Las Tunas, Cuba. Domingo 22 de Julio de 2018
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Engels: paradigma de talento, humanismo y desinterés

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engelsLa magnitud científica, revolucionaria y humana que tuvo la obra teórica y práctica de Friedrich (Federico) Engels ha estado históricamente quizás un poco oculta tras la gigantesca sombra de uno de los más grandes genios que ha conocido la humanidad, el gran filósofo y revolucionario alemán Carlos Marx, con quien mantuvo una fructífera y ejemplar amistad y compartió una parte importante de su accionar como pensador y luchador por la emancipación de los trabajadores del mundo.

Su cariño sincero y desinteresado por Marx y la profunda admiración que sentía por su talento inconmensurable, unidos a la sencillez y humildad de la personalidad de Engels, se refleja en una frase célebre que en tono de broma escribió en una ocasión en carta a un viejo amigo: «Al lado de Marx, me correspondió el papel de segundo violín».

Nacido el 28 de noviembre de 1820 en el seno de una familia de fabricantes textiles de posición acomodada, en la ciudad alemana de Barmen, desde su paso por la Universidad de Berlín (1841-42) el joven Friedrich se interesó por las ideas revolucionarias de la época y se relacionó con los hegelianos de izquierda y con el movimiento de la Joven Alemania, que cobraban fuerzas en aquellos tiempos.

Enviado en 1842 a Inglaterra para ocuparse de unos negocios familiares, conoció de cerca las míseras condiciones de vida de los trabajadores de la primera potencia industrial del mundo en aquella época, que años después recogería en su libro “La situación de la clase obrera en Inglaterra” (1945).

En 1844 se afilió de forma definitiva al socialismo e inició una larga y paradigmática amistad con Carlos Marx, durante la cual ambos pensadores y coterráneos colaborarían estrechamente y publicarían juntos obras como La sagrada familia (1844), La ideología alemana (1844-46) y el Manifiesto Comunista (1848).

Tras el fallecimiento de Marx en 1883, Engels se convirtió en el líder indiscutido de la socialdemocracia alemana, de la Segunda Internacional y del socialismo mundial, y se dedicó a salvaguardar lo esencial de la ideología marxista, a la que él mismo había aportado matices relativos a la desaparición futura del Estado, a la dialéctica y a las complejas relaciones entre la infraestructura económica y las superestructuras políticas, jurídicas y culturales.

Juntos, los dos talentosos pensadores alemanes crearon una imperecedera base teórica para la lucha por la emancipación del proletariado, pero también desarrollaron una gigantesca obra revolucionaria desde el punto de vista práctico, en la que sobresalen la fundación de la Liga de los Comunistas (1848), cuyo lema era «Proletarios de todos los países, uníos y la Liga Internacional de los Trabajadores (AIT-1864), que precisamente tenía como objetivo medular estrechar los lazos entre todos los obreros del planeta.

Aunque indiscutiblemente corresponde a Marx la primacía en el liderazgo de la lucha por las ideas socialistas y comunistas, Engels ejerció una gran influencia sobre él: le acercó al conocimiento del movimiento obrero inglés y atrajo su atención hacia la crítica de la teoría económica clásica. Fue también él quien, gracias a la desahogada situación económica de la que disfrutaba como empresario, aportó a Marx la ayuda económica necesaria para mantenerse y escribir El Capital, e incluso terminó y publicó los dos últimos tomos de la principal obra marxista, después de la muerte de su amigo.

Pese a la función de “segundo violín”, que él mismo se atribuyera luego jocosamente, Engels también fue figura protagónica como teórico y activista del socialismo, no obstante lo contradictoria que resultaba su doble condición de empresario y revolucionario: participó  en la Revolución Alemana de 1848-50, fue secretario de la Asociación Internacional de los Trabajadores desde 1870 y publicó obras tan relevantes como “Del socialismo utópico al socialismo científico” , “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, “Anti-Dühring” o “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”, entre otras.

Por todo ello, aún hoy, a 120 años de su fallecimiento el cinco de agosto de 1895, el alemán Friedrich Engels constituye un paradigma de talento, humanismo y desinterés como revolucionario.

 

 

 

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Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente (1974). En ese año fue uno de los fundadores de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) en la antigua provincia de Oriente. Trabajó como corresponsal de esa agencia en Santiago de Cuba durante tres años y luego realizó similar función por cerca de tres décadas en la corresponsalía de la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento de temas diversos como la agricultura, la salud y los deportes. En 2007 reportó como enviado especial de la ACN los Juegos Deportivos de la ALBA, efectuados en Venezuela. Entre l981 y 1989 laboró en el periódico provincial ”26”, de Las Tunas, donde se desempeñó como jefe de Redacción, jefe de Información y reportero. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

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