Las Tunas, Cuba. Miércoles 18 de Octubre de 2017
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Un cromosoma para el amor

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Yannaris y su gusto por el arte. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Yannaris y su gusto por el arte. (Tiempo21 Foto/Angeluis)

Las Tunas-. Cuando se conoce a una niña como Yannaris que se contonea al ritmo de “La pavita pechugona” y deja descubrir en su sonrisa infantil el gusto por el arte, entendemos lo fácil que les resulta a los infantes con síndrome de Down transmitir y profesar amor.

Así la descubrimos en el aula de quinto grado de la escuela especial Jorge Aleaga Peña, de esta ciudad,  rodeada de sus compañeros de aula Sagdiel, Vladimir, Bruno, Antony, Yunier y otros, entre risas y miradas interrogantes propias de la edad.

Nacer con síndrome de Down en la actualidad no significa una limitación para ningún infante en Cuba. Centros educacionales y de salud velan por potenciar el desarrollo de sus habilidades individuales.

En este sentido enfocan el trabajo en el Centro Psicopedagógico Calixto Sarduy Arcia, donde un equipo multidisciplinario vela por que encuentren motivaciones desde la música, una estrategia que desarrolla Ruperto Pérez, profesor terapia recreativa.

“El síndrome de Down es el tipo de pacientes que es más susceptible a este tipo de trabajo, es maravilloso, se obtienen resultados con ellos extraordinarios, también son rítmicos, son afinados incluso, y se logran cosas increíbles desde el punto de vista de la expresión corporal, se hacen danzas, se hacen tablas gimnásticas”, comentó el defectólogo, quien acumula 16 años de experiencia en este sector.

Las personas con Síndrome de Down desde las edades escolares se integran en todos los programas, tanto desde la parte cultural, la deportiva y la preparación laboral como objetivo para insertarlas a la vida adulta independiente, cuando egresen o transiten hacia otras enseñanzas como es la escuela de oficio.

Con esta finalidad en la enseñanza especial desarrollan habilidades encaminadas a una adecuada inserción e interacción con el medio, actividad en la que cooperan diferentes sectores de la sociedad.

Norberto Fernández Poso, Subdirector de la escuela Jorge Aleaga Peña expresó a Tiempo21 que en estos casos “la atención va dirigida de igual manera a la que se le brinda a un escolar de primaria, claro, con especialistas afines para ellos.”

“Aquí en el centro un psicopedagogo, logopeda, enfermeras, un psiquiatra integran un grupo multidisciplinario que le da atención a estos niños. El programa fundamentalmente se dirige a que ellos aprendan a leer y a escribir, lo que expande sus posibilidades de desarrollo”, enfatizó.

Iliana Gonzáles Álvarez, directora de la escuela especial Luis Augusto Turcios Lima, también es parte de la experiencia del trabajo con niños con Síndrome de Down.

“Tienen muchas habilidades comunicativas, se relacionan muy bien con los demás compañeros, con todo el personal que trabaja aquí. En el caso de Dalia –que ya tiene 18 años-, es una niña que es líder, se relaciona bien con el colectivo, con todas las personas, dirige los matutinos, participa en actividades culturales, políticas, son capaces de memorizar fechas históricas, hechos, conocer los atributos nacionales, reconocer los héroes y mártires de la Patria.

“Gracias al trabajo que se hace en la escuela aprenden a incluirse que no es más que lo que nosotros queremos en la educación especial, la inclusión para que ellos el día de mañana puedan ejercer y hacer cosas sin tener que depender de un adulto o una persona que esté con ellos. En nuestra educación tenemos una frase que dice que más que la enseñanza en la educación debe profesarse el amor, y ellos inspiran amor.”

En Cuba la incidencia de Síndrome de Down es de 9,8 casos por cada 10 mil nacimientos. Esta condición está causada por una anomalía cromosómica, conocida también en lenguaje científico como Trisomía 21, que existe un cromosoma extra.

Por esta peculiaridad son muchos los que este año, a propósito de celebrarse el Día Mundial del Síndrome de Down coinciden en afirmar que la vida no va de cromosomas, y lo que haga la familia y la sociedad constituyen la garantía de su bienestar y felicidad.

/ymp/

 

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Sobre Yanetsy Palomares Pérez

Periodista. Graduada de la Universidad de Camagüey. Reportera de Radio Victoria. Talentosa comunicadora, amante de los temas culturales. en su corta vida profesional ha demostrado la solidez de su formacíón. conductora del programa de televisión Rostros, del canal Tiempo21 Video-TV, con entrevistas a personalidades de la Cultura, Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @yanetsy12

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