Lecturas

El llanto y el arrullo

dia_de_la_madreMi abuela dice que a una mujer, en el instante mismo del primer llanto del hijo, le cambia radicalmente la vida. Y yo creo que ella tiene mucho de razón.

Usted puede pasar los nueve meses esperando, ansiosa, soñando, amando y el minuto exacto de ese llanto marca un antes y un después que, ni una misma  es capaz de medir en toda su dimensión sino tiempo después, cuando la prisa se va y la maternidad se posiciona como lo esencial de existir.

Comienza, tras ese llanto primero, el corre-corre del cada día y entre los  dolores físicos, que quedan; los dilemas de la existencia, que nunca faltan; las noches en vela, los tecesitos de menta y las  “montañas”  para lavar,  parece quedar poco, poquísimo tiempo para la maternidad, pero se encuentra, no lo dude: ya ha usted le cambió la vida.

Y con la suya cambió la de papá, la de los más cercanos, la de los amigos entrañables y hasta la vida de los vecinos, que ahora aprenden a convivir con nuevos ruidos, algunos creciendo con el paso de los días y de los años, de manera notable.

La maternidad es el momento de dejar semilla, el tiempo – al decir de los más añosos- en el que la mujer aprende a nunca más tener el sueño tranquilo porque ¡qué va!, las preocupaciones por los hijos se van haciendo mayores con el tiempo, lo dice la sabia popular: “hijos pequeños, problemas pequeños, hijos grandes… mejor ni hablar”.

Pero qué feliz, qué agradecido, qué distinto el tiempo de la maternidad y la fortuna de que te canten sus primeras nanas, conozcan de tu mano la magia del mar, la fuerza de la vida, lo sensible tras una flor.

Un domingo este en el que las madres cubanas piden, mayormente, lo mismo a su alrededor: concordia y amor;  lo que consideran más importante, pretensión que les acompañó quizás desde el primer arrullo, cuando el llanto aquel, les cambió la vida.

/mdn/

 

 

 

 

Artículos relacionados

Festival de Cine de La Habana enfoca sus orígenes y hacia el futuro

Redacción Tiempo21

La Carta Magna, expresión de la justicia social de la Revolución

Redacción Tiempo21

Fidel Castro, el comunicador que conocimos

Redacción Tiempo21

Enviar Comentario


− 1 = dos