Opinión

Contaminación ambiental, realidad en Las Tunas

Las Tunas.- La provincia de Las Tunas no posee grandes fábricas ni ciudades con una amplia población como Holguín, Santiago de Cuba o La Habana. Tampoco tiene un excesivo uso de los medios de transporte, esos que van y vienen por las calles expulsando sustancias enrarecidas al entorno. Pero, en el territorio se reportan 87 fuentes contaminantes que lastiman el medio ambiente, en lo general, y las aguas, los suelos y el aire, en lo particular.

Sus consecuencias no se ven a corto plazo. Es verdad. Sin embargo, las secuelas perduran por largos años, a pesar de la capacidad del medio ambiente de recuperar su entorno natural, tras la ocurrencia de desastres.

No es lo mismo el paso de un ciclón que el proceso paulatino de contaminación por sustancias químicas, desechos sólidos o residuos fisiológicos de los humanos.

Un ejemplo lamentable es el mal manejo de los aceites ya usados. Esa sustancia es una de las más contaminantes del entorno y en el territorio todavía no se aprovecha en su totalidad, a pesar de ingentes esfuerzos de las entidades responsabilizadas.

Cuando se recoge, se ahorra una cifra considerable de combustibles convencionales pues se emplea en la producción de azúcar y materiales de la construcción fundamentalmente. Pero, cuando se tira a la tierra se contamina el suelo y por el proceso natural de filtraciones llega al manto freático para perjudicarlo.

Un litro de ese producto contamina mil litros de agua. Y no solo la perjudica para el consumo humano por su alto porcentaje de sustancias cancerígenas sino que la inutiliza hasta para el riego en la producción de alimentos o en el cultivo de caña de azúcar.

Otro ejemplo es la Bahía de Puerto PadreChaparra, bella en toda su extensión y cuna de numerosos asentamientos costeros, poblados y la Villa Azul. Es también la ensenada más importante del territorio, con un perímetro costero que supera los 75 kilómetros.

Ya, poco a poco, comienza a recuperarse de cerca de un centenar de años envenenada por los desechos de la producción azucarera, los hospitales portopadrenses, integrales porcinos y otras entidades de la producción o los servicios.

Además, ríos y playas del territorio tunero han tenido, a lo largo del tiempo, muestras de contaminación.

Hoy se trabaja por solucionar los focos contaminantes y en ese empeño se suman muchas voluntades que tienen como objetivo común dejar un entorno más sano a las próximas generaciones.

/edc/

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