Las Tunas, Cuba. Martes 12 de Diciembre de 2017
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Yoby y la fuerza exquisita de la voluntad personal

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Yosvany  Rojas Ortiz

Yosvany Rojas Ortiz

Las Tunas-. Por  estos días Yosbanito es la gran noticia de sus más cercanos: aprobó los exámenes de ingreso para comenzar en septiembre a estudiar en la sede de la Escuela Nacional de Arte en la ciudad de Bayamo, a poco más de una hora de distancia, por carretera, de Las Tunas.

Sí,  también  lo  convierte  en una persona feliz, pero no van de eso estas líneas, para nada; no pretendo contar  de lo difícil de las pruebas, del esfuerzo de meses estudiando y de la exigente  preparación física que todo el proceso requiere.

Tampoco son para  los nervios, el susto, las aspiraciones y de  los muchachos que quedaron en el camino, con las botas puestas;  resultan  apenas  para contar de la voluntad de un niño, muy niño, tras un sueño, muy  suyo.

Y es que Yosbanito siempre ha sido un “obstinado confeso”, desde chiquitico; me parece estarlo viendo en la casa de su abuela, los dos meses calientes que conjugan vacaciones y verano en Cuba,  con apenas ocho años de edad, sentadito detrás de la mesa de la cocina con un calor de los diablos y un lápiz en medio de la boca para expresarlo  todo: “porque tengo frenillos- decía- y este ejercicio ayuda  y yo voy a ser locutor, un día”.

Así, “con aquello casi en la garganta”  – como decía el abuelo-  jugaba dominó con “los socios”; así,   las inventaba en  el  aire, cargaba un cubo con agua y había que ponerse duro, bien duro, para que no se fuera a mataperrear por aquellos parajes, como el que más, con el lápiz en la boca.

Determinado y enfrascadísimo se hizo locutor pioneril a pesar del rotundo “NO“ inicial de  la abuela, la profesora del curso, quien, al final, me dijo: “me calló la boca, hizo un examen de lujo mi niño y yo que no quería que se presentara por los frenillos  y al final, fue la mejor nota”.

Lo recuerdo otro día  igual de  apuradito, con voz de susto “porque en la Casa de la Cultura va a comenzar un curso de Teatro para niños, lo va a impartir Dionne Pérez y me quedo sin matrícula si no llevo mi solicitud hoy, es después de la escuela y necesito saber si mi papá me puede traer porque mami no puede a esa hora y no me dejan venir solo”.

Me parece verlo también llamando desde cualquier teléfono público  porque “hay presentación esta tarde en el grupo de aficionados  y no pueden dejar de ir a verme mis hermanitos, y Jorgito y Yuliet son muy importantes”; y era verdad, miraba detrás de la cortina del escenario y cuando veía llegar “a su club de fans” soltaba la carcajada, con cuidadito, para no dañar el maquillaje.

Cuesta  trabajo para que  dedique tiempo a las cosas que no le interesan, aunque  sean necesarias, pero sus 17 años gustan  de escuchar al Guayabero y al mismísimo Benny Moré,  con profundo sentimiento;  amigo de todos, jamás te niega un favor, sencillo y guarachero va   para la ENA en septiembre y ya me lo dijo, categórico: “tranquila, tú tranquila, yo  voy a ser un buen actor”.

 

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Sobre Esther de la Cruz Castillejo

Periodista. Licenciada en Comunicación Social en la Universidad de Oriente. Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana, 2009. Diplomada del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Desde su graduación se desarrolla profesionalmente en Radio Victoria y se desempeña como reportera para atender los temas de la educación. Es miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @vozcubana

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