Las Tunas, Cuba. Domingo 24 de Septiembre de 2017
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José Enrique Valdés Cano entre los espejos de un alma

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En plena faena, Valdés Cano. (Tiempo21/Foto MiguelDN).

En plena faena, Valdés Cano. (Tiempo21/Foto MiguelDN).

Las Tunas.- Escruta en el espíritu de las personas bajo una mirada despierta, revive y se adentra en un mundo lleno de interioridades y pluralidades, en la búsqueda existencialista, de reflexiones sobre la vida, el sexo, de la necesidad de encontrarse consigo mismo, así está marcado el oficio de un joven que siempre ha llevado a la escultura como la propia expresión de su vida.

A la vista de quienes observan su obra quedan fascinados y es porque el arte de José Enrique Valdés Cano tiene un sello universal que ha traspasado sus propios espacios creativos y trabaja a escala amplia para dejar a los amantes de esta manifestación del arte una serie que permanece en la galería taller de escultura Rita Longa, de esta ciudad, Sin piel hacia mi sombra.

Un trabajo que desde el 2006 imponía de su estilo, de su tiempo, de sus días y noches en el taller personal en su apartamento en la localidad de Chaparra. Entrega a un hombre en su creación múltiple, reflejo de una intensa instrucción en lo reflexivo que le permite una libertad creativa en la materia que se vuelve dúctil en sus manos acompañada de la figura humana para integrarla como un todo.

Exposición de las obras de José Enrique Valdés Cano, en la galería taller Rita Longa. (Tiempo21/Fotos Angeluis)

Exposición de las obras de José Enrique Valdés Cano, en la galería taller Rita Longa. (Tiempo21/Fotos Angeluis)

En sus creaciones nunca hay agresión, se percibe la libertad de espíritu de un alma, desde su perspectiva como escultor y creador de otros estados con argumentos de la filosofía budista, «mi obra es reflejo de la transmigración del alma vista desde una perspectiva artística, esa alma que transmigra a otros estados de la manifestación universal infinita y que se irradia a otros estados  según depósito del karma.

«Yo voy más allá, al mundo de los objetos, por su funcionalidad, su significado, lo utilizo como código para crear una obra partiendo de que la manifestación es infinita y los seres humanos en el universo NO tienen ese poder que los artistas tienen, el poder de la creación que es infinita y se manifiesta a través de las obras de los seres humanos.

«Así va transcurriendo la etapa objetual de la serie en las que las piezas guardan relación con la religión, más porque pertenecemos a la era cristiana, por ello asumo el símbolo de la Cruz que corresponde al budismo y tiene tantos significados», resalta este artista que desde los 10 años se adueñó del mundo artístico de la escultura de forma autodidacta hasta que en duodécimo grado entró a la Escuela de Arte para marcar una profesión que dejaría una marca indeleble, una relación intrínseca con el arte tridimensional.

Exposición de las obras de José Enrique Valdés Cano, en la galería taller Rita Longa. (Tiempo21/Fotos Angeluis)Este artista descubridor de métodos y formas de expresión tiene un sello propio que se descubren en sus series autobiográficas « soy yo, son mis vivencias mis inconformidades, deseos y anhelos por eso siempre me han interesado los temas existencialistas, retomo el hombre que es la figura con la cual trabajo desde mis inicios, lo utilizo como teatralidad, como escenografía dentro de las piezas y los objetos, porque yo formo parte de ese hombre universal».

Las identidades, la esencia del ser humano quedan plasmadas en el arte que emana desde su propia esencia «me expreso a través de la figura humana, no son historias que yo voy narrando, que son plurales, sino soy yo, mi obra es abierta interpretaciones aunque sea yo que me retrato, estoy plasmando vivencias y satisfacciones espirituales, quedan con una lectura abierta que funcionan como espejos del alma para el espectador», así son sus propuestas estéticas, que experimentan la paz que germina del mundo interior de este artista tunero y del mundo, quien ya conjuga la primera etapa de la serie con la realización de la última pieza, para exponerla en La Habana, «pretendo hacer otras cosas en busca ya de una proyección internacional para indagar en otros objetos».

 

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Sobre Yami Montoya

Editora. Periodista, Máster en Ciencias de la Comunicación, profesora universitaria. Es amante de la paz, del amor y la familia y se siente orgullosa de su país. Su mayor tesoro es su hija Amanda y le hace feliz un Quijote, los amigos, la poesía y la música. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba y ha sido premiada en varios concursos. yamileym@enet.cu

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