El mundo

Igualdad, tarea pendiente

La Habana.- A pesar de todas las iniciativas desarrolladas por la comunidad internacional en defensa de la igualdad de géneros, la realidad actual demuestra la disparidad entre hombres y mujeres en cada esfera de la vida.

La brecha salarial entre los sexos y la rara presencia de mujeres en posiciones de poder a nivel político y financiero son algunas de las aristas de este fenómeno, que trasciende la esfera doméstica y penetra en el tejido social de cada país.

Otros problemas como el acceso a la educación y las tecnologías o los movimientos poblacionales interregionales, también muestran su peor rostro en lo concerniente al sexo femenino.

Aunque en estos tiempos la llamada brecha digital es cada vez más difusa en todo el mundo, aun es pronunciada entre ambos sexos en los países en vías de desarrollo donde el 29 por ciento de las mujeres usan Internet frente al 33 por ciento de los hombres.
Por su parte, la Organización Mundial de Inmigraciones muestra que ellas son la mitad de los mil millones de inmigrantes del mundo, y la misma proporción de los 51 millones de personas que han sido desplazadas de su hogar de manera forzada.

Todo esto indudablemente repercute en los indicadores de desempleo y pobreza a lo largo de todo el planeta, pues hoy menos del 50 por ciento de las féminas tiene empleo.

Por si fuera poco, una vez dentro del mercado laboral, están en un escenario donde también existe discriminación contra el sexo femenino.

Según estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el salario anual de la mujer es 23 por ciento inferior al del hombre.

Europa y Estados Unidos muestran preocupantes porcentajes de diferencia salarial, pues según la OIT, en el viejo continente como promedio el sueldo de los hombres es 19 por ciento mayor que el de las féminas, grieta que crece hasta el 36 por ciento en la nación norteamericana.

La misma fuente demuestra que la maternidad penaliza al sexo femenino en la esfera laboral, pues esta condición incrementa la brecha salarial a la vez que representa un aspecto negativo para los jefes a la hora de otorgar un puesto de trabajo.

Datos del Fondo Monetario Internacional relativos al 2011 indican que desde entonces en la Unión Europea, el por ciento de mujeres que trabajan con un contrato a tiempo parcial, es cuatro veces superior a los varones.

La pesquisa revela que para el 45 por ciento de las contratadas en esta modalidad las causas son el cuidado de hijos, de personas mayores o enfermos.

La desventaja de sueldo derivada de la maternidad aumenta con el número de hijos, indica la OIT, pues un solo hijo tiene un pequeño efecto negativo en muchos países europeos, pero las que tienen dos o más sufren una sanción salarial.

En el Reino Unido las madres pueden llegar a ganar hasta 25 por ciento menos que las mujeres sin descendencia.

En otros países, como Francia, Italia y Dinamarca, se da una bonificación adicional, pues las trabajadoras con hijos ganan hasta cinco por ciento más que las que no tienen, lo que representa un pequeño avance en la erradicación de la inequidad.

Sin embargo, al ritmo actual y sin políticas concretas dirigidas a eliminar las desventajas de las mujeres, la OIT estima que la paridad salarial entre sexos será imposible hasta dentro de al menos 71 años.

Por otra parte, la participación femenina en la esfera política sigue siendo muy baja, ya que este sexo solamente representa la quinta parte de los parlamentarios del mundo y el 17 por ciento de los jefes de Estado.

Según las Naciones Unidas, ningún país ha logrado difuminar las barreras entre los sexos y al presente paso se necesitarán 81 años para lograr la paridad de géneros en cuanto a participación económica, y cinco décadas para materializar igual representación en los senados del mundo.

En la búsqueda de una agenda verdaderamente transformadora, las féminas deben estar en el centro de atención, ya que si ellas prosperan, todos saldremos adelante, expresó el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.

“Las mujeres y niñas fortalecidas son el mejor motor del crecimiento, la mejor esperanza para la reconciliación y la mejor barrera contra la radicalización de la juventud y la repetición de los ciclos de violencia”, subrayó.

El titular destacó que hay cinco países en los que aún no hay ni una sola mujer en el parlamento y ocho naciones donde no hay presencia femenina en el Gobierno, e hizo un llamado urgente a los líderes de esos Estados para que cambien esa situación inaceptable.

A nombre de la ONU, Ban Ki Moon manifestó la imperiosidad de adoptar políticas en conjunto en pro de la igualdad de género durante el plazo establecido por la nueva agenda de desarrollo post 2015.

El objetivo, concluyó el diplomático, debe ser alcanzar la paridad de 50 por 50 en los próximos 15 años.

En concordancia con este llamado, la comisión ONU Mujeres adoptó una declaración que debe acelerar las acciones para lograr la igualdad entre sexos y potenciar la presencia femenina en todas las esferas de la sociedad para 2030.

“Nos comprometemos también a utilizar todas las oportunidades y los procesos en 2015 y después de este año para acelerar y lograr la aplicación plena y efectiva de la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, con el fin de lograr resultados concretos y esforzarnos por lograr la plena consecución de la igualdad entre géneros y potenciar a la mujer para 2030”, expresa el comunicado.

ONU Mujeres también reconoce las múltiples e interrelacionadas formas de discriminación, vulnerabilidad y marginación durante el ciclo de vida de la fémina, que reafirman la voluntad política y compromiso firme para abordar esos problemas y deficiencias sociales.

Dicha comisión examina los progresos logrados en la puesta en marcha de la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, dos décadas después de su adopción en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995.

La secretaria ejecutiva de esa dependencia de Naciones Unidas, Phumzile Mlambo-Ngcuka, manifestó que las mujeres viven en una sociedad patriarcal en que sufren graves discriminaciones y deben hacer enormes esfuerzos para demostrar que son capaces de alcanzar cuotas de poder y liderazgo.

En este sentido, el Grupo de Expertas sobre la Discriminación Contra las Mujeres alertó acerca de la posibilidad de perder los avances logrados durante años de lucha por la igualdad. Los progresos y los logros durante los últimos 100 años en esa batalla están bajo constante amenaza, según un comunicado de dicho grupo.

“Estamos viendo intentos de restringir el lugar de la mujer a la esfera doméstica, y a pesar de la importancia de la familia, su protección no puede ir en detrimento del derecho a la autonomía”, agregó misma fuente.

La lucha por la igualdad de géneros no se ganará en un día, sin embargo, mucho se puede hacer para ir suavizando las barreras entre femenino y masculino en los diferentes espacios que integran la sociedad humana. (Betty Hernández Quintana/Prensa Latina)

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