Opinión

La voz de ¡a jugar! a la vuelta de la esquina

vacaciones  en Cuba
El juego, protagonista necesario de estos meses del año.

Las Tunas-. Con el inminente fin del curso escolar comienza, para un por ciento importante de familias de Las Tunas, el dilema del qué hacer en vacaciones. Por un lado los muchachos, felices, contando los días y por el otro, los padres, intensos, preguntando qué y cómo hacer.

Y es que, para nadie es secreto, resultan más que insuficientes las opciones de diversión para cierta edad de la vida en este territorio y cada vez se hace más difícil manejar los dilemas de la modesta economía promedio de Las Tunas con los costos de la playa, los días «distintos» y hasta la posibilidad de acceder a  las instalaciones del campismo popular, con reservaciones completas desde quién sabe cuándo.

Otra vez la mirada se vuelve a las abuelitas, que cuidan y apoyan, al juego en la cuadra, con «los socios»  de todo el año y al archicomentado  paquete, enajenante y diabólico pero, en no pocas ocasiones, la opción más cercana para marcar lo distinto de cada día con precios aceptables, al alcance de todo el día.

Serán cerca de ocho semanas que marcan un descanso merecidísimo para algunos, necesario siempre, en el que los cambios de pañoletas, la ilusión de volver a ver a los colegas del aula o del instituto y el placer de  quienes estrenen uniformes,  quedará reservado para los últimos  días: ahora, en los primeros: ¡ a jugar!

Parece una  consigna que, junto a «tengo hambre y quiero dormir otro poquito» acompañan invariablemente a los más chicos, es la etapa  en la que hace falta tiempo para estar con ellos y, por el contrario, hay que llevarlos al trabajo; es el día a día de verles crecer más rápido, estar más altos y recargar  las pilas, porque qué va, no parecen cansarse jamás, siempre tienen una nueva ocurrencia y es hasta mejor, dicen algunos, todo menos que te suelten el tajante: «es que estoy aburrido».

Ya llegan  as vacaciones con sus desafíos, sus sueños, sus metas y su pereza sabrosa, el tiempo de los juegos, el deleite, los amigos. La etapa sabrosa en la que nada les  ocupa demasiado y  casi todo les hace inmensamente felices. Dos meses, largos y calientes, que exigen el extra de cada familia y se reciben con la misma alegría de un beso.

/ymp/

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