Las Tunas, Cuba. Lunes 11 de Diciembre de 2017
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Francisquito, un hombre que no se achica

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Francisquito, un hombre que no se achica

Francisco Rivero García, Francisquito, es uno de los 40 integrantes de la delegación de Las Tunas al XI Congreso de los campesinos cubanos.

Amancio.- Usted dice Francisquito, en cualquier lugar de este municipio de la provincia de Las Tunas y más allá o más acá, y muchos sabrán que se refiere a Francisco Rivero García, hombre de baja estatura pero de altos quilates.

Aunque lleva el nombre en diminutivo, Francisquito es persona que nunca se achica, independientemente de lo grandes que sean los obstáculos ante sí. Por eso tiene el honor de integrar la delegación tunera al XI Congreso de la Asociación nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), que sesionará en La Habana desde el viernes hasta el próximo domingo.

Acerca de cómo se convirtió en campesino y del provecho que le saca a la tierra, conversó este laborioso agricultor con Tiempo21.

Francisco Rivero García: Soy uno de los cientos de miles de cubanos que hemos obtenido tierras estatales en usufructo gratuito para hacerlas producir. Como cada joven, cumplí el Servicio Militar Activo y al desmovilizarme no tenía una mejor opción laboral para atender a mi familia, que ya había crecido, y decidí solicitar una parcela, la cual estoy explotando desde hace varios años.

Tiempo21: ¿Cómo te fue desde el inicio?

FRG: Me ha ido. Al principio eran pocos los que confiaban en mí. Muchos decían que me sería muy difícil obtener resultados, pero algunos de esos incrédulos ahora me apoyan, porque les he demostrado que la tierra da, si uno se lo propone. He tenido éxito.

Tiempo21: ¿Cómo ha repercutido en ti y en tu familia el hecho de dedicarte a cultivar la tierra?

FRG: Tengo bajo riego 15 hectáreas. Por mi trabajo y mis resultados, se me electrificó la finca y se me instaló un moderno sistema de riego, y eso ha repercutido en todos los sentidos: mejoré la calidad de vida, hice una casa; gracias a los ingresos obtenidos, mejoré la finca… Ya le digo, ha sido totalmente positivo.

Tiempo21: ¿Cuál es tu aporte a la alimentación de la población?

FRG: En los años que llevo como agricultor, todo lo que produzco se lo vendo al Estado. Por ejemplo, ahora estoy dedicándome a la sustitución de importaciones de maíz y de frijoles. He logrado entregar hasta 17 toneladas de ese último grano, y de maíz, aun mucho más.

Tiempo21: En un principio también obtenías y vendías leche con destino a la población. ¿Ya no?

FRG: No. Cuando comencé, adquirí unas vaquitas para garantizar el consumo familiar; el ganado se fue desarrollando y llegué a entregar seis mil litros por año, pero esa agricultura mixta es demasiado compleja y recientemente decidí dedicarme solo a los cultivos varios. Además de los granos, cosecho alguna vianda: plátano, yuca, boniato…

“Aparte de las ventas al Estado, le garantizo alimentos al Programa de Atención Materno-Infantil. En ese sentido soy el máximo aportador del municipio” –dijo finalmente a Tiempo21 este señor de baja estatura pero de altos quilates, un hombre que no se achica.

/mdn/

 

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Sobre Raúl Estrada Zamora

Periodista. Graduado de la Universidad de Oriente. Ha trabajado en todos los medios y fue director de la revista Transporte, de La Habana. Se inició en el diario 26 y trabajó como Jefe de Información en la Televisión. Fue editor de Tiempo21. Como reportero atiende los temas del programa alimentario y la agricultura, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @Raulezdecuba

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