Las Tunas, Cuba. Martes 24 de Octubre de 2017
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¿Se puede vivir sin gravedad en la Tierra?

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Vista exterior de La Casa insólita, diseñada por el arquitecto Domingo Alás, proyecto arquitectónico en la ciudad de Las Tunas para mostrar fenómenos ópticos y físicos. (AIN/ Foto/ Yaciel Peña de la Peña)

Vista exterior de La Casa insólita, diseñada por el arquitecto Domingo Alás, proyecto arquitectónico en la ciudad de Las Tunas para mostrar fenómenos ópticos y físicos. (AIN/ Fotos/Yaciel Peña de la Peña)

Está en todas partes y solo somos conscientes de su existencia cuando tropezamos o sencillamente nos cae una manzana en la cabeza. Creemos conocer todo sobre ella, sin embargo cada nuevo descubrimiento plantea más preguntas que respuestas.

La llamamos gravedad y es la fuerza que mueve el mundo. Dos de las más grandes mentes de la humanidad, Isaac Newton y Albert Einstein, propusieron teorías para comprenderlas, las cuales son el punto de partida para la búsqueda de soluciones a enigmas tan profundos como de dónde venimos y si es posible viajar en el tiempo.

Pero. ¿es posible desafiar las leyes universales de gravitación y vivir en la Tierra ajenos a ellas?

En algunos lugares le llaman “casas antigravedad” y en otros “habitaciones insólitas”. En el mundo existen alrededor de una docena de edificaciones que han sido construidas de  manera especial para crear efectos ópticos y físicos y brindar la sensación de que en ellas las leyes universales de gravitación no se aplican.

casa_insolitaLT1Próximamente Cuba se incorporará a la lista de países que cuentan con edificaciones de este tipo. En la ciudad de Las Tunas, ubicada a unos 700 kilómetros al este de La Habana, se dan los toques finales a la Casa Insólita, proyecto del arquitecto Domingo Alás e inspirado en iniciativas similares de otras partes del orbe.

El recinto cuenta con cinco habitaciones y muebles construidos especialmente para permitir apreciar el comportamiento atípico de relojes, una mesa de billar, una piscina, instalaciones hidráulicas y los propios seres humanos.

Fue construida para motivar el interés del público por las ciencias, e incluye otros espacios para la cultura como una sala para la proyección de audiovisuales y la presentación de espectáculos de magia, dijo Alás.

Ante la mirada curiosa de los transeúntes, la edificación ha tomado forma y espera por su próxima apertura con la promesa de asombrar a las personas y demostrar  que con ingenio y creatividad, si bien no se puede vivir sin gravedad en la Tierra, al menos se le puede desafiar.

Estados Unidos acoge varios sitios de interés turístico de este tipo.

Quizás el más famoso sea el Vórtice de Oregón, situado en Gold Hill, estado de Oregón, y cuyos orígenes se remontan a 1904 durante la fiebre del oro.

Un accidente por el deslizamiento de tierra provocó la inclinación de una oficina cuyos ángulos extraños dieron lugar a ilusiones ópticas.

En la década de 1940 surgieron otras atracciones inspiradas en el Vórtice de Oregón, como Confusion Hill, La Casa de los Misterios del Vórtice de Montana, Las Cavernas de Laurel, en Pennsilvania, y La Mancha Misteriosa de California. A diferencia de su predecesora, estas fueron construidas especialmente para crear la sensación de rompimiento con la gravedad.

Con un interés más científico que de entretenimiento, en el planeta existen otros proyectos que combinan técnicas de experimentos físicos y arquitectura para crear ilusiones ópticas y físicas.

La empresa Bureau Spectacular, por ejemplo, creó a inicios de este siglo lo que denominaron  el Phalanstery Module. Inspirado en el diseño de las naves espaciales y el concepto mutable y rotacional del feng-shui, se trata de un módulo habitacional que gira al mismo ritmo que las manecillas de un reloj posibilitando el uso de todas las superficies.

Un proyecto semejante realizaron ingenieros de la Universidad de Sidney, Australia,  quienes crearon un prototipo de una “rueda anti-gravedad”. Con más de 90 kilogramos de peso, la estructura está adosada a un eje de acero que rota y se inclina aleatoriamente para crear efectos ópticos y sensaciones semejantes al estado de gravedad cero.

En Latinoamérica una experiencia muy llamativa deviene la de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, en la que estudiantes y profesores de la Facultad de Física crearon lo que ellos llaman La Casa Anti-Física de Newton.

La iniciativa consiste en un gigantesco stand con su estructura inclinada en unos 25 grados, lo que posibilita apreciar sorpresas como agua que corre en diagonal, una cama donde es imposible mantenerse acostado sin caerse o una pelota que sube sola una cuesta arriba.

/mdn/

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