Las Tunas, Cuba. Sábado 18 de Noviembre de 2017
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Relaciones Cuba-EE.UU., un obstáculo llamado bloqueo

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Con el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de sus embajadas, Cuba y Estados Unidos comienzan a superar décadas de distanciamiento, pero el principal símbolo de la hostilidad norteamericana hacia la isla sigue vigente, el bloqueo económico, comercial y financiero.

Oficializado el 7 de febrero de 1962 por el entonces presidente John F. Kennedy, al cerco se atribuyen -según cifras conservadoras- afectaciones por un billón 112 mil 534 millones de dólares, mientras el daño humano resulta incalculable, a partir de su impacto en sectores tan sensibles como la salud.

Lo ocurrido el 20 de julio, cuando se reanudaron los vínculos tras 54 años de ruptura por decisión de Washington, pone con más fuerza que nunca antes a la opinión pública la pregunta: ¿Podrán existir relaciones normales entre dos países si uno de ellos provoca al otro semejante perjuicio?

Voces desde la sociedad cubana y la propia estadounidense celebran el nuevo escenario bilateral y el objetivo declarado por las partes de forjar lazos de buenos vecinos sobre la base del respeto mutuo, sin dejar de respaldar la postura de La Habana de que el levantamiento del bloqueo es clave para la normalización.

“Debemos seguir adelante hasta ver la caída del embargo, el camino no es otro que llegar hasta el final, tengo confianza en que podemos lograrlo”, afirmó a Prensa Latina el excongresista demócrata por Massachusetts William Delahunt (1997-2011), uno de los invitados a la reapertura de la embajada de la isla en la capital norteamericana.

También el actor de Hollywood y activista Danny Glover consideró que corresponde ahora derribar el bloqueo, un reclamo dominante desde 1992 en la Asamblea General de la ONU, donde ningún otro tema genera tanto consenso, al punto de colocar en un mismo bando a 188 de los 193 miembros de la organización.

Para el protagonista junto a Mel Gibson de la exitosa saga Arma Letal, los dos pueblos tienen tanto que compartir y aprender uno del otro, algo imposible con las prohibiciones de viaje de estadounidenses a la isla y de comercio con ella derivadas del cerco, convertido en ley desde 1996.

LA BATALLA EN EL CONGRESO

Con la firma en 1996 de la Ley Helms-Burton, por el presidente William Clinton, el bloqueo impuesto a Cuba quedó codificado en ley, lo cual requiere de una actuación del Congreso para levantarlo.

El dominio republicano en el Senado y la Cámara de Representantes complica las cosas, en buena medida porque miembros del partido rojo pretenden utilizar el tema bilateral en su pulso político con el mandatario demócrata Barack Obama.

La batalla pudiera ser larga y difícil, pero debemos darla, coincidieron el analista político Philip Peters, el exdiplomático Wayne Smith y el líder de la coalición Engage Cuba, James Williams, defensores del acercamiento entre La Habana y Washington.

Smith, quien encabezó la sección de intereses en La Habana de 1979 a 1982, mostró optimismo, ya que ambas naciones han esperado mucho tiempo para buscar vínculos normales.

“Debemos hablar con el Congreso para levantar el embargo, no será fácil, pero tenemos que hacerlo”, subrayó.

Por su parte, Williams cuestionó que sus coterráneos tengan prohibido viajar libremente al vecino país caribeño y aprovechar sus oportunidades de negocios, prioridades de la organización que dirige, cuyo objetivo es promover desde la sociedad una postura diferente en el Capitolio.

Para el movimiento de solidaridad con la isla en territorio norteamericano, la liberación de los cinco antiterroristas cubanos condenados en Estados Unidos deja a la lucha contra el bloqueo como su principal bandera.

Este frente de combate no descansa y prepara acciones en el Congreso, adelantó a Prensa Latina la activista Alicia Jrapko, quien tuvo una destacada participación en la campaña por la excarcelación de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González, conocidos como Los Cinco.

Regresaremos del 16 al 19 de septiembre al Capitolio, donde visitaremos a senadores y representantes para el explicarles el impacto de la criminal medida y la necesidad de terminarla, afirmó.

Los salones, pasillos y oficinas del Congreso resultan familiares para Jrapko y sus compañeros, después de recorrerlos varias veces con su reclamo de libertad para los antiterroristas.

Más allá del papel del Poder Legislativo, el presidente Obama puede hacer uso de sus facultades ejecutivas para debilitar el injusto castigo, advirtió.

Desde el anuncio conjunto del 17 de diciembre, por los mandatarios Raúl Castro y el propio Obama, de comenzar el camino del acercamiento, el primer afro-americano al frente de la Casa Blanca tomó algunas decisiones, aunque lejos aún de toda su capacidad de atenuar el repudiado cerco.

En una rueda de prensa en la sede del Departamento de Estado, poco después de la ceremonia de reapertura de la embajada de Cuba en Washington DC, el canciller Bruno Rodríguez consideró esos pasos en la dirección correcta, aunque insistió en las posibilidades de hacer mucho más.

“También hemos recalcado que el presidente de Estados Unidos puede continuar utilizando sus poderes ejecutivos para desarmar el bloqueo”, señaló. (Waldo Mendiluza, Prensa Latina).

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