Las Tunas, Cuba. Martes 22 de Agosto de 2017
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La historia de la radio contada por el hombre, ¿ o viceversa?

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Foto Miguel

Metodio Diez/ Foto Miguel Díaz.

Las Tunas-. Metodio Diez es, para muchos, la historia misma que anda por los pasillos de radio Victoria. Tiene un palmarés de trabajo y buenos resultados que no requiere grandes presentaciones adicionales: solo mencionaré aquí su condición de Hijo Ilustre de la ciudad de Las Tunas y el micrófono de la Radio Cubana que exhibe con orgullo.

A pesar de su condición de jubilado desde hace años no es difícil encontrarlo en cualquier escondrijo de estos estudios de la calle Colón 157 en los que se hace radio y para él,  parece abrirse la vida.

Conversamos  mientras hurgaba en el área técnica con la misma pasión que le veo cada día y, aunque el objetivo del diálogo distaba mucho de ser para este sitio y estas pocas líneas, no puedo evitarlo; siento que, muy ligado a sus recuerdos,  está el paso del tiempo por radio Victoria y que, en sus palabras calmas,  está un poco y un mucho de lo que somos y hemos sido a lo largo del tiempo.

Por eso  decidí traer su testimonio hasta Tiempo21, para que usted, si tiene la paciencia de leerlo (y espero que así sea)  pueda recorrernos, a través  de los recuerdos de este ser humano vivísimo.

“Yo llego a la radio en el año 1969 porque había entonces un director, en aquel entonces, llamado Orlando De la Cruz  Barbán y yo era soldador de implementos agrícolas  en el taller del aeropuerto, aquí  en Las Tunas y entonces él, por ironías de la vida, fue a reparar allí  un triciclo que tenía y me dijo que si me gustaba la radio.

“Yo tenía ciertas amistades en la radio y él me  propuso entrar como redactor de notas, en aquel entonces,  y yo apenas tenía sexto grado, aunque  sí, me gustaba leer mucho y Neydo, Florencio Lugones, el periodista que era una eminencia en esas cosas y muchos por acá me ayudaban y eso, claro, siempre me incliné por la técnica y aprendí de operador de sonidos y allí estuve.

tocadisco RCA victor

Tocadisco RCA Victor, con estos se trabajaba por aquellos años  en la radio.

“Si había que grabar algunas menciones en aquellas pequeñas grabadoras domésticas de cintas magnetofónicas había que esperar a las doce de la noche, que cesaban las  trasmisiones y entonces se grababa la mención, un cuentecito, algo dramatizado  y así se fue desarrollando.

“En el año 1974, dos años antes de la división político administrativa, la emisora se muda para los altos del cine Tunas y en el año 1977 comienza una nueva tecnología para la radio en el país, con equipos de tecnología húngara, grabadoras profesionales ya, de cintas magnetofónicas pero ya con mejor nivel y cinco máquinas profesionales. Ahí se comienza a grabar, a editar y las programaciones comienzan a salir con mayor calidad.

“Empieza a eliminarse paulatinamente el disco de acetato o el disco negro como se le llamaba y comienza la cinta, mejoramos porque los discos se dañaban con los aguaceros, las agujas se ponían bolas y la calidad del sonido no era la más aceptable.

“Ya Victoria era una emisora  provincial de radio y  en el año 1978 se hace el  primer estudio de grabación, luego un estudio de edición y yo, en ese tiempo, me fui por la técnica de manera empírica pero era lo que me gustaba.

“En el año 1985 entra un ingeniero como plantilla, Carlos López,  que todavía se mantiene, había ya otro compañero que era David Iglesias, que laboraba en lo mismo y así surgió el equipo técnico de la radio en Las Tunas y ahí, caí yo.

Grabadora húngara

Grabadoras como esta todavía se encuentran en los estudios de Radio Victoria.

“Sin embargo,  nunca abandoné  las grabaciones a los grupos musicales. Grabaciones en cintas, empezando a las doce de la noche y a veces terminando a las cuatro y las cinco de la mañana para grabar aunque fuera un número musical de Caisimú o de Los Surik  pero bueno,  se hizo “algo por la vida”  y ahí quedan los archivos para guardar y contar la historia de lo que también hicimos acá por la música tunera en la emisora, gracias a unas cuantas personas.

“Tengo la amarga tristeza y un profundo enojo porque el archivo sonoro que la radio heredó de los tiempos de radio Circuito, desde el año 1953, se destruyó.  

“Cuando se unieron las tres emisoras que existían en la ciudad antes del triunfo de la revolución y quedó circuito como planta matriz todo el archivo sonoro se fusionó; por eso habían a veces dos discos de Benny Moré o de otros artistas, repetidos, porque uno era de una emisora y otro de la otra y así, los dirigentes de aquella época deben llevar la marca y cargan con la triste herencia de ser culpables de empezar a sacar los discos de acetato porque “les molestaban”, porque les recordaban “algo malo”  y entonces todo ese archivo musical se perdió.

“Y yo  me digo, bueno, salvando las distancias, es como si a alguien se le hubiera ocurrido pensar que hay que votar una carta de Martí o un documento de esa época porque es cosa del pasado y ya; hago la salvedad porque eso me duele en el alma y es algo que no podemos recuperar. Tienen que aceptar esa crítica de algo irreparable y triste que se cometió.

Yusdel Rojas Ortiz

La tecnología de ahora  permite un trabajo más completo a los jóvenes realizadores de radio Victoria.

“Pero igual, te sigo contando: allá por el año dos mil tres, la emisora se traslada para la calle Colón, donde estamos ahora, ya con tecnología digital. La calidad del sonido ha dado un vuelco muy bueno y la población ha gozado de más posibilidades. Ahora se hacen maravillas que antes ni se soñaban; en los años  80, por ejemplo, un realizador no se podía imaginar siquiera lo que se hace hoy en día.

“Yo recuerdo que yo me dediqué,  a estudiar solo en las  computadoras que iban llegando y así le fuimos enseñando a la gente,  poco a poco y diciéndoles no cojan miedo, nosotros solos, poco a poco.

“Yo mismo cuando vi una computadora por primera vez yo me dije, si yo tengo ya cincuenta años casi, no voy  poder con eso; sin embargo me fui acercando, me pasaba horas sentado y como dice la gente por ahí “horas sentado” pues dieron buen resultado”.

 

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Sobre Esther de la Cruz Castillejo

Periodista. Licenciada en Comunicación Social en la Universidad de Oriente. Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, 2009. Diplomada del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Desde su graduación se desarrolla profesionalmente en Radio Victoria y se desempeña como reportera para atender los temas de la educación. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @vozcubana

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