Las Tunas, Cuba. Miércoles 18 de Octubre de 2017
Home > Especiales > Lecturas > La lucha de Sandino continúa…

La lucha de Sandino continúa…

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
Augusto César Sandino

Augusto César Sandino

Hace hoy 120 años, el 18 de mayo de 1895, precisamente una día antes de la caída en combate de uno de los próceres de la independencia latinoamericana y Héroe Nacional de Cuba, José Martí, vio la luz en Nicaragua Augusto Nicolás Sandino Calderón, quien pasara luego a la historia como Augusto César Sandino o “El General de Hombres Libres”.

Una convulsa y heroica vida le esperaba a este hombre desde muy pequeño, cuando tuvo que trabajar duramente junto a su madre en la recolección de café en las plantaciones ubicadas en la costa del Pacífico nicaragüense.

De joven se vio precisado a emigrar en un periplo que comprendió a Honduras, Guatemala y México, donde entre otras ocupaciones laboró como peón en plantaciones agrícolas de la United Fruit Company, minero y empleado de empresas petroleras mexicanas.

Precisamente en la nación azteca se relacionó con grupos de izquierda de distintas tendencias (sindicalistas, anarquistas, comunistas), que contribuyeron a fortalecer su conciencia revolucionaria, hasta convertirse en ferviente defensor de la independencia nacional y un acendrado antiimperialista que se opondría con las armas a la intervención y la ocupación de Nicaragua por tropas de Estados Unidos.

Pero las primeras luces de esa conciencia revolucionaria las había recibido años antes por experiencias personales en su propia patria, cuando en julio de 1912, a los 17 años, presenció la intervención de las tropas estadounidenses en Nicaragua, con el fin de frenar una sublevación liberal-conservadora en contra del presidente Adolfo Díaz, quien tenía el apoyo del poderoso imperio norteño.

Según datos consignados en una biografía de Sandino publicada en la enciclopedia digital Wikipedia, el general liberal nicaragüense Benjamín Zeledón murió en combate el 4 de octubre al ser desalojadas sus fuerzas de la fortaleza de El Coyotepe luego de feroces combates en La Barranca, ambos sitios estratégicamente ubicados en la entrada de la ciudad de Masaya.

El joven Sandino quedó impresionado con la imagen del patriota, cuyo cadáver era llevado en una carreta de bueyes por los Infantes de Marina para ser sepultado en el pueblo de Catarina.

Luego de la ocupación que se extendió por unos 13 años, las tropas norteamericanas abandonaron Nicaragua en agosto de 1925, pero retornaron a fines del año siguiente para intervenir en la llamada Guerra Constitucionalista, iniciada en mayo de 1926 con un levantamiento de los liberales contra el golpe militar protagonizado por el caudillo Emiliano Chamorro, quien no fue reconocido por Estados Unidos, que lo obliga a renunciar y lo sustituye por Adolfo Díaz, hombre de confianza para los intereses norteamericanos.

Al enterarse del inicio de la Guerra Constitucionalista, Sandino parte de México a Nicaragua, a donde llega el primero de junio.

El 26 de octubre de 1926 se alza en armas con algunos trabajadores del mineral de San Albino y se incorpora a la causa constitucionalista, con lo que inicia su heroica gesta libertaria.

Progresivamente Sandino incrementó sus efectivos hasta llegar a ser unos seis mil hombres, quienes conformaban el llamado Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN).

En los primeros tiempos, la guerrilla sandinista tuvo como principal refugio y centro de operaciones las selvas de Nueva Segovia, pero luego se convirtió en una fuerza que extendió su influencia y popularidad por gran parte del país y se tornó invencible para las tropas del ejército nacional y los invasores norteamericanos.

Durante seis años combatió bravía y exitosamente a las tropas de diferentes gobiernos apoyados por Estados Unidos y contra los propios marines yanquis, que nunca pudieron ni derrotarlo, ni capturarlo, ni doblegarlo, y en los últimos tiempos se dedicaban ya fundamentalmente al adiestramiento de oficiales y soldados nativos.

Ante esa situación, el presidente estadounidense ordenó la retirada de las tropas desplegadas en Nicaragua, que se realizó en enero de 1933.

La salida del país de las fuerzas intervencionistas motivó a Sandino a negociar con el gobierno nicaragüense la deposición de las armas y el retorno a la vida civil.

No obstante, su prestigio político continuaba siendo una amenaza para la oligarquía de la nación centroamericana, por lo cual, tras aceptar una invitación para acudir al palacio presidencial, el 21 de febrero de 1934, fue emboscado y asesinado junto a los también generales de su guerrilla Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor, por orden de Anastasio Somoza, jefe de la Guardia Nacional, quien contaba con el apoyo estadounidense.

La muerte del líder no significó la desaparición de su movimiento, y su nombre pasó a encarnar la lucha de liberación de Nicaragua. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), alineación política creada en 1962, basó su accionar en el ideario de Sandino y centró sus miras en el derrocamiento de la dinastía de los Somoza mediante la lucha armada, objetivo que logró en 1979.

Inspirado en aquella epopeya redentora librada por el “General de Hombres Libres” y sus hombres, el prestigioso escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura en 1967, escribió sobre el héroe:

“Hablad en las plazas, en las

universidades, en todas partes,

de ese general de América,

que se llamó Augusto César Sandino

Usadlo contra el panamericanismo

del silencio y que resuenen nuevas voces

de juventudes alertas en las atalayas,

pues la lucha de Sandino continúa.”

/edc/

 

 

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Hernán Bosch

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Trabajó como reportero en el diario 26, donde fue además, jefe de Redacción y Jefe de Información. Fue reportero de la corresponsalía de la Agencia Cubana de Noticias en la provincia de Las Tunas, con una labor destacada en el tratamiento a los temas de la agricultura y la salud, entre otros. Está jubilado y es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @hrbosch

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


7 × cinco =