORÓLOGO ARMANDO LIMA

Actualmente, en diferentes espacios de la prensa, la radio y la televisión de todo el mundo se publican diariamente los partes meteorológicos, que son seguidos con mucho interés por las grandes mayorías.

Hay, en el caso específico de Cuba, personalidades de esta ciencia que se han convertido en figuras públicas de gran arraigo popular, como el doctor en Ciencias Geográficas y director del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, José Rubiera.

En ocasión de cumplirse hoy 12 de agosto el décimo aniversario de su fallecimiento, consideramos oportuno rendir un modesto homenaje de recordación a otra de las personalidades de la Meteorología cubana, que durante varios años transmitió el parte del tiempo en las revistas informativas y el Noticiero Estelar de la Televisión Cubana. Nos referimos al Máster en Ciencias Meteorológicas Armando Lima Ojitos.

Recordado por todos debido a su risueña y original  forma de transmitir el parte meteorológico, Lima se ganó el cariño y la admiración de los televidentes de todo el país.

Además de su reconocida profesionalidad como meteorólogo, su habitual presentación televisiva: «Con mucho afecto los saludo» y su simpática despedida: «Como siempre, les deseo LO MEJOR…», lo convirtieron, además, en uno de los más carismáticos presentadores de la TV Cubana.

Pese a su muerte prematura, víctima de un paro cardíaco cuando contaba apenas con 55 años de edad, Armando Lima Ojitos recibió diversas distinciones, entre ellas la Rafael María de Mendive, Tomás Romay y Félix Elmuza, esta última conferida por la Unión de Periodistas de Cuba en reconocimiento a su divulgación sobre la Meteorología.

/ymp/

 

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1 comentario

ale1973 22 septiembre, 2017 at 23:00

Lamentable. solo 55, creí que era algo mayor. Por cierto conocí del deceso de Giselle Aguilar Oro. Será Cierto y lamentable. Saludos

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