Las Tunas

Adoptan medidas contra incendios los agricultores de Las Tunas

Adoptan medidas contra incendios los agricultores de Las Tunas  Las Tunas.- Con el fin de proteger el suelo, la flora y la fauna, en medio de una intensa sequía, los agricultores de la provincia de Las Tunas  han construido en los últimos meses mil 200 kilómetros de trochas cortafuegos, sobre todo en áreas de gran importancia ecológica.

La ingeniera Osleidys Seoane Richardson, jefa del Servicio Estatal Forestal (SEF) en el territorio, órgano adscrito al Ministerio de la Agricultura (Minag), informó en eta ciudad, 700 kilómetros al este de La Habana, que entre los sitios favorecidos por esa acción preventiva se encuentran Monte Cabaniguán, en Jobabo, y San Miguel del Junco, en Amancio, municipios situados en la costa suroriental cubana. 

Monte Cabaniguán es un área protegida que constituye la mayor reserva mundial del cocodrilo acutus o americano, y posee otras 140 valiosas especies de animales, entre ellas el catey, el carpintero churroso, el sijú platanero, y la iguana.

Allí también habitan la Sevilla, la garza, el sijú cotunto, la ciguapa, el cernícalo y el gavilán colilargo, además del halcón peregrino, que llega en ciertas épocas del año.

Por su parte, San Miguel del Junco es una zona de bosques naturales que atesora diversas maderas preciosas, como el cedro, la caoba, el júcaro y el caguairán, entre otros tipos de árboles.

Según la Jefa del Servicio Estatal Forestal en Las Tunas, durante la actual etapa de seca en la provincia han ocurrido más incendios que en similar período anterior, pero hay menos superficie agraria afectada por las llamas.

Al mismo tiempo que daña la biodiversidad, el fuego destruye muchas de las propiedades físicas y químicas del suelo, vital recurso que tarda millones de años en recuperarse.

Entre los descuidos e imprudencias más frecuentes que provocan los incendios, se hallan las quemas realizadas por los agricultores para eliminar malezas y residuos de cosechas o rehabilitar los pastos, sin adoptar las debidas precauciones.

Muy perjudiciales resultan, igualmente, las hogueras que improvisan, sin las medidas previstas, los cazadores y pescadores furtivos, los campistas y otros visitantes de las arboledas y demás espacios rurales.

También son muy dañinas las colillas de cigarro que arrojan algunas de esas personas y otras que transitan por carreteras y caminos no delimitados mediante trochas cortafuegos, y el empleo de vehículos carentes de matachispas.

/mdn/

 

 

Artículos relacionados

Recuerdan aniversario de la Comandancia de San Joaquín

Yeisnel Vázquez

Modernizarán tecnología para la producción industrial del Combinado 25 de Diciembre en Puerto Padre

Redacción Tiempo21

Proyecto comunitario 16 de octubre, la vida de Migdalia Igarza

Claudia Pérez Navarro

Enviar Comentario


− 1 = seis