Lecturas

Una escultura desde la historia

Foto: Yaciel Peña de la Peña.
Foto: Yaciel Peña de la Peña.

La ciudad de Las Tunas se caracteriza hoy por un amplio parque escultórico que muestra con alta belleza estética en el centro histórico la obra escultórica Columnas, de René Peña Carbonell.

Emplazada desde 1991 en la actual Plaza Cultural, lugar donde radicó entre 1950 y 1960 la Junta Municipal de Educación, la obra realizada en la técnica de Hormigón, rememora las sucesivas quemas de la ciudad durante las guerras de independencia por consagradas figuras de las luchas independentista como los Mayores Generales Vicente García y Calixto García.

Las Tunas fue el único territorio cubano reducido a cenizas tres veces, en el siglo XIX y asaltada en cinco oportunidades, hechos que motivaron al autor y que sirvieron de inspiración para dejar una huella al patrimonio urbano, en una de las áreas más transitadas de la capital provincial, sede de actividades político-culturales.

Columnas, materializa hoy la obra de René, en una de las áreas más transitadas del centro histórico, quien tuvo para su creación como inspiración la historia de este territorio.

Este reconocido artista, quien nació en 1969, cuenta con importantes esculturas en mármol emplazadas en Las Tunas, Isla de la Juventud, Granma, Pinar del Río; y más de una treintena de lauros que avalan su quehacer en el arte tridimensional.

Obras como Monumento al Trabajo, de José A. Díaz Peláez, Columna Taína, de Pedro Vega, Liberación, de Manuel Chiong, y Caballo, de Sergio Martínez Sopeña, clasifican entre las esculturas emblemáticas del territorio, esas que se caracterizan por la diversidad de estilos consecuentes con los valores estéticos y volumétricos.

Un mapa visual de corrientes y perspectivas estéticas hoy se identifican a través de las diversas generaciones de escultores, quienes han donado por varios años sus piezas para este gigantesco salón expositivo que pervive en las calles, plazas e instituciones de esta ciudad, que identifica entre su patrimonio cultural a las esculturas en perfecto equilibrio armonioso entre la naturaleza y la estética de este arte volumétrico, que al decir de Tomás Lara Franquis «cualifica espacios citadinos, acerca a la población al arte, más allá de los conceptos y las galerías»

 

 

 

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