Opinión

Qué calor sentimos en Las Tunas

Cuba registró este recién concluido mes de julio diez récords de temperaturas máximas y la noticia cayó como un cubo de agua caliente a quienes comienzan un día deseando que termine pronto para que vuelva la medianoche y sentir un poco de alivio.

Las temperaturas son sofocantes. De eso no hay dudas. Basta salir a las calles de esta ciudad a cualquier hora del día y sentir sobre el cuerpo los hirientes rayos del sol, que de tan fuertes, lastiman la piel, irritan y hasta provocan dolores de cabeza.

El calor es insoportable, dicen unos tuneros sudados, y otros, con aires de meteorólogos, aseguran que nunca antes fue así, que lo de este año ha sido superior a otros períodos.

Pero, el incremento gradual de las temperaturas es una realidad, que se fundamenta en el cambio climático y que continuará en el tiempo.  De hecho, expertos del Instituto de Meteorología ya anunciaron que agosto será también muy cálido.

Inciden, en primer lugar, la escasez de precipitaciones, lo que ha conllevado a una intensa sequía; y se suman la intensa radiación solar, la poca nubosidad y la debilidad de los vientos, factores que se agudizan en la provincia de Las Tunas por la acción del anticiclón del Atlántico Norte.

Entonces, tenemos pocas opciones.  Una es estar, siempre que sea posible, bajo techo, en locales amplios y ventilados, ya sea de manera artificial o natural. Y la otra es echar mano a pañuelos, sombrillas, ropas de mangas largas y abanicos, incluso en ríos y playas.

También se recomienda la ingestión constante de líquidos que hidraten las células del organismo y favorezcan el funcionamiento de todos los órganos y de manera especial, de los riñones.

Solo así será más fácil superar estos meses de intensa calor.

/edc/

 
 

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