Opinión

Todos por mantener un NO a las guerras

Plaza Roja de Moscú
Un impresionante desfile recordó hoy en la Plaza Roja de Moscú los 70 años de la derrota sobre el fascismo.

Las Tunas-. La conmemoración del aniversario 70 de la derrota del fascismo y el fin de la Segunda Guerra Mundial  es un acontecimiento  que debe movernos a una profunda reflexión  sobre las imprevisibles consecuencias de un nuevo conflicto de esa naturaleza.

Aunque en numerosas ocasiones han sido publicadas, considero oportuno recordar algunas consecuencias de aquella guerra.

Y es que nadie puede  olvidar que se movilizaron como combatientes más de 110 millones de personas, entre ellos un número elevado de mujeres y niños y murieron en las acciones bélicas un número mayor de 55 millones de seres humanos, de los cuales más de la mitad fueron civiles indefensos.

Las hordas nazi-fascistas aniquilaron alrededor de  cinco  millones de judíos y centenares de miles de adversarios fueron confinados en inhumanos  campos de concentración, se destruyeron numerosas ciudades, poblados y pequeñas comunidades en las zonas de operaciones y se provocó el desplazamiento de unos 45 millones de refugiados, decenas de miles de desaparecidos, mutilados y familias enteras traumatizadas, sin techo ni alimentos.

Los países involucrados en el conflicto utilizaron los más modernos y mortíferos  equipos bélicos, incluida el arma nuclear por parte de Estados Unidos, además de un gasto económico  superior al billón de dólares estadounidenses.

Un análisis detallado de esos datos y de los numerosas  acontecimientos en el transcurso de las hostilidades, nos darán la medida de cuanta crueldad y desprecio por la vida de sus semejantes, se pueden manifestar en una guerra y se albergan en las mentes de los que ambicionan  riquezas y poder,  a cualquier precio.

El aniversario 70 de la derrota del fascismo, es un momento  de celebración, pero también de compromiso y meditación.

Los tambores de guerra resuenan hoy más que nunca, en numerosas regiones del planeta.

El revanchismo, el odio, el expansionismo geopolítico y otros factores de dieron origen a la Segunda Guerra Mundial, no  fueron erradicados totalmente.

Han aparecido nuevas fuerzas,  que amenazan con una confrontación mucho más destructiva.

Si en efecto, la Organización de Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad, surgieron como muro de contención para preservar la paz y la coexistencia pacífica entre los estados, NO han sido capaces de evitar las acciones unilaterales de las principales potencias, que comprometen sus principios fundacionales.

Toca a los pueblos, a las organizaciones sociales y a sus medios de comunicación mantener viva la batalla para evitar el renacimiento del fascismo y una nueva guerra de consecuencias catastróficas.

/edc/

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