Las Tunas, Cuba. Lunes 22 de Enero de 2018
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El patio de Lídice

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otro patio LidiceMi vecina Lídice tiene un patio de ensueño. Sin ser demasiado grande, ese espacio que asemeja un remanso, atesora plantas de diversos tipos: mango, anoncillo, limón, especias, algunas medicinales, y la mayoría ornamentales.

Distribuidas por las manos sabias de Lídice -y de Melania, su mamá-malanguitas, helechos, begonias, orquídeas, dan colorido y belleza al lugar, bien delimitado por un separador improvisado que ubica de un lado las simplemente decorativas, y del otro las que dan frutos para comer; aunque, en algún rincón, unas y otras se funden como en un abrazo.

Para quienes las conocen, saben que las primeras son cuidadas con esmero por la joven, y las segundas son de la anciana, que a sus 80 años aún las riega y las cuida como si fueran seres humanos.

Lídice es una joven trabajadora y perseverante, amiga sincera, servicial y alegre. A pesar de serios problemas de salud, se graduó en 2012 de Licenciada en Estudios Socioculturales y no hay libro, revista ni periódico cerca de ella que no sea objeto de su atención, pues «debemos saber de todo y estar bien informados».

Los días en que el anoncillo y la mata de mango mudan las hojas, la escoba parece una extensión de sus brazos, y mientras más fuerte es el viento y más hojas caen al suelo, más dedicación y optimismo derrocha la jardinera.

PLANTAS LIDICEMelania supo de carencias y pasar mucho trabajo en su juventud, por eso, dice, ella prefiere sembrar y cuidar las que sirven para alimentarse.

A pesar de los dolores propios de la edad, a menudo la encuentras arrancando las malas hierbas, mientras señala orgullosa sus plantas preferidas: el tilo, llantén, orégano y cilantro entre ellas, algunas las utiliza en remedios caseros, otras sazonan su comida y en general contribuyen a la economía familiar.

Ambas se han propuesto incrementar su huerto con plantas llegadas casi siempre de la buena voluntad y el aprecio de mucha gente que sabe de su pasión por el cultivo.

Asimismo dan ejemplo y consejo para que otros se sumen a esta actividad que, además de ser muy útil, recrea y combate el estrés.

La casa identificada con el número 38, en la calle Rubí, esquina Maceo, en la ciudad de Las Tunas, recibe innumerables visitas cada día, familiares, amistades o simples conocidos llegan hasta allí en busca de cariño y afecto, sentimientos que abundan en cualquier época del año en el hogar de Lídice y Melania.

Y para asombro del visitante reciente o de personas atadas a prejuicios sociales, a la sombra del anoncillo y contemplando la nueva variedad de begonias que hay en el patio se conversa mejor, y pasa el tiempo sin sentirlo, sobre todo si bate ese vientecillo fresco y juguetón de las tardes estivales.

/edc/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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