Las Tunas, Cuba. Viernes 18 de Agosto de 2017
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Infantiles en la radio de Las Tunas, una linda historia de amor

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Pioneros que representaban la radio en su círculo de interés. (Tiempo21/Foto Angeluis)

Pioneros que representaban la radio en su círculo de interés. (Tiempo21/Foto Angeluis)

Las Tunas-. Los programas infantiles en Radio Victoria tienen  una linda historia  de amor  con los oyentes que data de mucho atrás, de los tiempos aquellos en que la emisora, recién llegada de por allá por La Maya, se llamaba Circuito y poco menos de una docena de  trabajadores hacían verdad diaria las cerca de siete horas  de trasmisión.

Me cuentan ahora de un muchachito preguntón que vivía cerca del pequeño local de la planta y dedicaba parte de sus escasos 10 años de edad  a estar “prendido” de los amplios cristales de la emisora, los gruesos que daban a la calle y le permitían a un transeúnte cualquiera, al pasar por allí, voltear la vista  y ver al locutor de turno en plena faena.

Un día, vaya usted a saber si por el cansancio de verlo diariamente allí o por alguna premonición divina, alguien abrió para él la puerta de la planta y le dijo: “¿no quieres mirar?, ¡pasa!”; me lo contó  orgulloso: “cuando pasé, ya no salí más”.

Jorge Carbonell

Jorge Carbonell

Y yo sonrío mientras lo miro haciendo el cuento porque  lo sé:  se llama Jorge Carbonell López, es toda una cátedra dentro de la locución por estos lares pero empezó así, le decían “ratón de emisora” y con él, mientras descubría la magia detrás de un  micrófono,  comenzaron los programas infantiles en radio Circuito.

“No existían programas infantiles como tal – me sigue diciendo ahora  la intensa  voz  de un Jorge cambiado, crecido –  y recuerdo que yo presentaba un espacio de “Música alegre y bonita”, así se llamaba  y yo lo único que decía era eso,  pero me encantaba y ahí durante un tiempito ponían algunas canciones infantiles al aire, al final yo decía algo así como: Hasta aquí  el programa  de Música  alegre y bonita…  y con eso era muy feliz.”

Años luego,  con la mudanza de la emisora a un local más confortable y las exigencias de la programación, diseñada para un territorio que crecía notoriamente, fueron llegando nuevos miembros al colectivo y los espacios infantiles surgiendo con Jorge sí, pero con otros igual de apasionados, ¿por ejemplo?:  Laraine Ortiz.

laraine_ortiz“En 1974, muy jovencita, de apenas 17 años – me dice, muy cómoda, en el sillón de la sala de su casa- llegué a Radio Victoria y  comencé a aprender cómo escribir para los niños, de la mano de Jorge, de Neydo Arsenio, de Raúl Ugarte y de muchos buenos creadores, todos empíricos, pero muy buenos y con ellos aprendí también a grabar, a dirigir y así.

“Al principio no fue fácil, había que hacer programas infantiles con muy pocos recursos, era la primera vez que se trabajaba con guiones para los niños en la radio de Las Tunas y las cosas se aprendieron en la medida en la que las hacíamos.

“Te puedo hablar con orgullo, con mucho orgullo – me cuenta-  de los primeros niños locutores  que se fueron formando  en la emisora. Ellos no  sabían nada, ni lo que era un libreto, ni un guión,  no alcanzaban a los micrófonos, teníamos que pararlos en una silla muchas veces para salir al aire  y eran espacios En Vivo, porque nada era grabado.

“Teníamos un programa los domingos que auspiciaba a Organización de Pioneros José Martí y allí los niños,  En Vivo,  cantaban, hacían cuentos, jugaban, era todo muy mágico, muy especial y ellos se desdoblaban como si siempre hubieran vivido allí.

Con el paso del tiempo, nuevos creadores se han ido abriendo camino, pero escribir para los niños, con tino, sin manchas, sigue siendo en Radio Victoria, el  gran desafío.

Con aciertos,  preguntas, buenos y malos proyectos,  ahí están, los “maestros” y “sus niños”, a quienes  les ves llegar muchas veces con el uniforme, después de una jornada en la escuela o en lo que es el descanso de un fin de semana  y descubres una sonrisa mientras agarran sus guiones y dan, orondos, esa primera lectura.

En la radio, andando los pasillos,  conocen a otros niños, se van haciendo mayores y muchos lo notan porque sí,  “mami me dijo ayer que se escucha distinto, me está cambiando la voz” y se sienten fuertes y se saben parte de una gran familia.

Mientras graban, yo pienso en el niño que fue Jorge, en Laraine, en Neydo, en Zoilita, en Gretsin Cusidó, en Valentina Betancourt …… y especialmente,  en los muchos nombres y las miles de historia que, de seguro, para bien, llegarán, marcando los muevos compases del rumbo en el camino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Sobre Esther de la Cruz Castillejo

Periodista. Licenciada en Comunicación Social en la Universidad de Oriente. Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, 2009. Diplomada del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Desde su graduación se desarrolla profesionalmente en Radio Victoria y se desempeña como reportera para atender los temas de la educación. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @vozcubana

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